domingo, 14 de junio de 2020

La realidad (y la falsedad) de la defensa personal. 1- El mito de la técnica definitiva.

Generalmente veo muchísimos lugares, vídeos y páginas donde se habla de estilos, sistemas, técnicas y entrenamientos enfocados a la defensa personal. Muchos sistemas de lucha que se califican de superiores, ya sea por ser súper nuevos y adaptados a las necesidades actuales de la defensa personal o por ser antiguos y tradicionales de los que se han usado en batallas y guerras de verdad. Técnicas de defensa contra cuchillo, contra pistola, contra varios oponentes, contra agarres al cuello, por la espalda, a las muñecas... La realidad sobre todo esto es que todos, absolutamente todos los que veis hablando de esto os mienten, de un modo más o menos consciente y más o menos miserable, pero todos mienten.

Son muy normales las preguntas de la gente: ¿dónde puedo aprender artes marciales? pero quiero aprender a defenderme, no a marcar puntos ni a ganar combates, quiero saber defenderme de algo que me pase en la calle y, además, quiero aprender rápido, no después de 5 años. Cuando esta gente llega a la escuela X, desde su desconocimiento, su único modo de saber si eso es lo que buscan es preguntar directamente 'Si alguien me hace esto, ¿enseñáis cómo evitarlo/anularlo?'. El instructor de turno le va a responder que por supuesto que sí y usará o a uno de sus alumnos o al mismo recién llegado para mostrarlo. Como es de esperar, hará una demostración que convencerá al sujeto y este se iniciará en ese sistema convencido de que aprenderá a ser Jason Bourne o El último samurai o Huang Fei Hung, dependiendo de en qué tipo de sistema se haya metido.

Luego también están aquellos que llevan X tiempo practicando su estilo o sistema y que han trabajado cientos de trabajos 'reality based' y 'contra técnicas de la calle'. Luego, todos esos trabajos 'reality based' y con técnicas callejeras resultan ser ejercicios en los cuales el oponente es extremadamente colaborativo, todo muy ideal, el compañero se deja hacer, tú con poco esfuerzo le das 3 hostias y lo derribas y santas pascuas. El compañero te ataca desde un metro y medio de distancia, haciéndote una serie de ataques bastante estandarizados y trabajados que, en realidad, poco se parece a cómo te atacan en la calle, sobre todo en los ataques de cuchillo. Que si ataque descendente de cuchillo, que si puñalada desde un metro de distancia... ¿habéis visto alguna puñalada así en la calle? la respuesta es no.

Voy a exponer algunos mitos y falsedades de la defensa personal, con vídeos que me ayuden a ilustrar lo que intento expresar y que sirvan de ejemplo cuando sea posible. Voy a tratar de hacerlo de modo que plasme algunos temas o concepciones típicas y similares, pero erróneas, que tengan también una respuesta o explicación veraz similar.

Sí quiero dejar bien claro desde el principio que, personalmente, me dan exactamente igual las creencias místicas, esotéricas o religiosas de cada uno, así como el modo en que cada uno decide expresarse o hacer comunidad con personas afines. No tengo nada en contra de quienes, de algún modo, tienen idealizado y romantizado, o simplemente se sienten representados y lo adoptan como forma propia de expresión, el concepto de ninja de las pelis americanas de los 80, por ejemplo, y les gusta hacer ejercicios basados en cosas vistas en esas películas y disfrazándose de negro con capucha y usando palos y espadas. Cada cual es libre de expresarse como se sienta mejor identificado y es libre de hacer comunidad con personas que coincidan con él, yo soy el primero que lo hace. Lo que sí estoy en contra es de la falsedad, de la evidente mentira aprovechándose de la necesidad, miedo o debilidad mental de unos colectivos para venderles una historia que no es cierta e incluso desprestigiando otros métodos o sistemas que sí son veraces. Me parece menos grave cuando esto lo hacen supuestas escuelas de shaolin, o supuestas escuelas ancestrales de ninjutsu o supuestas escuelas de lo que sea que únicamente venden una supuesta historia de que son reales y desde hace más de 600 años y todo se queda en una película que se montan, pero me parece especialmente grave y peligroso cuando se dedican, añadido o no a lo anterior, a vender supuestas habilidades que te van a permitir evitar una agresión ya no de un tipo con sus puños, si no en ocasiones de varios tipos armados, porque eso da una falsa sensación de seguridad a la persona que puede ser peligrosa. Estoy en contra de aprovecharse de la gente vendiéndoles una mentira, abusando de su incredulidad, de su necesidad de formar parte de un colectivo, de su miedo a ser agredidos o necesidad de defenderse, de su debilidad mental para dejarse influenciar por un 'grand master guru' con habilidades superiores al resto de los mortales. Y esa clase de cosas son las que denuncio y lo que generalmente se califican como McDojos, porque te dicen y te venden que hacen o son una cosa que luego resulta ser mentira, aprovechándose de la incredulidad, desconocimiento o necesidad de las personas.

El artículo voy a dividirlo en cinco partes diferentes que voy a citar a continuación:

1- El mito de la técnica definitiva
2- ¿Qué implica un sistema completo?
3- Técnica VS principio
4- La defensa personal y el combate
5- La defensa más allá de las artes marciales

Empezamos:

1 - EL MITO DE LA TÉCNICA DEFINITIVA

     Es uno de los mitos más extendidos. Se refiere al pensamiento de 'con esta técnica/sistema ancestral/novedosa podrás defenderte de cualquier agresión. Suele englobar diferentes 'submitos', como el mito de 'este método te permite defenderte de cualquier agresión en pocos meses' o el de 'la patada en los cojones' y el de 'los puntos de presión mágicos', entre otros tantos. Como ejemplos a esto puedo poner cientos de vídeos.

En este vídeo vemos bastantes ejemplos de 'técnica definitiva'. 'Si te agarran el brazo, haces esto y listo', 'Si te agarran por detrás, haces esto y listo', 'Si pasa tal, golpea/patea la entrepierna y listo'. Hay sistemas que un gran porcentaje de su repertorio técnico o la base sobre la que se sustenta la mayoría de la defensa es el ataque a los testículos. Mucha gente es incluso propensa a argumentar para según qué cosas cosas así como 'bueno, y si no/entonces/simplemente le doy una patada en los cojones y listo'. Ok, de entrada los testículos no es una zona tan fácilmente accesible y golpeable. Mucha gente cree que simplemente lanzar un golpe 'a la zona genital' sirve, y no. Toda la zona genital masculina no es súper sensible, sólo lo son los testículos, que están en una zona muy concreta. No solo eso, si no que incluso acertar en la zona no te garantiza ningún resultado. Puede que des en la zona pero no los pilles bien, o que el efecto sea menor al esperado, o que tarde más en hacer efecto. Mil cosas. Esto lo sé de primera mano, me han agredido en la calle entre dos personas y, mientras agarraba a una, la otra intentó golpearme en los testículos, desde atrás, con una buena patada. ¿Sabéis qué pasó? Nada, noté el golpe en la zona y de forma automática adopté una posición de piernas que protegía mis testículos, simplemente cerrando los muslos un poco. Me intentaron dar como 4 o 5 patadas más y yo estaba tan tranquilo, sujetando al otro, con mis muslos ligeramente cerrados impidiendo que cualquier golpe llegase a la zona de peligro. No me malinterpretéis, no digo que los golpes a genitales sean inútiles ni que no deban trabajarse, digo que siendo una zona de acceso, cuanto menos, medio difícil, hay que tener claro cuándo y cómo vamos a atacarlos y que todo nuestro mecanismo de defensa no puede basarse en el golpe a los genitales.

También vemos los clásicos 'Si te agarran así simplemente haz este movimiento/desplaza tu cuerpo un poco al lado y te liberarás'. ¿Alguna vez os ha agarrado alguien, ya sea el cuello, la muñeca o desde atrás? quiero decir agarraros de verdad, sin intención alguna de soltaros o, peor aún, con intención plena de golpearos tras agarraros. Bueno, pues no hace falta que sea alguien mucho más fuerte que vosotros para ver que esta clase de movimientos la mitad de las veces no funcionan. Si alguien te agarra por detrás de verdad, fuerte, no vas a poder 'desplazarte a un lado para abrir hueco para darle un codazo/puñetazo'. Si alguien te agarra fuerte la muñeca, seguramente no puedas hacer ese amplio movimiento, menos aún soltar el agarre. Lo que quizá sí consigas es colocarte a ti mismo en una posición que le resulte al agresor más fácil controlarte. Pasa igual con agarres de pelo y casi cualquier otro tipo de agarre. Quien te agarra de verdad no va a darte, tal cual, margen o libertad de que hagas la lagartija para intentar soltarte, te va a agarrar con firmeza y limitar todos tus movimientos.

También quiero matizar que no todo en este vídeo está mal, sólo uso algunos ejemplos para ilustrar mi argumento. Hay un parte al final que la usaré posteriormente en lo referente a las realidades de la defensa personal y elementos a tener en cuenta.

El típico kyusho jutsu, pariente cercano del Ki KO, esa vertiente que afirma que es capaz de hacer perder la conciencia a otra persona mediante proyección de energía, en ocasiones, a distancia. Se han puesto a prueba estos 'puntos de presión' en mil millones de ocasiones. Sobra decir que, tal cual tienden a verse aplicados, no funcionan, sencillamente. Efectivamente, hay zonas sensibles en el cuerpo, puntos y regiones, zonas más o menos dolorosas, más o menos blandas, etc. pero no funcionan así. Jamás va a darse el caso de que des una leve torta a un agresor en 'vesícula biliar 1 y triple calentador 23' y el tío caiga al suelo mareado y casi desmayado, como se aprecia en el vídeo. Matizo, absolutamente nadie que esté mínimamente acostumbrado a recibir tortas y que no sea un quejica va a tener más efecto por un golpe así más allá de, simplemente, cabrearse más aún. El kyusho es algo que, de servir, podría servir como complemento a otras habilidades de combate, generalmente de grappling, y que podría usarse en contextos y situaciones muy específicas y ejerciendo una presión o golpe realmente fuerte sobre la zona. Si alguien intenta venderos que en mitad de una pelea real puede tocar con un golpecito a un agresor en el punto X y dejarlo KO o mareado así tal cual, os está mintiendo, sin más.

Podría poner cientos de vídeos más hablando de que si golpes a los ojos, golpes a la oreja, golpes a, golpes a, golpes a... pero el asunto es que si nos centramos o basamos un sistema en simplemente eso estamos entrenando una mentira. Entonces...

¿Cual es la realidad en este aspecto?

La realidad es que las técnicas definitivas no existen. No hay un 'movimiento de oro' para cuando te agarran 'así o asao'. No hay un punto especial en el cual si haces una pizca de presión el oponente se caerá al suelo. No existe el toque supremo que 'si le das al agresor este golpecito aquí de este modo caerá al suelo/soltará su agarre/entrará en pánico seguro. Cualquiera que intente venderte que conoce un método infalible, una técnica imparable o un punto mágico te está mintiendo. No debemos caer en este tipo de métodos que, supuestamente, nos permiten defendernos sin necesitar absolutamente nada, ni entrenamiento, ni forma física, ni clases durante meses y años... La defensa personal no va de eso, va de otra serie de factores y elementos que trataré más adelante y de forma más progresiva, pero lo primero y primordial es saber identificar la clase de sitios que quieren vendernos algo como esto y huir de ellos, porque suele ser de lo primero en lo que cae la gente que busca aprender a defenderse.

Pero, ¿si la técnica X o la técnica Y del vídeo/maestro Fulano no funciona, qué es lo que necesitamos aprender para poder defendernos? La respuesta tiene dos partes, una es que las técnicas nos sirven como herramientas para asimilar una serie de conceptos y fundamentos, que es de lo que trata la defensa personal y de lo cual hablaré más adelante en el tercer apartado de este artículo, y la otra parte es que lo que necesitamos es un sistema completo. ¿Qué es un sistema completo, os preguntáis? Pues eso nos lleva a nuestro siguiente punto:

2- ¿Qué implica un sistema completo?

viernes, 7 de febrero de 2020

Historia de los kata de Shotokan-ryu (parte 2)

Como prometí, aquí está la segunda parte (Enlace a la parte uno) de la historia de los kata de Shotokan-ryu.

