domingo, 12 de julio de 2020

La realidad (y la falsedad) de la defensa personal. 5- La defensa más allá de las artes marciales.

Si quieres leer las partes anteriores del artículo:

3: Técnica VS Principio.
4: La defensa personal y el combate.

5- La defensa más allá de las artes marciales

¿Recordáis ese vídeo que puse por allá por la parte 1 con varios ejercicios situacionales y que, al final, comentaba que no todo era malo en el vídeo y que la parte final me sería útil? bueno, pues aquí es donde encaja todo eso que se comenta al final de dicho vídeo. Seguramente esta sea la parte más importante y que más hace falta trabajar en todo el tema de la defensa personal y la que menos atención suele recibir. ¿Por qué? pues porque es aburrida, desmotivadora todo lo contrario a lo que solemos querer que, básicamente, es soltar hostias. Aquí vamos a hablar de todo lo que gira en torno a la defensa personal pero que, en realidad, no está tan estrechamente ni directamente relacionado con las artes marciales, o al menos no en su aspecto más físico y técnico.

Lo primero y más importante que debemos tener en cuenta es que 'defensa personal' es un término legal. Sí, tal cual. Dependiendo del país en el que estés, 'defensa personal' significará una cosa u otra y se aplicará de un modo u otro. En algunos, disparar con un rifle a un desconocido que entra en tu jardín es defensa personal. En otros, dar un puñetazo a una persona cabeza y media más pequeña que tú que ha intentado pegarte previamente no se considera defensa personal. Y, entre esos dos extremos hay un millón más de variables, contextos, agravantes y atenuantes que se basan simple y llanamente en la concepción legal del término según el país en que nos encontremos. Quizá, si realmente queremos aprender defensa personal, deberíamos informarnos veraz, lícita y correctamente sobre que entiende y cómo concibe la legislación de nuestro país el concepto de 'defensa personal', evitando bulos, leyendas urbanas y otra serie de historias muy comunes en este ámbito (mitos como el de 'saber artes marciales cuando te defiendes te lo juzgan como si usases un arma blanca' en España, muy desmentidos y explicados pero que siguen rulando, usándose y comentándose en estos círculos). De hecho, para enseñar defensa personal debería ser obligatorio informarnos sobre esto. No son raras aplicaciones de, por ejemplo, defensa contra cuchillo que terminan con algo tipo 'y le arrebatas el cuchillo y le haces 7 cortes y 4 puñaladas, porque como quería matarte pues es defensa personal'. Bueno, quizá la legislación de tu país no opina igual y, aunque está claro que salvar tu vida es prioritario, también debemos ser conscientes de lo que hacemos y minimizar nuestro riesgo y daño no sólo a nivel físico, si no también a nivel legal.

El segundo punto importante en este apartado es que la defensa personal más efectiva es aquella que no se produce. ¿Qué significa esto? pues, en realidad, es el sentido más literal. Cada día que salimos a la calle, nos relacionamos con otras personas y/o nos cruzamos por desconocidos o tomamos según qué trayectos y no tenemos un percance o altercado, hemos realizado una defensa personal efectiva. Si queremos volver a casa y tenemos opción de elegir un trayecto con cierta fama de conflictivo u otro trayecto generalmente más tranquilo o seguro y elegimos el segundo, hemos realizado una defensa personal efectiva. Si vamos por la calle y vemos venir de frente una persona que sabemos o sospechamos puede ser conflictiva y cambiamos de acera o, directamente, cambiamos el camino para ahorrarnos la mera posibilidad de que se produzca el encuentro, hemos realizado una defensa personal efectiva. Si nos encara un sujeto, con o sin arma, pidiéndonos dinero, o un reloj o cualquier cosa, se lo damos y el sujeto se marcha y nosotros quedamos sin un rasguño, hemos realizado una defensa personal efectiva. Evidentemente, pueden darse situaciones en que no podamos evitar el conflicto. Quizá el agresor no se conforma con lo que le damos y, aunque no tengamos más, piensa que le mentimos y se ponga violento. O quizá, si somos una mujer, el agresor no busca bienes materiales y ha conseguido arrastrarnos de algún modo a un entorno sin salida sin confrontación. Pero, en la mayoría de los casos, nuestra actitud preventiva va a ser suficiente para realizar una defensa personal efectiva. En los tiempos actuales, la mayoría de personas (sobre todo varones) que viven en regiones civilizadas serán capaces de pasar todo su periodo vital sin necesidad alguna de recurrir a la lucha para defenderse o evitar una agresión. Siendo eso así, se hace evidente que si además, de forma activa y consciente, tratamos de ejercitar la prevención y evitar por nosotros mismos cualquier situación que vaya a requerirnos enfrentarnos a alguien, nos convertiremos en auténticos maestros de la defensa personal, incluso si jamás hemos adquirido entrenamiento alguno en técnicas de lucha.