Historia del kata Wankan

El kata Wankan (王冠, Corona del Rey), también pronunciado 'Ohkan', tiene una historia particularmente extraña. En algunas escuelas recibe también el nombre de Matsukaze (松風, Viento de pinos)

El nombre se cree que viene de los tres primeros movimientos del kata, que se dice que parecen una corona cuando se lleva puesta, con los dos primeros movimientos haciendo los lados de la diadema y el tercero creando la pieza central de la corona, pero muchos estudiosos dicen que esto es una coincidencia, ya que los reyes okinawenses no llevaban coronas como las de los monarcas europeos.

Algunos estilos de karate entrenan una versión de este kata con el mismo nombre pero completamente diferente al de Shotokan-ryu, lo que sugiere que quizá ambas versiones sean porciones de un kata más largo ya perdido.

Historia del kata Gankaku

Gankaku (岩鶴, La grulla sobre la roca) es un kata muy antiguo anteriormente llamado Chinto (鎮東, Guerrero/Batalla del este). Según la leyenda, fue introducido en Okinawa en el siglo XIX por un marinero chino del mismo nombre (aunque en ocasiones se le llama Annan) que fue arrastrado a la costa tras un naufragio.

Para sobrevivir, Chinto robó cultivos locales, llamando rápidamente la atención del Rey, que envió a su guardaespaldas, Matsumura Sokon, considerado el mejor artista marcial de la época y practicante de Shuri-te, pero cuando se enfrentó a Chinto estuvieron igualados y la lucha acabó en empate.

Tras esto, se volvieron amigos y tanto el kata como algunas formas y técnicas de las artes marciales chinas se introdujeron en la isla. El nombre fue posteriormente cambiado por Funakoshi Gichin pero, mientras que el resto de nombres los cambió para hacerlos más aceptables para los japoneses, el caso de Gankaku era particularmente especial porque quiso eliminar la connotación bélica que insinuaba el nombre Chinto.

Historia del kata Meikyo

Meikyo (明鏡, Espejo brillante) fue renombrado por Funakoshi Gichin del original Rohai ( ローハイ/ 鷺牌, Garza/Visión de una garza, hay discrepancias con la traducción del nombre), aunque muchos en Shotokan-ryu aún usan el nombre antiguo. Proviene de Tomari-te, donde parece ser que era un set de 3 kata, Rohai shodan, nidan y sandan.

Probablemente fueron adaptados por Itosu Anko, que sacó los movimientos de una versión mucho más larga de Rohai que, posiblemente, fue creada por Matsumora Kosaku, hecho que se apoya en que era conocido como Matsumora no Rohai. Aunque aún se enseñan los 3 Rohai en muchos estilos de karate, Meikyo es el único que se enseña en Shotokan-ryu.

Meikyo es diferente a otras versiones de Rohai, por lo que se cree que es una combinación de Rohai shodan, nidan y sandan, aunque quien y cuando los unificó se desconoce.

Historia del kata Chinte

Chinte (珍手, Manos raras/Técnicas inusuales) es uno de los kata que Funakoshi Gichin trató de renombrar sin exito (a Shoin, 手陰, Manos sombrías/Técnicas misteriosas). Se cree que es un kata muy antiguo con origen en China, aunque también se piensa que puede tener origen en un baile folclórico okinawense.

Si esto último es cierto, algunos dicen que la danza simboliza todo lo que una mujer debe saber en la vida de acuerdo a la cultura de la época, incluyendo la crianza de hijos y la servidumbre al marido.

Esto estaría respaldado por el hecho de que es un kata que parece favorecer a las karateka por los poco comunes objetivos de sus técnicas, zonas sensibles y débiles como los ojos, que requieren mucha menos fuerza para dañarlos. Al contrario que en la mayoría de kata de Shotokan-ryu, tiene muchos movimientos circulares en lugar de lineales, lo que sugiere que puede proceder del kung fu.

Aún así, muchos desbancan la teoría de que sea 'un kata para mujeres' basándose en que, siendo el karate un arte marcial para la defensa personal, al igual que el jujutsu, es natural que se enseñe a cualquier practicante a atacar a ojos, nariz y otras zonas vulnerables y que el argumento de 'kata para mujeres' porque ataca zonas sensibles es un pensamiento japonés posterior, cuando el karate comenzó a usarse en luchas regladas (considerándose sucio el atacar ojos o genitales, similar a cuando en películas del oeste dicen cosas como 'una pelea a puños, como hombres', aludiendo a que dar patadas es de mujeres) y bajo el evidente pensamiento machista de que la mujer necesita atacar esos objetivos porque tiene menos fuerza que el hombre, mientras que el hombre no lo necesita.

Los últimos tres movimientos del kata son una serie de tres saltos hacia atrás aparentemente únicos en el mundo de las artes marciales. Lo que representan está muy discutido, pero parece ser que se añadieron para que el karateka volviese exactamente al punto de partida del kata, por temas de exhibición deportiva, pues dichos saltos no aparecen en ninguna otra versión del kata ajena a la de Shotokan-ryu, aunque también es posible que existiesen anteriormente y otros estilos los hayan quitado precisamente por la dificultad para interpretarlos.

Historia de los kata Gojushiho

Gojushiho (五十四歩, 54 pasos) es un set de dos kata (dai y sho) que se cree fueron inventados por Matsumura Sokon y se consideran su mejor y última aportación de kata provenientes de Tomari-te. Funakoshi Gichi trató de renombrarlo a Hotaku (啄木鳥/鳳琢, Pájaro carpintero/Fénix picoteando, hay discrepancias con los kanji del nombre) pero, al igual que con otros kata, el nombre no cuajó.

En Shotokan-ryu, en algún momento, Gojushiho dai pasó a ser Gojushiho sho y viceversa aunque no se sabe exactamente cuándo ni por qué. De acuerdo a una leyenda, en algún punto en los 1960 o 70s, en el All Japan karate Championship, un karateka de alto rango de la JKA anunció Gojushiho dai  para después hacer el kata erroneo. Como era tan venerado, nadie se atrevió a decírselo, así que la mayoría de karateka empezaron a cambiar los nombres aunque algunos, como Kanazawa Hirokazu, mantuvieron el original.

Esta historia aún así es improbable ya que, quien quiera que sea el misterioso competidor, alguno de sus competidores rivales habría tenido, al menos, su mismo rango y habría esperado ser tratado justamente, sobre todo en una competición tan importante, y no habría consentido que se pasase por alto dicho error.

Otra versión bastante más plausible dice que originalmente sólo había un Gojushiho en el programa de Shotokan-ryu y que, posteriormente, se añadió el segundo. La mayoría decidió llamar al que estaba incluido primero en le programa Gojushiho dai y al añadido posteriormente Gojushiho sho, pero Kanazawa Hirokazu, en un artículo llamado 'Los pantalones equivocados' para la revista Traditional karate magazine, en mayo de 2003, cuenta que cuando formó la SKIF (Shotokan Karate International Federation), tras analizar los dos kata, tuvo la sensación de que el originalmente llamado dai era un kata más corto y complejo que el originalmente llamado, por lo que pensó que, aunque se unieron al programa en ese orden, al igual que con los demás kata, el más largo y sencillo era el 'hermano mayor', el que se creó primero y el más corto y complejo el 'hermano menor', motivo por el cual cambió los nombres.

Historia del kata Sochin

Sochin (壯鎭, Calma poderosa) es un kata considerado especialmente bueno para desarrollar el ki. Puede que tenga su origen en el kung fu del estilo del dragón, llegando a través de la escuela Naha-te en Okinawa donde fue enseñado por el maestro del siglo XIX Arakaki Seisho.

Se cree que le fue transmitido a Kanryo Higaonna, que se lo enseñó a Mabuni Kenwa, fundador de Shito-ryu. Funakoshi Gigo, hijo de Gichin, pasó un tiempo aprendiendo kata de Mabuni, motivo por el cual Shotokan-ryu no tiene sólo Sochin, si no también Nijushiho y Unsu.

En su libro 'Karate kata zenshu', Kanazawa dice que el kata recibe su nombre por el uso frecuente de Sochindachi, pero se dice que la posición, originalmente llamada fudoudachi, pasó a llamarse Sochindachi por el kata. Lo último parece lo más probable pues se cree que Gigo, tras aprender el kata, hizo muchísimos cambios a finales de 1930 que, posiblemente, incluyesen el uso extenso de fudoudachi, posición que le gustaba en exceso.

Este es otro ejemplo de kata que Funakoshi Gichin trató de renombrar (a Hakko, 八荒, un tipo de viento tormentoso frío), posiblemente por la conexión entre el kata y la posición, sin exito.

Historia del kata Nijushiho

Nijushiho (二十四歩, 24 pasos) era conocido con el nombre okinawense Niseishi (二十四, 24), pero fue cambiado por Funakoshi Gichin. Aunque su origen es desconocido, los estudiosos creen que, al igual que Sochin, proviene del kung fu del dragón.

Otros creen que fue creado por Arakaki Seisho, pero la teoría prevalente es que lo aprendió y desarrolló. Éste se lo enseñó a Kanryu Higaonna, el cual se lo transmitió a Mabuni Kenwa y este a su hijo Kenzo, el cual le enseñó el kata a Funakoshi Gigo, hijo de Gichin.

Historia del kata Unsu

Unsu (雲手, Manos en las nubes/Manos de nube) es considerado por muchos el kata más difícil de Shotokan-ryu y, según Nakayama Masatoshi, cualquiera que intente dominar Unsu sin haber dominado antes los 5 Heian, Kanku dai, Enpi y Jion parecerá 'un espantapájaros intentando bailar'.

Al igual que Sochin y Nijushiho, se cree que proviene del kung fu del dragón y la escuela Naha-te, aunque su origen exacto es desconocido. Como dato interesante, algunos creen que Unsu es un kata cuyos movimientos simbolizan una tormenta eléctrica.

El primer movimiento, dicen, representa un chubasco en el horizonte y la siguiente secuencia, los círculos hechos en el suelo con los pies junto con los golpes de los dedos representan remolinos agrupándose mientras relámpagos golpean la tierra.

La siguiente combinación con golpes en todas direcciones puede representar vientos soplando por doquier y el salto con patada en giro al final del kata (uno de los movimientos más difíciles de dominar en todos los kata de Shotokan-ryu) puede verse como un poderoso tornado.

En términos generales, los movimientos lentos tras los rápidos y explosivos pueden verse como la calma en la tormenta antes de que rompa de nuevo destruyendo todo a su paso.

Nakayama Masatoshi sugiere en su libro 'The best karate' que el nombre del kata se debe a la constante transformación, expansión, contracción, cambio, etc. del cuerpo al realizar el kata, como las nubes constantemente cambiando y transformándose.

Historia del Ten no kata

Ten no kata (天の型, kata del universo, forma universal, forma suprema, forma suprema, entre otros) es un kata creado por Funakoshi Gigo cuando el ejército japonés estaba buscando un sistema de lucha para sus soldados al principio de la Segunda Guerra Mundial. Entre los estilos presentados se encontraban judō y aikidō. El aikidō les pareció muy atractivo e interesante para el propósito, pero demasiado lento de aprendizaje teniendo en cuenta la prontitud de la guerra.

Funakoshi Gichin encargó a Gigo buscar un modo de poder enseñar karate a los soldados, novicios en el arte de la lucha la mayoría, en poco tiempo y de forma efectiva para usarlo si les fuese necesario, de modo que desarrolló Ten no kata y lo presentó ante el ejército. Su simpleza y utilidad se ganó la aprobación de los encargados de hacer el juicio y el karate fue elegido sistema de lucha del ejército japonés.

El kata forma, como todos, de dos formas, omote (表, principal, básico, frontal, lo que se ve a simple vista) y ura (裏 secundario, opuesto, lo que está oculto a la vista). La diferencia radica en que, al contrario que otros kata, que las formas omote y ura son simplemente la misma realizadas en direcciones diferentes (para fomentar también el buen manejo de técnicas, giros, movimientos y desplazamientos de forma ambidiestra y multidireccional), en este caso la forma omote es el kata en solitario, la secuencia de ataques primero y la secuencia de defensas con contraataque después, la forma ura es el imi (lo que generalmente llamamos 'bunkai', aplicación o significado, del kata), realizado en parejas, de forma que uno ataca y el otro realiza las defensas y contraataques del kata.

La secuencia de ataques es mae migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi oitsuki chūdan, mae hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi oitsuki chūdan, mae migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi oitsuki jōdan, mae hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi oitsuki jōdan, mae hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gyakutsuki chūdan, mae migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gyakutsuki chūdan, mae hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gyakutsuki jōdan y, finalmente, mae migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gyakutsuki jōdan. Tras cada técnica, se vuelve a posición de yoi durante un instante antes de lanzar la siguiente. Según las versiones, algunos vuelven a heikodachi yoi y luego hacen kamae con el brazo contrario al que va a atacar a modo de tate shutō uke mientras que otros en el proceso de volver a heiko dachi ya van colocando el kamae de tate shutō uke. Tras esto, se realiza ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gedanbarai gyakutsuki, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gedanbarai gyakutsuki, ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi uchiuke gyakutsuki, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi uchiuke gyaku tsuki, ushiro migi kokutsudachi shutōuke zenkutsudachi gyakunukite, ushiro hidari kokutsudachi shutōuke zenkutsudachi gyakunukite, ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi ageuke gyakutsuki, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi ageuke gyakutsuki, ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi jōdan shutōbarai gyakutsuki, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi jōdan shutōbarai gyakutsuki, ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi jōdan uchikomi/sotouke gyakutsuki y, finalmente, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi jōdan uchikomi/sotouke gyakutsuki. En este caso, todos los gyakutsuki son seguidos de vuelta a yoi en heikodachi, sin ningún tipo de kamae.

Se comenta en algunos textos que también existían el Chi no kata (地の型, kata de la tierra, forma terrenal, forma mundana) y el Jin no kata (人の型, kata del hombre, forma humana, forma del hombre), basándose en el concepto budista del ten-chi-jin, cielo y tierra unido por el hombre, pero no quedan registros escritos sobre estas dos formas, a pesar de que algunas escuelas/maestros aseguran conocerlos/haberlos reinventado, pero de forma oficial no nos queda nada sobre ellos. A nivel personal, como interpretación y teoría propia, me gusta pensar que, dado que Ten no kata se basa exclusivamente en el uso de los brazos (lo que está 'arriba', como el cielo) y que, en teoría, los 3 kata fueron creados para poder transmitir y practicar de forma sencilla el karate básico (cosa poco productiva si simplemente enseñas un kata con 6 defensas y 2 tipos de golpe), que Chi no kata se basaba en el uso de las piernas (lo que está 'abajo') y que Jin no kata se basaba en técnicas de derribo y proyección (lo más cercano a otro humano), pero esto es simplemente una teoría personal sin ningún fundamento histórico o contrastado. Y, personalmente, me gustaría algún día sistematizar dichos kata para completar la triada de 3 kata que engloben lo básico y esencial del karate que pueda practicarse en poco tiempo y en espacios pequeños con un repertorio decente de técnicas. Pero eso es otra historia.


Y aquí acaba la historia sobre el origen de los diferentes kata de Shotokan-ryu. Como se puede ver, también aporta cierta explicación a otra de las grandes discusiones sobre los kata, que básicamente es por qué algunos kata se separan por 'niveles' (shodan, nidan, sandan...) y otros por 'mayor' y 'menor', y por qué los kata 'mayor' son considerados inferiores o de menor nivel que los kata 'menor'.

Se ve relativamente claro que la mayoría de kata que se sospecha fueron un solo kata más largo y complicado (Tekki, Heian) fueron divididos y se clasificaron por niveles (shodan, nidan, sandan...). Por otra parte, los kata que ya existían e inspirándose en ese crearon otro más complejo (Bassai, Kanku, Gojushiho...) pasaron a llamarse dai y sho. El primero, aunque es el inferior y más sencillo, es el que 'nace' primero y por lo tanto es el hermano 'mayor' mientras que el segundo, aunque sea el superior y más complicado, es el hermano 'menor'. De ahí que los kata mayores sean los menos difíciles.

Hay muchas teorías más sobre la relación dai-sho, como que los kata dai tienen técnicas más amplias y con más recorrido y distancia (se trabaja más en owaza) mientras que los sho hacen técnicas más cortas y a menor distancia (kowaza) y otras muchas cosas más. Personalmente, creo que los okinawenses y los japoneses son culturas que, aunque puedan ser muy místicas y trascendentales (la mayoría de kata okinawenses originales tienen como nombre números relacionados con el budismo y el 108 con una profundidad especial), también son muy prácticas y sencillas al mismo tiempo y le veo bastante más sentido a la teoría de llamar a un kata mayor y a otro menor simplemente porque uno ha 'nacido' antes y el otro después que por toda la parafernalia de técnicas amplias y cortas. Sobre todo porque en el karate okinawense original la mayoría de técnicas eran relativamente cortas y de recorridos escuetos. Pero esto es ya la interpretación personal de cada uno.

Espero que os haya resultado entretenido y educativo el artículo doble sobre los kata.

viernes, 31 de enero de 2020

Historia de los kata de Shotokan-ryu (parte 1)

Hoy voy a hablaros de la historia de los diferentes kata de karate, concretamente de los incluidos en el curriculum del Shotokan-ryu, empezando por los fukyugata como los Taikyoku hasta los kaishugata como Bassai, Gankaku o Meikyou, pasando por los heishugata Tekki. En la documentación que he encontrado se plantean, en muchos casos, diferentes tipos de orígenes y explicaciones a cómo se crean o nacen algunos kata y, aunque en algunos casos tenemos más o menos seguridad de qué versión es la correcta o la más probable, en otros no tanto. Como son muchos kata y el artículo puede ser extremadamente largo, voy a hacerlo en dos partes (Enlace a la parte dos), de modo que también me permita a mí un descanso entre uno y otro en lugar de escribir un texto tan largo de una sentada.

Voy a empezar aclarando cómo YO, personalmente, estructuro y organizo los kata, pues soy consciente de que he realizado una clasificación fuera de lo estándar.

Fukyugata (普及型): aunque en estilos como Goju y Shorin-ryu este nombre se refiere a unos kata específicos, por la naturaleza de estos y el significado de su nombre (kata de difusión), yo utilizo el término como una categoría para los kata básicos, elementales, para la enseñanza de iniciados y la mayoría de mudansha. En esta categoría introduzco los 3 Taikyoku, los 5 Heian, Heian oyo (aunque este último puede ser considerado un kata 'superior', como su objetivo es presentar a grados de sandan o superior una forma de seguir realizando los kata básicos implicando mayor dificultad, decido incluirlo en esta categoría, pues es un 'kata básico para grados avanzados') y variaciones de estos como Heian shodan keri. Aunque sean kata básicos y elementales, se pueden sacar buenas aplicaciones y técnicas de todo tipo, tanto de golpeo como de derribo y son una buena forma de acostumbrar a los mudansha a analizar y desglosar el kata para buscar técnicas y modos de aplicarlas diferentes.

Heishugata (閉手型): La traducción, literalmente, es 'kata de mano cerrada', aunque los kata de esta categoría no se realizan específicamente con la mano cerrada. Suelo referirme a ellos como 'kata fundamentales', porque creo que son kata que buscan más trabajar y enseñar un fundamento, un principio, a nivel corporal, que una seria de técnicas que desglosar y analizar para aplicar. Si hablamos de kata en general, sin centrarnos en una escuela concreta, en esta categoría incluiría Sanchin, Tensho, los 3 Tekki/Naihanchi y Tekki oyo. Los practicantes de Shotokan-ryu tienen una lista oficial bastante corta, pues de esta categoría sólo practican los 3 Tekki. Los practicantes de la Shotokan-ryu Kase-ha pueden añadir a esta categoría Tekki oyo, que al igual que Heian oyo, es una versión de Tekki creada por Sensei Kase uniendo los tres Tekki en un solo kata y, aunque muy poco conocido y practicado, también pueden añadir Kase no Sanchin, una versión de Sanchin hecha por Kase, más corta y sencilla de aprender. Personalmente opino que estos kata no tienen que tener necesaria y forzosamente (al contrario que los kaishugata, de los cuales hablaré a continuación) una aplicación a sus técnicas (aunque se les puede buscar y, de hecho, se les encuentra, bastante efectivas además), si no que su función y objetivo principal es hacernos trabajar y ejercitar ciertos elementos del cuerpo, la postura, el movimiento, etc. Por ejemplo, Sanchin nos ayuda a trabajar la respiración, la estabilidad de la posición y la contracción del cuerpo, mientras que Tekki nos ayuda a trabajar la conexión con la cadera incluso desde posiciones complicadas (cuando aprender a usar la cadera desde kibadachi, usarla en otras posiciones como zenkutsu o fudoudachi es bastante más sencillo) y, de nuevo, la estabilidad y asentamiento de la posición. Aún así, como digo, sigue siendo posible la búsqueda de aplicaciones útiles y efectivas en estos kata.

Kaishugata (開手型): 'Kata de mano abierta', aunque no todos los kata se realizan con técnicas de mano abierta. Me refiero a ellos como 'kata especializados', pues son todo el compendio de kata cuyo objetivo principal y fundamental es la presentación y aportación de técnicas para analizar y desglosar y poder aplicarlas en el ámbito de la defensa personal. Aquí dentro están todo el resto de kata del curriculum del Shotokan-ryu, los Bassai, Kanku, Hangetsu, Gankaku, Meikyo... y así hasta los 18 kata restantes (5 Heian + 3 Tekki + 18 Kaishugata = 26 kata oficiales de Shotokan-ryu).

Aclarado todo esto y volviendo a insistir en que esta categorización, así como la visión de la naturaleza de los kata, es mía, no es oficial ni nada similar, paso a decir que, la información sobre origen de los lata es información contrastada en diferentes medios y estudiada desde varios recursos. Todo lo que está verificado se indica y lo que es mera especulación también, libros físicos y digitales, artículos, entrevistas, etc. Cuando varias teorías se barajan, se comenta cuáles parecen ser las más factibles según diversos factores. Dicho esto, comienzo con la historia:

Historia de los kata Taikyoku

Los Taikyoku (太極), también conocidos como Kihon kata (基本型), son un conjunto de kata que, como su nombre indica (Taikyoku significa 'principio supremo' y kihon significa 'básico' o 'base'), son extremadamente sencillos y básicos, hasta el punto de que los dos primeros, shodan y nidan, sólo tienen como técnicas gedanbarai y oitsuki, ambas en zenkutsudachi. La diferencia entre ambos es que uno realiza los tsuki a nivel joudan y el otro a nivel chuudan. Taikyoku sandan añade una pequeña variación, pues en los momentos del kata que te desplazas a la izquierda o a la derecha, en lugar de realizar zenkutsudachi gedanbarai, realizas kokutsudachi uchiuke. El resto del kata (oitsuki tras las defensas y los zenkutsudachi gedanbarai en los pasillos hacia el frente y hacia atrás) se mantiene igual.

Funakoshi Gichin creo estos kata como una introducción al kata y al karate. En la mayoría de escuelas únicamente se practica Taikyoku shodan (llamado kihon kata la mayoría de las veces) y, en general, incluso este es raro verlo hoy día.

Historia de los kata Heian

Los kata Heian (平安, paz/calma) provienen de los kata Pinan (平安, paz/calma) de Okinawa. Funakoshi Gichin cambió el nombre a la pronunciación japonesa de Pinan cuando introdujo el karate en Japón en 1920.

Se cree que los 5 kata provienen de formas chinas más antiguas conocidas como Chiang Nan o Kushanku y que posteriormente Itosu Anko los desarrolló hacia el siglo XX.

La leyenda dice que Itosu (o quizás su maestro Tode Sokugawa) aprendió Chiang Nan de un diplomático y artista marcial chino que vivía en Okinawa llamado Kwan Shang Fu. Aunque la forma original se ha perdido, se cree que era extramadamente larga, por lo que se dividió en cinco partes para facilitar su aprendizaje.

Otra versión dice que Itosu, tras introducir las artes marciales okinawenses en las escuelas, vio que los niños tenían muchas dificultades aprendiendo los kata más avanzados, por lo que desarrolló los Heian/Pinan para facilitárselo.

Algunos creen que tomó movimientos de Bassai y Kanku y los estructuró de manera que fuesen subiendo en dificultad para que los alumnos no tuviesen dificultades en ir avanzando de formas muy básicas a otras más avanzadas.

Taiji Kase, buscando que grados altos de karate siguiesen practicando los kata Heian y mantener nivel de complejidad en el propio kata, y seguramente inspirado por la primera versión del origen de estos, fundió los 5 Heian en un solo kata, Heian oyo, que alterna partes de uno y de otro en una forma extremadamente larga (de hecho, tiene 5 kiai, pues añade un movimiento con kiai de cada Heian) y compleja, resultando un reto el entrenarla para grados superiores a pesar de que se está realizando un kata básico.

Historia de los kata Tekki

Los kata Tekki (鉄騎, Caballo de hierro) derivan de un único y prolongado kata llamado Naihanchi (ナイハンチ, Conflicto interno dividido) que formaba parte del programa de Shuri-te y Tomari-te, además de ser el kata más básico de ambos estilos hasta la introducción de los Pinan/Heian.

Se atribuye a Itosu Anko la creación de los Tekki. Aunque algunos creen que desarrolló Nidan y Sandan de forma independiente al original Naihanchi, el hecho de que sólo Tekki shodan tenga un movimiento de apertura formal sugiere que todos provienen del mismo kata okinawense.

Hay mucho debate entre estudiosos de las artes marciales sobre el significado del enbusen de los kata, que es una linea recta en kibadachi. Algunos dicen que representa el luchar en un lugar acorralado de espaldas a la pared, otros que busca desarrollar técnica para luchar en un bote y otros que está pensado para luchar montado a caballo. Existen personas que incluso piensan que sirven para desarrollar técnicas de lucha en suelo, cuando estás sobre tu espalda y el oponente sobre ti, entre tus piernas.

Independientemente de esto, como la fuerza y habilidad desarrollados por la práctica de este kata puede servir para estas y otras tantas situaciones, una única explicación es innecesaria, pues la aplicación del kata debería depender de cada karateka en lugar de haber un único modo.

Funakoshi Gichin los consideraba una parte muy importante del programa de Shotokan-ryu y pasó tres años entrenando cada uno de ellos, creyendo que eran difíciles de dominar a pesar de ser bastante cortos.

Taiji Kase, seguramente inspirado de nuevo por la versión de la existencia de un único kata original que luego se dividió para facilitar su aprendizaje, creó Tekki oyo, un kata que unifica los 3 Tekki en uno solo, más largo y complejo. Actualmente existen dos formas oficiales de Tekki oyo, recogidas ambas en uno de sus libros de kata de Shotokan-ryu, pues falleció antes de que eligiese una de ellas oficialmente para su rama de karate y ambas encajan perfectamente.

Historia de los kata Bassai

Los kata Bassai (拔塞, Penetrar/capturar una fortaleza) tienen diferentes versiones, variando de un estilo de karate a otro. En Shotokan-ryu hay dos versiones, dai (大, mayor) y sho (小, menor). Conocido como Passai (拔塞, Penetrar/capturar una fortaleza) en Okinawa, se sabe poco de su historia, pero se cree que derivan de formas chinas muy antiguas y se desarrollaron posteriormente en Okinawa.

Unos dibujos de seda de hace 400 años parecen representar una versión temprana de Bassai dai, pudiéndose trazar su origen en los estilos  de kung fu del leopardo y el león o el Estilo de los cinco animales.

Cuando esta forma llegó a Okinawa, Matsumura Sokon la aprendió, probablemente, de un hombre llamado Peichin Oyadomari. Matsumura se la enseñó luego a Itosu, quien se piensa creó, a raiz de Bassai dai, Bassai sho a finales del siglo XIX.

Se cree que los Bassai practicados hoy día en Shotokan-ryu están diseñados para complementarse entre ellos, pues el primero, Bassai dai, representa el abrirte paso al interior de la fortaleza mientras que el segundo, Bassai sho, representa el abrirte paso al exterior.

Historia del kata Enpi

Hay tres versiones sobre el origen de Enpi (燕飛, Golondrina volando). La primera es que llegó a Okinawa en 1683 por un diplomático chino llamado Wang Ji, experto en el estilo Shaolin de la Grulla Blanca de Fujian.

La segunda que llegó a Okinawa a finales del siglo XIV por un grupo de inmigrantes chinos llamados 'Las 36 familias' que trajeron nuevos sistemas de artes marciales que se enseñaron a unos pocos selectos que se demostraron dignos.

La tercera es que el kata se desarrolló más recientemente en la misma isla y que su nombre anterior era Wanshu (腕秀, 汪輯 o わんしゅ, 'Muñecas excelentes' el primero, 'Formas de Wang' el segundo y 'Wanshu' el tercero, por Supppashi Wanshu), nombre que podría venir de que fuese dedicado o creado por el maestro de karate okinawense Suppashi Wanshu.

Cualquiera que sea su origen, es posible que, ajeno a la aceptación general, uno de los movimientos del kata, agetsuki, esté basado en la técnica del samurai Sasaki Kojiro, tsubame gaeshi (燕返し, vuelo/retorno de la golondrina).

Lo que sí sabemos es que en el siglo XIX Wanshu estaba siendo enseñando por Matsumura Kosaku de la escuela Tomari-te, que se lo transfirió a Matsumura Sokon y a Itosu Anko. Las versiones de cada uno difieren, por lo que se cree que cada uno desarrolló el kata aprendido a su manera. Itosu enseñó su versión a Funakoshi Gichin, que lo introdujo en Japón en 1920 y cambió el nombre de Wanshu a Enpi.

Historia del kata Hangetsu

El kata Hangetsu (半月, Media luna), viene de la escuela de Naha-te de Okinawa, donde se llamaba Seisan (十三, Trece). Cuando cambió su nombre y quién lo hizo no está claro, ya que en el libro de Funakoshi Gichin 'Ryukyu kenpo karate' aparece como Seisan, a pesar de que otros kata aparecen con los nuevos nombres que él mismo les da. Aún así, sigue siendo posible que fuese él mismo quien lo cambiase, solo que más adelante.

Se cree que antes de su introducción en Okinawa el kata ya tenía un origen extremadamente antiguo, pudiendo ser el kata más viejo de karate. Una teoría prevalente es que viene de una danza folclórica china que busca explicar la importancia de las mareas.

Si este fuese el caso, su nombre puede referirse al intervalo de 13 días en que la luna gira alrededor de la tierra y su efecto en las mareas. Aún así, una explicación más factible es que recibiese su nombre okinawense de que hay 13 movimientos en el kata si no cuentas los movimientos que se repite.

Otra teoría es que su origen está en un viejo estilo de kung fu sureño llamado 'las manos de 4 puertas' (四门手, Si Men Shou) que se practica hoy día en el estilo de la mantis del sur. Esta teoría parece más plausible, pues ambas formas son muy similares, aunque estoy podría ser porque compartan un antecesor común en lugar de que una derive de la otra.

Una explicación por la cual Hangetsu es tan diferente de las otras versiones de Seisan en otros estilos se cree que es porque Funakoshi Gichin aprendió Seisan de Matsumura Sokon (Shuri-te), Iha Kodatsu (estudiante de Matsumora Kosaku de Tomari-te) y de Aragaki Seisho (relacionado con Goju-Ryu), los cuales conocían cada uno una versión de Seisan. Se cree que Funakoshi Gichin tomó partes de cada Seisan que aprendió y las unió en un solo kata nuevo y diferente a los demás, buscando unificar los mejores elementos de cada uno.

Historia de los kata Kanku

Los kata Kanku (観空, Mirada al cielo) son un conjunto de dos kata, al igual que Bassai, que se practican en muchos estilos de karate tanto japoneses como okinawenses y koreanos. Kanku dai es el más antiguo y el favorito de Funakoshi Gichin, que lo usó en muchísimas demostraciones en sus inicios de introducir el karate en Japón, pues pensaba que contenía todos los elementos esenciales del karate.

Originalmente llamado Kushanku (公相君, nombre de un diplomático chino, Kwan Shang Fu en chino), Funakoshi Gichin lo renombró en 1930 porque, según Nakayama Masatoshi, el nuevo nombre reflejaba que el kata representaba, entre otras cosas, la modestia en el karate.

Se cree que Kushanku fue introducido en Okinawa en el siglo XVIII por el diplomático chino y experto en esgrima Kwan Shang Fu (pronunciado Ku Shan Ku en dialecto okinawense). Se cree que lo enseñó a Sakugawa Tode de la escuela Shuri-te. Otra versión es que Sakugawa inventó el kata y lo nombró en honor a Kwan Shang Fu.

La versión más joven del kata, Kanku sho, fue seguramente creada por Itosu Anko en el siglo XIX. Aunque, como pasa con la mayoría de kata de Shotokan-ryu, no hay evidencia escrita de esto, contiene movimientos típicos de kata desarrollados por Itosu, como los morotetsuki, katame waza y técnicas de desarme contra palo.

Historia del kata Jion

Jion (慈恩, Caridad) tiene sus raices en el kung fu chino y, de acuerdo con Kanazawa Hirokazu, fue creado en el Templo Jion por los monjes budistas que lo habitaban, diestros artistas marciales. Esta teoría está apoyada no sólo por el nombre del kata, si no por el hecho de que el kata empieza con la mano izquierda cubriendo el puño derecho, gesto típico en los estilos de kung fu.

Posteriormente llegó hasta Okinawa, donde se volvió parte del programa de Tomari-te. También hay quien piensa que el kata fue inventado en Okinawa por alguien con conexión con el Templo Jion.

Historia del kata Jiin

Jiin (慈陰 o 慈蔭  Piedad/Benevolencia) parece compartir origen con Jion debido a la posición inicial que comparten, aunque no hay ningún tipo de evidencia respecto a que provengan del Templo Jion, por lo que es mera especulación.

Como con otros tantos kata, Funakoshi Gichin trató de cambiarle el nombre a Shokyo (松蔭, Sombra de pinos), pero no arraigó y se acabó manteniendo el original.

Historia del kata Jitte

Según Nakayama Masatoshi, el nombre de Jitte (十手, Diez manos) hace referencia a que uno debe tener la fuerza de diez hombres, pero otra versión dice que hace referencia a la posición de las manos en cierta parte del kata que se asemeja a un tipo de sai llamado jitte que usaba la policía okinawense en el siglo XIX.

Por la posición inicial de las manos, podría tener su origen en China o también podría haberse creado en Okinawa influenciado por los que hoy día se consideran sus hermanos Jion y Jiin.

Se enseñaba como parte del programa de Tomari-te y tiene elementos de agarres en gyaku-te. Su función principal es enseñar al karateka a defenderse contra armas, especialmente el bo/bastón largo, al tiempo que ayuda a desarrollar huesos y músculos flexibles

Y aquí terminamos la primera parte de la historia de los kata de Shotokan-ryu. Pronto estará disponible la segunda con Wankan, Gankaku, Meikyo, Chinte, Sochin, Nijushiho, Unsu y los Gojushiho.

martes, 22 de octubre de 2019

Mitos y falsas leyendas del karate

En torno al karate y su historia giran muchísimas historias y leyendas. Muchos de ellos, a día de hoy, se consideran hechos absolutos que forman la identidad del karate y mucha gente basa su práctica o métodos de enseñanza en estos supuestos hechos. Pero hay muchos que ya sea usando un poco la lógica o, directamente, haciendo un mínimo de investigación por internet, caen por su propio peso. En esta publicación voy a hablar de alguno de estos mitos que, también, son de los más extendidos y de los que más se oyen. Empecemos.

El karate/uchinadi/toudi era un sistema de defensa personal civil y lo practicaban campesinos en Okinawa.

Este es uno de los comentarios más comunes que giran en torno a la historia del karate en su origen okinawense y, en ocasiones, de los que más se enorgullecen muchos practicantes. En un principio, podría parecer que esto tiene sentido y podría ser normal. Okinawa era una región ocupada por el clan Shimazu de la provincia de Satsuma (entre otras cosas, conocida por la escuela de kenjutsu que practicaban los samurai de esa región, el Jigen-ryu), además de ser una zona a la que, tradicionalmente, huían muchos criminales de las islas de Japón para evitar la justicia y servir de hogar a piratas y similares que aterraban a los mercaderes tanto de Japón como de China y otras regiones que comerciaban vía marítima con Asia. Por todo esto, no sería raro pensar que Okinawa podía ser una zona peligrosa para vivir, con muchos bandidos y bandoleros. Eso, sumado a que parte importante del armamento usado en kobudo tiene similitudes con herramientas del campo no hizo más que alimentar esta teoría.

Ahora, analicemos un poco la situación. Pensemos en un campesino en el día de hoy. Son personas que se levantan extremadamente temprano, deben preparar a los animales, equiparlos, llevarlos a un lado u otro, ponerlos a hacer las tareas que deban hacer y dirigirlos... a parte, deben hacer ellos ciertos trabajos de siembra y recogida de alimentos, movilizar materiales, cajas, usar maquinaria, hacer cargas... Además de eso, deben ocuparse de su casa, del mantenimiento de absolutamente todo y de comer. Por norma general, un campesino de hoy día termina su jornada de trabajo prácticamente al final del día, extenuado y con el cuerpo machacado de lo duro que supone semejante labor, con tiempo más o menos justo para asearse, cenar y descansar un poco antes de acostarse, porque lo normal es que se duerman temprano, para empezar la jornada siguiente con energía, descansado y, de nuevo, temprano.

Tratemos de imaginar todo esto, pero en la Okinawa de los siglos XVIII y XIX donde no había, ni remotamente, los avances tecnológicos y métodos avanzados que tenemos ahora de siembra y recogida, de trabajo, de manejo de animales y cargas... Todo debía hacerse manualmente, cargarse personalmente y... En fin, sería un trabajo mil veces más duro y, seguramente, bastante más largo que el que se realiza hoy día, sin mencionar el hecho de que posiblemente fuese mucho menos productivo. Siendo honestos, ¿de verdad creemos que esos campesinos, molidos de sembrar, recoger, cargar, dirigir animales y comiendo lo que podían, cuando acababan su jornada, iban a darse la caminata hasta la casa del maestro de turno para ponerse a hacer, básicamente, ejercicio? ¿a levantar pesos (hojo undo), practicar kata hasta la extenuación y darse golpes a mansalva (Tai tanren no geiko)?

Todo esto para, supuestamente, defenderse del samurai malvado que iba a asaltarlo y robarle sus pertenencias (pertenencias que no tenían, porque parte importante de lo que obtenían en su trabajo era para impuestos que el gobierno okinawense debía pagar tanto a China como al clan Shimazu), a pesar de que a los samurai del clan Shimazu no les conviniese enemistarse con Okinawa hasta ese nivel, pues la usaban como medio para comerciar con China. O para defenderse de supuestos maleantes y bandidos en los caminos, los cuales seguramente preferían asaltar a los magistrados del gobierno que iban a recaudar los impuestos e iban cargados, no a los campesinos que a duras penas tenían donde caerse muertos.

Todo el sentido común lleva a pensar que, en realidad, si algún campesino realmente practicaba artes marciales, era algo extremadamente anecdótico y ocasional, pues lo más natural es que no tuviesen ni tiempo, ni energía ni medios para hacerlo.

¿La similitud de armas de kobudo con herramientas del campo? por un lado, hay quienes, tras estudios y análisis, han llegado a la mera conclusión de que es una simple coincidencia. Partes de estas armas e influencias que reciben los estilos okinawenses provienen de China, de Siam y otras zonas de Asia. También es cierto que, durante bastante tiempo, en Okinawa estuvo prohibida la tenencia de armas en toda la región, incluso por parte de la familia real y su ejército. No sería raro pensar que los practicantes de kobudo decidiesen tomar herramientas del campo, pero los indicios llevan más a pensar que eran influencias de estilos de otras regiones que o bien llegaban a la isla por comerciantes/viajeros/diplomáticos o los traían de dichas regiones los comerciantes/viajeros/diplomáticos okinawenses.

Pero, entonces... ¿quienes eran los que practicaban artes marciales en Okinawa? ¿si no eran los campesinos... quien tenía el tiempo, medios, energía y disponibilidad general para practicarlas? pues quienes siempre la han tenido: la nobleza. Las clases nobles y guerreras (que, en Japón y Okinawa, se consideraban clase, como poco, media-alta en realidad) eran quienes tenían tiempo y posibilidad de practicar artes marciales. Y para comprobar esto, sólo hace falta echar un pequeño ojo al sistema de clases sociales okinawense por un lado:


  • Realeza – Familia Shō 
    • Oji (王子 Ōji): Príncipe 
    • Aji or Anji (按司 Aji): Descendientes del príncipe, ramas de la Familia real 
  • Shizoku (士族 Shizoku) – Familias guerreras (los Altos shizoku equivalían o pertenecían a la categoría de Ueekata un Pekumi, el resto de shizoku a las de Satunushi Pechin, Chikudun Pechin, Satunushi o Chikudun) 
  • Yukatchu (良人 Yukatchu) – Eruditos-Oficiales 
    • Ueekata or Oyakata (親方 Ueekata): Lord 
    • Pechin (親雲上 Peechin) 
      • Pekumi (親雲上 Peekumii): alto Pechin 
      • Satunushi Pechin (里之子親雲上 Satunushi Peechin): medio Pechin 
      • Chikudun Pechin (筑登之親雲上 Chikudun Peechin): bajo Pechin 
    • Satunushi (里之子 Satunushi): Estrato medio 
    • Chikudun (筑登之 Chikudun): Estrato bajo 
  • Heimin (平民 Heimin) – Plebeyos

Y por otro lado a la clase social/cargo que ocupaban los grandes y más famosos maestros del karate, los que practicaron, transmitieron y desarrollaron el arte autóctono de Okinawa hasta lo que hoy llamamos karate, ya sea japonés u okinawense:
  • Matsumura Sokon: Pechin. Guardaespaldas del Rey. 
  • Sakugawa Kanga: Chikudun Pechin. 
  • Soeishi Ryotoku: Oyakata. Secretario del Rey. 
  • Chatan Yara: Chikudun Pechin¡. 
  • Tawata Shinboku: Chikudun Pechin. 
  • Sueyoshi Anyu: Pechin. 
  • Chikin Seionori: Oyakata. 
  • Chinen Umikana: Chikudun Pechin. 
  • Higa Kanematsu: Pechin. 
  • Chinen Masanra: Chikudun Pechin. 
  • Kyan Chofu: Shizoku. 
  • Hamahiga Oyakata: Oyakata. 
  • Ankou Itosu: Pechin 
  • Ankou Asato: Tunchi (una especie de terrateniente o jefe de villas y aldeas) 
  • Funakoshi Gichin: Pechin. 
  • Motobu Choki: Aji. 
  • Mabuni Kenwa: Shizoku 
  • Higaonna Kanryou: Pechin
Como vemos, prácticamente todas las figuras de relevancia del karate, su desarrollo y expansión son personas de clase media-alta e incluso personas con cargos importantes, sin mencionar a los alumnos de estos, pertenecientes todos o la mayoría al mismo estrato social.

Pero, si está tan claro que el karate lo practicaban personas de la nobleza, ¿de dónde viene el mito de que lo practicaban campesinos? pues hay diferentes elementos que contribuyeron a este malentendido. Por un lado hay que tener en cuenta el racismo y desprecio que normalmente manifiestan los japoneses por cualquier región ajena a ellos o conquistada por ellos. No era raro que, independientemente de la clase social que tuviesen, los japoneses se refiriesen a los okinawenses, sistemáticamente, como campesinos o plebeyos de modo despectivo. También se dio el acontecimiento de una caída económica en Okinawa, por lo que muchísimos nobles y altos cargos que, hasta entonces, habían vivido cómodamente y con solvencia económica, de repente se veían obligados a realizar trabajos considerados de plebeyos para poder sobrevivir. Funakoshi Gichin lo relata él mismo en su biografía, que tenía que ir a sembrar campos con su mujer y que cubría su rostro con un sombrero, pues podía suponer deshonra y vergüenza para su familia (y para su vaca) que le viesen trabajando el campo junto a su mujer siendo de clase noble. También es bien conocida la historia de que Funakoshi Gigo (el hijo de Gichin, también llamado en japonés Yoshitaka) solía decir, a modo de broma, que su padre hacía karate de campesino.

Todos estos elementos, así como el evidente gancho y 'dignificación' que da el matiz, han hecho que hoy día se de por hecho, sin plantearse la más mínima duda, que el karate era un estilo que practicaban campesinos y plebeyos para defenderse de samurai malvados y bandidos, algo así como un estilo que empoderaba al pueblo contra sus opresores de la clase alta. Bueno, creo que queda bastante claro que no hay nada más lejos de la realidad que ese planteamiento y que, al igual que hoy realmente, las artes marciales en Okinawa eran un lujo exclusivo de, como poco, las clases medias o superiores y que los campesinos no tenían medios, posibilidades, tiempo ni la energía necesaria para dedicarle tiempo a este tipo de prácticas.

El karate en Okinawa se practicaba en pequeños grupos.

Es muy común también escuchar que la costumbre de grandes dojo llenos de gente practicando era algo que surgió al llevar el karate a Japón, donde buscaban una rápida expansión y muchos practicantes, enseñanzas masivas, para que llegase a más gente, hacerlo lucrativo y otras muchas cosas, mientras que en Okinawa lo normal eran escuelas pequeñas de menos de 10 personas para tener una enseñanza mucho más personalizada y mejor atención por parte del maestro. Este mito tiene una parte de verdad, pero es mayoritariamente falso en su planteamiento. Parte de esta creencia se basa en que, sobre todo fuera de Japón, debido a un error de traducción del libro Karate-do: Mi camino de Funakoshi Gichin, se da a entender que la enseñanza de karate estaba prohibida, por lo que se enseñaba de modo clandestino y a grupos pequeños, porque si tenías a 25 tíos dando puñetazos en tu jardín pues se hacía demasiado evidente. Pero, como digo, todo esto es una interpretación generalizada fruto de una traducción desafortunada de ese fragmento de su libro, en el cual no dice 'la enseñanza del karate estaba prohibida', si no 'la enseñanza del karate no era pública/podía ser pública'. Significa que no se podía enseñar delante de cualquiera, ni a cualquiera, si no que debía hacerse, por orden del gobierno, en secreto y su divulgación debía ser a personas concretas.

Aún así, se tienen muchas imágenes de enseñanzas masivas de karate, al más puro estilo japonés, en sitios de Okinawa. Las dos imágenes de abajo son sólo un par de ejemplos de los muchos que se pueden encontrar con una sencilla búsqueda. La primera imagen es una foto del castillo de Shuri, donde vemos a más de 20 o 30 personas practicando. La segunda es una captura de un documental sobre karate okinawense en el cual, de nuevo, vemos a más de 15 personas practicando. No hace falta profundizar tantísimo ni ser un gran versado para darse cuenta de que la costumbre de pocos alumnos es algo bastante más moderno, posiblemente de cuando las clases altas se vieron obligadas a trabajar y fueron capaces de mantener algunos alumnos y enseñarles en sus jardines, en lugar de en los castillos y similares.


Funakoshi Gichin no creía en estilos/afirmaba que sólo había un karate.

Es una creencia que, de nuevo, se basa sobre todo en lo que dice el libro Karate-do: Mi camino. Hay un capítulo que está traducido a inglés, y por consiguiente al resto de idiomas, como 'Karate es uno'. También, al final de este mismo capítulo, comenta algo referente a que desde su punto de vista debería hablarse simplemente de Karate-do y nada más. Debido al título, uno lee el capítulo condicionado a un modo de pensamiento sobre lo que quiere decir Funakoshi, pero cuando uno lee y traduce el título original de este capítulo, sus palabras toman un enfoque diferente.

En japonés, el capítulo se llama 'Karate no ryuha'. Esto se traduce al español como 'Corrientes (o estilos) y ramas del karate'. El título, directamente, hace referencia al hecho de la existencia de estilos y en sus textos se limita a comentar que existen dos ramas (tipos de kata), una que beneficia y explota las cualidades de practicantes fuertes y fornidos y otra que favorece más las cualidades de practicantes más ágiles y pequeños, para luego comentar que, en su opinión, uno debería practicar ambas variantes para tratar de ser lo más completo posible. Luego, como he mencionado anteriormente, al final del capítulo hace un comentario respecto a que, debido a la cantidad de escuelas y ramas que estaban surgiendo en esos tiempos, pensaba que era más cómodo hablar simplemente de karate-do, en lugar de estar nombrando escuelas o ramas. Más aún, en el libro Karate-do Nyumon, Funakoshi habla de los estilos de karate tradicional oficialmente reconocidos en su día, criticando algunas escuelas que, aunque dignas y reales, no eran realmente tradicionales. Como dato, las escuelas que él afirma que vienen por linea sucesoria son el Goju-ryu y el Shito-ryu, para luego matizar que nunca ha dado nombre a su karate, aunque algunos alumnos lo llaman Shotokan-ryu. También indica que los tipos de kata que fomentan la fortaleza física y musculatura se les llamaba Shorei-ryu y los que favorecían la ligereza y velocidad se les llamaba Shorin-ryu. Ajeno a eso, Funakoshi no hizo más mención sobre la 'unificación del karate'.

En el karate okinawense no se practicaba combate.

Es bastante común el pensamiento de que en Okinawa no practicaban ningún tipo de ejercicio de combate, sparring o kumite durante la práctica del karate. Esto, ha llevado a pensar que allí la práctica se basaba simple y llanamente en realizar kihon y kata, y nada más. Debido a eso, muchos maestros condenan la práctica de ejercicios de combate de cualquier tipo y defienden que simplemente haciendo kata a diestro y siniestro se puede adquirir verdadera destreza en karate y los conocimientos necesarios para usarlo para combatir y defenderse. Esta postura seguramente se deba a una mezcla de elementos. Por un lado, está el hecho de que a Funakoshi Gichin no le gustaba la idea de practicar combates, siendo conocidas las historias de discusiones con su propio hijo, Gigo, cuando pillaba a este practicando jiyu kumite y desarrollando este tipo de trabajos y ejercicios. Por otro, está la concepción errónea de qué es kumite y qué no lo es.

En Okinawa, una parte importante del entrenamiento del karate era el bunkai (分解) (desglosamiento y entendimiento del kata) y el imi (意味) (la aplicación de un bunkai, de una parte del kata separada apra analizar). El imi, en última instancia, es un tipo de yakusoku kumite (約束組手)un ejercicio pactado. Era parte normal de una sesión de entrenamiento estándar. Pero ese ejercicio debía subir de nivel, pasar a formas de dificultad superiores, de modo que, al final, los practicantes debían verse expuestos a un oponente que fuese a atacarles de cualquier modo y ellos defenderse adecuadamente, poner en práctica real los movimientos y técnicas trabajados en los kata. Esto llevaba a formas de entrenamiento llamadas irikumi (入り組み), que es parecido al conocido jiyu kumite (自由組手) con la diferencia de que en el irikumi podía llegar a permitirse incluso el ne waza (寝技) o técnicas de suelo. Hay incluso imágenes de okinawenses practicando lucha en suelo.

También existía algo llamado kakedameshi (掛け試し), similar a lo que llamaríamos jikken kumite (実権組手), combate a contacto real, en el cual los practicantes se enfrentan sin protecciones y se golpean de verdad, en ocasiones con 'padrinos' o 'árbitros' que interviniesen si la cosa se ponía demasiado peligrosa, pero otras veces sin ellos. Eran extremadamente comunes los accidentes y lesiones en estos encuentros y muchos maestros de karate adquirieron y desarrollaron sus habilidades fruto de este tipo de enfrentamientos que, finalmente, fue prohibido por el gobierno por lo brutales que resultaban. Era la forma definitiva de prueba de tus habilidades, seguramente superado únicamente por el jissen kumite (実戦組手) o combate real, haciendo referencia a un enfrentamiento a vida o muerte o en el que nuestra vida peligre potencialmente. En el Karate-do Nyumon hay incluso imágenes de Gichin practicando kumite.

Todo indica a que parte de la oposición de Gichin a la práctica de kumite se debía al hecho de que buscaba que el karate pasarse a ser un método de desarrollo físico y personal y que la faceta de lucha quedase más en un segundo plano, mientras que Gigo buscaba desarrollar el estilo más aún en ese ámbito, haciéndolo no sólo un sistema de defensa personal, si no refinarlo al punto de ser un auténtico arte de combate, como ya lo eran el jujutsu o el kenjutsu. Esa oposición de Gichin, junto a leyendas e historias de supuestos maestros que se defendieron de agresores enormes y fortísimos con muchas peleas callejeras a sus espaldas a base de haber practicando kata durante 20 años han fomentado el mito de que en el karate tradicional no se practicaban combates de ningún tipo y que adquirían toda su destreza de practicar kihon y kata a diestro y siniestro.

En el verdadero karate no existen proyecciones, luxaciones o lanzamientos, solo golpes.

Este puede ser uno de los puntos más controvertidos, sobre todo actualmente que, con el auge de los sistemas de lucha de grappling como el sambo, el BJJ y el wrestling, muchas personas han empezado a incorporar proyecciones y luxaciones a la hora de aplicar el bunkai de muchos kata.

Muchas personas defienden que el auténtico karate sólo consiste en golpes varios, algunos defendiendo incluso que lo único que es karate auténtico son las técnicas que te permiten hacer en competición, el resto no es karate. Otros afirman que quizá proyecciones y lanzamientos sí, pero lucha en suelo no, ya que un karateka 'nunca cae al suelo', por lo que no debe saber ni caer, ni defenderse/luchar en el suelo ni nada similar. En ocasiones, este tipo de argumentos se respaldan con palabras tales como que eso no se hacía en el karate tradicional de Okinawa o de Funakoshi.

Como suele pasar, sólo hace falta un poco de lectura básica sobre karate y un poco de búsqueda en internet para descubrir que, nada más lejos de la verdad, en karate existe no sólo un amplio repertorio de técnicas de proyecciones y lanzamientos que no tiene nada que envidiar al judo (evidentemente, muchísimas menos que este, pero son bastantes) si no que, además, se practicaba la lucha de suelo en las antiguas escuelas.

En el Karate-do Kyohan, libro escrito por Gichin, hay un capítulo entero dedicado a derribos y proyecciones, seguramente muchas heredadas del judo tras ir Gichin a Japón a hacer una demostración de karate y entablar amistad con Kano, fundador del judo. Es bien sabido que compartieron ideas y técnicas entre ellos, por lo que seguramente parte de las técnicas de derribo del karate sean heredadas de aquí, pero aún así siguen existiendo muchísimas técnicas propias, mostradas en textos escritos por Funakoshi incluso antes de conocer a Kano, que además pueden encontrarse en los kata.

Además, disponemos de imágenes que respaldan tanto la práctica de derribos como de lucha de suelo en las escuelas.


No sólo vemos a dos personas practicando un derribo (a la izquierda del todo, de negro, está Funakoshi supervisando el entrenamiento), si no que a la derecha hay dos personas realizando lucha de suelo.


En estas imágenes vemos aplicaciones de Tekki shodan y Bassai dai que implican controles y derribos. Podría poner mil ejemplos más, pero quiero creer que estas imágenes son suficientes para dar validez a mi argumento y que quien quiera saber más se tomará la molesta de ojear e investigar por sí mismo, mientras que a quien no le sirva esto tampoco le van a servir 20 imágenes más.

lunes, 6 de mayo de 2019

El falso Budo y los falsos budoka.

A muchos os parecerá muy obvio cual es el falso Budo y quienes son los falsos budoka, pero parece ser que no es tan sencillo, dada la gran cantidad de falsos budoka que hay en el mundo de las artes marciales. Surgió la conversación el otro día, hablando con un kohai, y nos dimos cuenta de que, precisamente, los estilos y personas que más presumen de Budo, más lo ensalzan y más golpes de pecho se dan con él, son quienes menos predican con este, quienes menos lo aplican a su vida diaria y quienes más se salen de la vía.

Ocurre algo similar con quienes ensalzan las enseñanzas de los antiguos maestros, citan sus frases y hablan de haber leído sus textos y dicen cómo siguen sus métodos y legado. De esto último hay cientos de ejemplos, pero hablaré de uno muy simple, el que se da en karate.

He visto a mucha gente hablar de lo mucho que sigue los métodos y enseñanzas de Funakoshi Gichin, lo mucho que lo admiran, la gran figura que es, usando las palabras de Anakin en 'La venganza de los sith', 'sabio como el maestro Yoda y poderoso como el maestro Windu'. Son los que manifiestan cuántas veces han leído los grandes textos de Funakoshi, el Karate-do Nyumon y Kyohan y cuánto han estudiado el Shoto Niju-kun, pero también son los mismos que, después, defienden que un karateka no puede realizar proyecciones porque no es judo, es karate, y en karate se golpea, no se proyecta. Son los mismos que ignoran el 99% de modificaciones y avances que Funakoshi Gigo, el hijo de Gichin, hizo en el karate, perfeccionando y puliendo el sistema a nivel técnico, los trabajos de sen no sen y sen sen no sen, toda la variedad de técnicas de mano abierta y el trabajo de kata en ura, go y urago, así como toda la aplicación de su bunkai eficiente y lógico. Son los mismos que pretenden aplicar las técnicas exactamente igual cuando hacen un kata, que se busca la forma correcta, que en combate, ya sea kumite o goshin, a pesar de que ya decía Funakoshi en el precepto 18º 'El kata debe realizarse correctamente. El combate real es un caso diferente'. Son aquellos que critican sistemas de lucha o estilos de karate más duros en contacto porque son 'bárbaros, toscos, no son arte, son para bestias', ignorando plenamente que '5º - Espíritu antes que técnica' y que el karate, aunque sea un Do, sigue siendo un arte de matar, de defender la vida propia o la de otros, que nos habilita para dañar y matar a un oponente.

Todos esos, son falsos budoka y predican un falso Budo. Un Budo que no entienden, ni quieren entender, pero que les gusta llevar como etiqueta porque es muy guay, da estatus, categoría, te hace ser existencialmente superior. Pero no entienden absolutamente nada de su arte, ni de su significado, ni de su esencia. No saben qué es el Budo.

He visto a personas de aikido, uno de los colectivos que más tiene en boca el término Budo (incluso su texto 'base', el equivalente al Kodokan Judo y al Karate-do Kyohan, se llama Budo) criticar a absolutamente cualquier otro sistema de lucha porque son sistemas para bárbaros, no como ellos, que son el estilo de la suavidad, el camino de la paz. He visto a aikidoka, tras organizar una comida entre dojos y llegar uno de los sensei con sus alumnos, decirle que sus alumnos debían irse porque dicha comida era sólo para yudansha, que los mudansha no estaban permitidos, como si el ostentar un dan te elevase a una categoría existencial superior y ya el relacionarse con aquellos que aún tienen kyu fuese indigno. He visto a un groso importante del colectivo de aikido hacerle el vacío, insultar y agredir verbalmente a un maestro de aikido por haber querido poner este su estilo a prueba con un practicante de MMA y concluir que el aikido, tal cual se practicaba y se concebía normalmente, no era efectivo contra un luchador así. He visto aikidoka afirmar que en aikido no hay que aprender a golpear porque no es un arte de lucha, es un arte de paz y no hay necesidad de aprender a golpear, ignorando plenamente que, realmente, en el dojo de Ueshiba no se daban clases para aprender a golpear simplemente porque prácticamente todos sus alumnos venían de otros sistemas en los cuales ya habían aprendido eso, como de judo, jujutsu o karate y, por lo tanto, no era necesario centrarse en eso. He visto aikidoka afirmar que practican 'el arte marcial del samurai, porque los samurai usaban aikido cuando perdían la espada', cuando los samurai dejan de existir en 1868 y el aikido surge en 1930.

Todos esos, son falsos budoka y predican un falso Budo. Alardean mucho de su espíritu de samurai, de su filosofía zen y de las enseñanzas de Ueshiba, pero no tienen ni idea ni las han entendido. Sólo buscan la etiqueta, el poder decir, falsamente, 'practico aikido, el arte marcial de los samurai, y tengo un estatus y categoría existencial superior a la de otros'.

He visto a personas del colectivo de Budo Taijutsu mirar con desden a los practicantes de otros estilos, si eran practicantes de deportes de contacto o estilos no-japoneses, porque lo que practican es mierda indigna para bárbaros y zoquetes que no tienen capacidad de entender el verdadero arte y, si eran practicantes de artes marciales y, en particular, de estilos japoneses, porque lo que practican es una mierda comparado con lo que hacen ellos, porque lo que hacen ellos es, falsamente e históricamente absurdo, el origen de todos los sistemas japoneses y todo lo demás ha surgido de ellos, por lo que evidentemente lo suyo es mejor. He visto personas del colectivo de Budo Taijutsu menospreciar o 'invalidar' un ejercicio o técnica de otro sistema porque 'ellos la hacen de este otro modo, que es mejor y no deja tantas aperturas a contratécnicas como la que hace ese de ahí', incluso habiéndoseles demostrado que su modo de hacerlo también deja muchas aperturas y lagunas para contrarrestar.

Todos esos, son falsos budoka y predican un falso Budo. Gente que quieren formar parte del colectivo ninja porque mola mucho vestirse de negro, lanzar estrellas metálicas, hacer ejercicios de ocultación y afirmar que eres un verdadero shinobi, pero no entienden absolutamente nada del Budo, de sus enseñanzas y de su mensaje.

Y, como estos, he visto mil ejemplos más en otros mil estilos y sistemas. Gente que comenta mucho el Bushido, el espíritu del Budo, que afirma haberse leído mil textos y haber estudiado las enseñanzas de mil maestros y que conoce mil historias con trasfondo moral y mensajes profundos, pero que luego no predica con lo que dice, que hace interpretaciones libres y que sólo recurre a dichas enseñanzas, mensajes y filosofías cuando les conviene, pero el resto del tiempo lo único que muestran y enseñan es soberbia, ignorancia, deseo de destacar, de renombre, de que se les reconozca. Son puro ego, la búsqueda de sentirse especiales. Son falsos budoka que predican un falso Budo.

También he visto personas de diversos sistemas y estilos, ya sea karate, judo, aikido, ninjutsu y otras mil escuelas 'tradicionales puras Budo auténtico honorables dignas' mirar mal, recriminar e incluso echar de su escuela a alumnos o compañeros que han empezado a practicar otros estilos. Puede ser cualquiera, ya que en ocasiones hay mucha 'supremacía aria' entre los distintos estilos y piensan que no necesitan ningún complemento de nada y es alta traición meterse a entrenar en otro lugar al mismo tiempo, pero los mayores problemas recaen o bien cuando dicha persona se mete en otra escuela del mismo estilo (estás traicionando a tu maestro de X asistiendo a clases de otro maestro de X) o, peor aún, si se mete a practicar algún estilo más de deporte de contacto (thai boxing, kick boxing, boxeo, MMA...) o de sistema de defensa (krav maga, jeet kune do, keysi...), ya que parece ser que todos estos sistemas son indignos, no merecedores de ser practicados salvo por ignorantes y bárbaros y ningún budoka que se precie debería practicarlos. Todo esto suele hacerme gracia ya que todas estas personas que critican o recriminan a quienes practican otros estilos, sean AAMM o DDCC, entiendo, no saben que tanto Kano Jigoro, Funakoshi Gichin y Ueshiba Morihei entrenaron en diferentes escuelas, estilos y maestros. Funakoshi y Kano entrenaron juntos y se enseñaron técnicas y kata, por el amor de Dios.

Y todo esto, evidentemente, se extiende a muchísimos otros sistemas, no solo a los japoneses. Ocurre en practicantes de wing tsun, de wushu, de taekwondo, de hapkido, de muay thai, de brazilian jiujitsu y una lista interminable.

El auténtico Budo tiene, como base, los 5 Espíritus del Budo, el Go Budo Shin, del cual ya hablé en una publicación anterior. Predica la humildad, la honestidad, la simpatía, la comprensión, la serenidad, el evitar la confrontación, la fraternidad, la búsqueda de aprender todo lo posible de quien sea posible, el recorrer juntos el camino, en lugar de enfrentarse en este como si fuese una carrera. En su momento, hablé de la importancia del shoshin en las artes marciales, todo esto sigue siendo Shoshin. El ser humilde y honesto y no creerse superior al que practica otro estilo, o al que practica nuestro estilo de otra manera es también Shoshin. También hablé de la superioridad moral y existencial de los artistas marciales con respecto a los que practicaban deportes de contacto, pero es también aplicable dentro de las mismas artes marciales, como ya habéis visto y como también comento en esa misma publicación.

Tratemos de conocer, de aprender y de entender el verdadero Budo, tratemos de vivir aplicando lo que nos enseña y de trasmitirlo del mismo modo y evitemos caer en el falso Budo. Y, quienes ya han caído o sospechan que pueden estar aquí, intentad salir de ese pozo que, no es que os haga menos budoka, es que os hace no ser budoka, sólo gente que conoce una serie de movimientos y que se siente superior por ello, tan soberbio y despreciable como ese boxeador o thai boxer arrogante y chulo que tanto os asquea a muchos y que tanto criticáis. No hace falta practicar un arte marcial, ni mucho menos japonés, para practicar el Budo. He conocido auténticos budoka que eran practicantes de thai boxing (deportivo, no muay thai tradicional), boxeadores y MMAFighters.

martes, 11 de diciembre de 2018

La importancia del shoshin en las artes marciales.

Hace poco tuve una leve crisis a nivel marcial. Dicha crisis se resumía en algo tan simple como que veía que muchos compañeros del dojo, mis kohai, parte de ellos con menos años de práctica de karate que yo y todos ellos con experiencia en menos sistemas de lucha que yo, que he practicado algunos sistemas de lucha en ring y de defensa personal, además de algún sistema de grappling, a la hora de practicar kumite, muchos de ellos me suponían un verdadero reto al combatir, siendo algunos en ocasiones capaces de ganarme bastante terreno e incluso de superarme.

La mayoría diréis ¿y qué pasa con eso? bueno, pasar pasar, no pasa nada tal cual, pero a mí me suponía un dilema, uno gordo. ¿Por qué? pues por algo muy simple: si yo llevo tantos años entrenando, practicando, trabajando, estudiando, además de practicando y estudiando otros sistemas para hacer mi karate más completo y más efectivo, ¿cómo era posible ahora que compañeros que llevaban menos tiempo que yo y tenían menos experiencia en variedad de sistemas y, por lo tanto, un repertorio técnico y variedad de recursos inferior a la mía, me resultasen oponentes tan duros? No es que pensase que mis compañeros debían ser peores, al revés, creo que tienen un nivel perfecto para su nivel y tiempo de entrenamiento y dedicación, es envidiable. Mi problema era conmigo.

Podemos decir que yo he tenido dos periodos de entrenamiento. El primero fue hasta poco después de sacarme el shodan en Kase-ha Shotokan-ryu, luego tuve una etapa en la que no entrené, o entrené poquísimo por circunstancias, estudios, trabajo y tal y el segundo periodo ha sido reciente, tras sacarme el shodan por la Nihon Karate Kyoukai (JKA). En mi primer periodo, parte importante del tiempo entrené con una generación de senpai mayores que yo, de mayor grado y mejores, bastante mejores que yo. Había un salto bastante grande entre ellos y yo en muchísimos aspectos, desde lo técnico hasta la fuerza pasando por la agilidad y los reflejos. Lo atribuía al salto generacional, eran mayores, con más tiempo de entrenamiento y más grado que yo. Cuando alcanzase su edad y grado, sería como ellos. Entonces, pasamos a mi segundo periodo. Ahora, entreno con un grupo de compañeros, kohai prácticamente todos, ya sea por grado o por antigüedad y, además, con menos tiempo y experiencia que yo, como ya he mencionado. Lo natural, según mi lógica, es que el salto generacional y, por lo tanto, de nivel, sea similar al que había entre yo y mi anterior grupo de compañeros, que para mí fuese más sencillo manejarles, enfrentarme a ellos, marcar el ritmo del combate, pero con lo que me encontré es que el salto generacional entre ellos y yo era infinitamente más pequeño, apenas palpable, en comparación con el que había entre yo y mi anterior grupo de compañeros. ¿por qué yo no había mejorado y alcanzado un nivel similar al que tenían mis senpai, ni supongo un rival tan temible para mis kohai como lo suponían mis senpai para mí?

Todo ese contexto se remezcló con una sensación o percepción de que llevaba bastante tiempo estancado, sin mejorar o subir de nivel. Cuando volví a entrenar, que fue en un dojo de la Kyoukai, veía avances y mejoras rápidas y evidentes, casi semanalmente veía que mejoraba algo nuevo. Llevaba tiempo sin entrenar y, además, arrastraba vicios y taras en la técnica básica que no había llegado a corregir antes, y en la Kyoukai otra cosa no, pero machacar y trabajar la base para realizarla exquisita lo hacen hasta la saciedad, cosa que me venía de perlas. Tras sacarme el shodan por la Kyoukai y volver a mi dojo original de Kase-ha Shotokan-ryu, tenía que volver a recuperar el control y potencia que caracteriza a mi escuela, el asentamiento del fudoudachi, la realización de técnicas de hente demoledoras y el uso de uchiwaza extenso que tenemos. De nuevo, veía mejoras en relativo poco tiempo, todo genial. Pero llegó un momento en el cual tenía la sensación de que no avanzaba, que me esforzaba, entrenaba, trabajaba, pero me mantenía quieto en el mismo sitio. Me daba la sensación de que todo el mundo iba avanzando y subiendo su nivel y que yo estaba estancado en un punto y que no me movía de ahí. Lo mencionado anteriormente, junto a esto último, me llevó al pensamiento de que quizá había llegado a mi límite, que no podía mejorar más, que no era un buen budoka porque era incapaz de continuar avanzando y otros mil pensamiento negativos más.

A estas alturas os preguntaréis ¿y qué tiene que ver todo esto con el título de este artículo, con el shoshin? absolutamente todo.

Mi problema, lo que me ocurría, al final, se resumía en una pérdida total y absoluta del shoshin, del espíritu de principiante. Había asumido mi maestría, había asumido que estaba en un punto, que ya no era un principiante y que debía ser capaz de tal o de cual, mejor que este o que aquel. Había asumido que ya había cosas que sabía hacer y manejar y que debía saber otras cosas. En el momento en que había dejado de pensar como un principiante, a realizar cada entrenamiento, por básico que fuese, como algo de lo que tengo que aprender, algo que puedo usar para mejorar algo de mi técnica, por mucho nivel que tenga, me perdí, y conmigo se perdió mi karate y mi espíritu guerrero. Se quebró mi voluntad.

Cuando me di cuenta de esto, de que había perdido el shoshin, traté de esforzarme por recuperarlo. Coincidió con la llegada de gente nueva al dojo, kukyu ambos, por lo que empezamos a hacer trabajos bastante básicos. Kihon estándar de tsuki y geri, kihon ippon kumite, sanbon kumite... Y, en lugar de quejarme o desmotivarme por tener que empezar a hacer trabajo de kukyu de nuevo, decidí aprovecharlo. Da igual que tenga dos shodan, seguro que tengo fallos en algo tan simple como mis desplazamientos en zenkutsudachi o kokutsudachi, seguro que mi técnica de maegeri o de gedanbarai fallan en algún punto al realizarlos, y esos ejercicios eran perfectos para centrarme en realizar la técnica lo mejor posible y mejorar mis vicios y taras. Luego, cuando los grados bajos han faltado al entrenamiento, hemos vuelto a realizar entrenamientos para yudansha, ejercicios complejos y elaborados de timing, coordinación, concentración... Y lo que he ha sido tratar de centrarme en realizarlos manteniendo todas esas cosas que trataba de mejorar al hacer los ejercicios básicos cuando venían los compañeros nuevos. Simplemente centrarme en todos esos puntos que trataba de mejorar, en continuar haciéndolo así. ¿Resultado? con los ejercicios básicos, teniendo la mente abierta y buscando el modo de aprovechar los ejercicios aunque fuesen para kukyu recién llegados conseguí mejorar muchos detalles de mi técnica que, al realizar trabajos superiores, traté de mantener, intentando asimilar tanto lo nuevo que nos enseñaba el sensei como aquellas cosas que yo trataba de mantener al adquirirlas en el entrenamiento anterior.

Al recuperar el shoshin, al volver a entrenar siempre como un principiante, pensando no en lo que no domino y no soy capaz de hacer, si no en lo que tengo que mejorar y perfilar de mi técnica, sin importar el ejercicio que hagamos, sin importar lo demás, simplemente manteniendo la actitud de aprendizaje, evitando el pensamiento de autocomplacencia con mi nivel y mi técnica básica, conseguí evitar la sensación de estancamiento, la sensación de que no avanzaba y de que me superaban mis compañeros, de que no podía ir a más.

Al volver a recuperar el shoshin, he vuelto a entrenar sin tener la mente saturada, sin andar dándole vueltas a si soy o no soy mejor, etc. He recuperado el mushin. Al recuperar el mushin, al realizar cualquier ejercicio o al hacer kumite puedo mantenerme alerta, atento, enfocado, antes, durante y después de atacar o defender, he podido recuperar mi zanshin. Al recuperar el mushin y el zanshin, mi determinación y mi mentalidad vuelven a ser fuertes, estoicas, inamovibles, mi fudoushin también ha vuelto. El shoshin es la base y puerta de entrada a todos los demás espíritus del Budo. Una vez lo perdemos, nos arriesgamos a perder los demás con el más mínimo obstáculo que nos encontremos en el camino. Mientras mantengamos el shoshin, dará igual cuántos obstáculos y dificultades hallemos, siempre será algo de lo que aprender y mejorar, algo que nos aportará si tenemos la forma correcta de verlo, recordando siempre que nunca dejamos de aprender, nunca dejamos de ser principiantes. De ese modo, nuestro potencial, nuestra capacidad de mejora, no tiene límites.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Chikara no kyoujaku y el zanshin, unión cuerpo y mente.

En karate existen dos conceptos, uno físico y otro mental, que tienen muchísimo más en común de lo que la gente siquiera se imagina. Estos conceptos son el chikara no kyoujaku (力の強弱, el empleo de la fuerza al liberarla) y el zanshin (残心, espíritu permanente/espíritu alerta). Muchos se preguntarán dónde he encontrado la relación entre ambos conceptos. Para responder a esto, primero tenemos que analizar y comprender de verdad lo que son ambos conceptos.

Chikara no kyoujaku

Es uno de los puntos del 19º precepto del Shoto Niju Kun, hace referencia al momento en que se debe liberar la energía al realizar una técnica. Para la mayoría, esto puede parecer algo obvio, pero es bastante más complejo de lo que aparenta. El momento de liberar la energía es el momento en que se ejerce la fuerza, donde se imprime toda la potencia de nuestra técnica y, por lo tanto, donde se realiza la contracción muscular. Es un momento preciso y concreto, de menos de un segundo, en el cual se concentra absolutamente todo para que la técnica tenga auténtica efectividad. Todo antes y después de ese momento debe ser relajación, velocidad y agilidad. Muchos pensarán que esto es sencillo, normal, lógico, pero no todo el mundo lo consigue.

No es raro que alguien realice una técnica, sobre todo de ataque, manteniendo el puño muy apretado, el brazo tenso e incluso el hombro elevado. De ese modo, toda la potencia del golpe se pierde por el camino, llegando débil a su objetivo, además de llegar muy lentamente. Debemos esforzarnos por entrenar de modo que absolutamente todo el trayecto de la técnica desde que empieza hasta que llega a su objetivo nuestra musculatura está relajada. El puño puede estar cerrado, con firmeza, pero no con tensión, de modo que la relajación de nuestros músculos nos permita la mayor movilidad a la mayor velocidad posible. Entonces, el puño alcanza su objetivo, la zona que queremos golpear. Es muy importante la precisión, tanto en qué zona queremos golpear de nuestro oponente como con qué zona debemos golpear nosotros. Si lanzamos un tsuki debemos concentrarnos en golpear con el seiken, los dos primeros nudillos, o con el nakadakaken, si lanzamos un shuto yokomen uchi o shuto gamen uchi, el borde de la mano del meñique debe impactar de forma precisa.

Habiendo alcanzado el objetivo de nuestro golpe con velocidad, relajados y con la zona de golpeo adecuada, con precisión, entonces, sólo entonces, en el preciso instante en que nuestra piel va a entrar en contacto con la del oponente, justo ahí, realizamos la contracción muscular, ese es el punto exacto de liberación de la energía, donde se imprime toda la potencia de nuestro ataque, nunca antes, mucho menos después. Así es como se consigue un ataque realmente efectivo, y una defensa. Pero no acaba aquí.

Del mismo modo que nos hemos concentrado concienzudamente en mantenernos relajados y ágiles hasta el momento justo del contacto, también debemos concentrarnos y estar atentos a que justo después de ese microsegundo de contracción muscular donde hemos transferido toda nuestra energía en ese golpe, inmediatamente después, debemos volver a relajarnos completamente, desechar toda contracción que hayamos plasmado en el golpe o defensa, de modo que nos permita de nuevo rápida y ágilmente recoger la técnica y poder, o bien volver a una distancia segura o continuar con una segunda técnica, ya sea con el mismo brazo o con el otro. Esto es especialmente importante al realizar una defensa, ya que si al defender nos quedamos tensos no seremos capaces de realizar un contraataque rápido, preciso y potente tal como hemos mencionado justo antes.

También es especialmente importante a la hora de realizar hente (cuando se realizan dos o más técnicas usando el mismo brazo), pues es completamente imposible realizar de forma rápida y eficaz una segunda técnica con la mano que acabamos de atacar o defender si no somos capaces de relajarnos al instante de haber realizado la técnica. Es un trabajo extremadamente difícil y que puede ocupar una parte importante de nuestro entrenamiento, tanto siendo mudansha como siendo yudansha, y en especial siendo yudansha.

Una forma gráfica de expresar esto es que debemos pasar de 0 a 100 y, de nuevo, a 0 en menos de un segundo. Cero es la relajación plena durante todo el trayecto de la técnica, cien es ese microsegundo de contracción plena y liberación de energía, cero la vuelta a la relajación plena tras realizar la técnica que, a su vez, es también el momento previo a otra técnica, ya sea de ataque, de defensa o de desplazamiento. 0-100-0. Así debe ser nuestro karate, cada técnica, cada movimiento que realicemos, da igual que hagamos kihon, kata o kumite.

Como elementos importantes y a tener en cuenta cuando trabajamos este concepto se incluyen los hombros, evitar levantarlos, tenerlos siempre relajados, vigilar la contracción muscular durante la técnica, de modo que estemos relajados durante todo el trayecto previo y posterior a esta, la respiración, pues si no sabemos respirar adecuadamente, llevando el aire al hara, al abdomen, no seremos capaces de transmitir potencia a las técnicas y si el aire va al pecho en lugar de al hara elevaremos los hombros, y el asentamiento de la posición, pues no podemos dar un cañonazo desde una canoa, debemos tener estabilidad, una posición bien enraizada y afianzada al suelo que nos permita realizar las técnicas con potencia sin que perdamos nuestro equilibrio. Son muchísimas cosas a tener en cuenta y, obviamente, debemos trabajarlas poco a poco, pues es imposible tenerlo todo en mente a la vez cuando aún estamos asimilando los conceptos.

Zanshin

Como ya comenté en otra publicación, el zanshin es el espíritu que perdura, traducido en ocasiones como el espíritu alerta. En ambos casos, se hace referencia a la actitud de alguien, generalmente, tras realizar una técnica. No podemos atacar, o defender y contraatacar, y quedarnos clavados en el sitio, tal cual, sin hacer nada más, como suele hacerse en los ejercicios de kihon kumite más básicos, debemos mantenernos alerta, que nuestro espíritu perdure, se mantenga, después de realizar nuestra técnica, por lo que lo natural después de lanzar nuestro ataque es volver a una posición de guardia y distancia de seguridad, atentos al oponente y otras posibles amenazas.

Generalmente, el zanshin se resume en eso, pero también se puede extender al momento previo a realizar las técnicas, a la atención, la concentración, tanto para atacar nosotros como para recibir un ataque, eso sigue siendo el 'espíritu que perdura'. Más aún, en la vida misma debemos mantener el zanshin, estar alerta, no ante una agresión física per se, o no únicamente a eso, si no a cualquier tipo de amenaza o revés, desde un problema que pueda surgirnos en el trabajo hasta algo trivial como un tropezón, un resbalón, que nos permita estar preparados para reaccionar y minimizar los daños que tal imprevisto pueda causar. Tampoco significa vivir en un constante estado de alerta que roce la paranoia, ni mucho menos, simplemente mantener cierta actitud de preparación, estar listo para lo que pueda venir, sin necesidad de andar constantemente mirando hacia atrás por si alguien intenta apuñalarnos. Pero de esto hablo de forma más extensa en la publicación sobre el go Budo shin, así que aquí voy a centrarme en otro aspecto más del zanshin, relacionado de forma más estrechamente con el budo, el kumite, el goshin y el enfrentamiento en general.

¿Recordais todo lo mencionado justo antes sobre el chikara no kyoujaku, 0-100-0, etc.? Bueno, pues está estrechamente relacionado con el zanshin, ya que el 0-100-0 requiere, aunque mantengamos relajación muscular, mantenernos alerta, en guardia, atentos, vigilantes. Cuando nuestro rival nos ataca, estamos atentos a su reacción, nos preparamos, su ataque se acerca y nosotros, manteniendo aún la relajación muscular, iniciamos nuestra defensa. Al alcanzar su brazo, liberamos la energía, damos toda nuestra potencia en defender ese ataque e instantáneamente nos relajamos, pero no significa que mentalmente nos relajemos también, si no todo lo contrario, seguimos manteniéndonos alerta, nuestro espíritu perdura, se mantiene, pues debemos realizar un contraataque, y después de ese contraataque quizá debamos realizar otro, o alejarnos a una distancia segura, o reaccionar a una defensa de nuestro oponente, o a un contraataque tras su defensa... Del mismo modo, quien nos ataca, tras relajarse justo en el momento en que su ataque es defendido, debe mantenerse alerta para realizar un segundo ataque o para defenderse de nuestro contraataque o para evadir hacia una distancia segura... E incluso cuando ambos se separan hacia una distancia segura, ambos se mantienen alerta, en guardia, vigilantes.

Todo ese proceso en el cual uno realiza una técnica y reacciona a la respuesta del oponente, absolutamente todo eso es zanshin, es un estado de alerta y de espíritu permanente que sólo se puede aplicar y realizar si conseguimos un muy buen desarrollo del chikara no kyoujaku, si somos capaces de contraer y descontraer el cuerpo en el momento preciso y adecuado, de liberar la energía e imprimir potencia únicamente en el momento correcto.

Si tenemos muy buen zanshin, pero no somos capaces de aplicar correctamente el chikara no kyoujaku, veremos venir las técnicas de nuestro rival pero no seremos capaces de defender más de una, dos a lo sumo ni seremos capaces de contraatacar adecuadamente, menos aún con potencia. Si manejamos muy bien el chikara no kyoujaku pero carecemos de un buen zanshin, tendremos los medios físicos para reaccionar y contraatacar a cualquier cosa que haga nuestro oponente, pero no tendremos el estado mental adecuado para percibirlo y responder. Ambos conceptos van de la mano y deben desarrollarse conjuntamente, sin olvidar ambos. Ver un combate de dos maestros que manejen ambos conceptos es extremadamente parecido a esos combates de samurai que algunos seguro habéis visto en películas, de dos personas, una frente a otra, mirándose con atención durante varios segundos, a veces minutos, hasta que uno lanza un ataque, al cual el otro responde y en un breve intercambio de 2, 3, 4 golpes, uno de los dos cae derrotado. Ese combate se decide por un fallo, un retraso de menos de un segundo en cualquiera de las respuestas que uno realiza, por un leve fallo o en la aplicación del chikara no kyoujaku o en el zanshin. No hace falta más que un retraso de un milisegundo para que nuestra defensa no llegue a tiempo para evitar el ataque del oponente.

De ese modo, el chikara no kyoujaku y el zanshin se convierten, de algún modo, en un ejemplo claro y muy ilustrativo de lo que es e implica una buena unión del cuerpo y la mente, las dos caras de una moneda en lo referente a realizar técnicas durante un combate, la diferencia entre vencer y perder. Si no se desarrollan y complementan ambas, no seremos capaces de alcanzar la plenitud del Budo en lo referente al enfrentamiento y eso, a fin de cuentas, tiene una repercusión y efecto espejo bastante claro en nuestra vida.