El tercer punto a mencionar es el asunto de la condición física en la defensa personal. Son habituales comentarios como 'aquí enseñamos a defenderte de forma rápida y efectiva y sin necesidad de tener forma física ni ser un atleta' junto a otras tantas variantes. Es interesante que muchísimas veces esa clase de comentarios estén acompañados luego de aplicaciones de defensa que finalizan con 'y después de esto te vas corriendo'. Quienes afirman ese tipo de cosas, quizá, nunca han pegado una carrerita corta, breve, para coger el autobús o conseguir cruzar un semáforo antes de que cruce. Yo me he pegado esas carreras, tanto estando en forma como sin forma. Creedme, para pegarte una carrera, más aún si es para 'correr por tu vida', hace falta estar en forma. También hace falta estar en forma para encarar el enfrentamiento, porque lo mismo conseguimos resolver la situación con un golpe, un derribo o un control, pero lo mismo la situación se prolonga y lo que va a determinar que podamos defendernos durante el tiempo suficiente es tener una forma física decente. También, si aplicamos el famoso consejo de 'simplemente corre' (un consejo, generalmente, pésimo, por cierto), sería ideal ser conscientes de que existe la posibilidad de que el oponente corra más o aguante más corriendo que nosotros. Imaginad la situación, echas a correr y, como careces de forma física, 3, 4 calles más adelante estás agotado, sin aire y tu agresor te ha alcanzado y está fresco, y ahora tienes que enfrentarte al conflicto físico sin tener una pizca de energía. Sí, cuesta imaginarse un panorama peor.

El cuarto punto que quiero mencionar tiene cierta relación con la primera parte de este artículo, pues es el tema de que la defensa personal requiere sacrificio. ¿Qué quiere decir esto? que, por mucho que intenten vendernos 'sistemas mágicos, modernos o antiguos, que en pocos meses nos otorgan los conocimientos necesarios para defendernos de cualquier agresor con técnicas supremas' todo es mentira. Aprender a defenderse requiere sacrificio porque requiere entrenamiento, mucho. Requiere dedicarle horas, semana tras semana, a trabajar las técnicas, aprenderlas, interiorizarlas, usarlas con compañeros, en diferentes contextos, asimilar los fundamentos, hacer combate, sudar, sufrir, recuperarse, frustrarse, desmotivarse, seguir adelante. Horas, días, semanas y años. Requiere dejar de hacer otras cosas, como estar en casa, ver películas, jugar videojuegos, salir de fiesta, ir a la playa y mil cosas más que el resto de personas hace, ya sea porque 'a esa hora tengo que entrenar' o porque 'mañana entreno y necesito estar fresco'. Por eso, si tu objetivo es la defensa personal de verdad, hay que ser consciente de esto y no dejarnos ilusionar ni engañar por ese tipo de eslogan que nos promete ser los nuevos Jason Bourne sin necesidad alguna de sacrificio y esfuerzo. Ese camino requiere muchísimo tiempo, muchísima dedicación y muchísima prioridad, y quien afirme lo contrario es un mentiroso.

El quinto punto es lo que engloba la conciencia espacial y ambiental en el pre, durante y post conflicto. Cuando nos vemos inmersos o percibimos que vamos a vernos metidos en una situación de defensa personal, no solo tenemos que prestar atención a la amenaza potencial directa (el agresor en este caso), hay que ser capaz de prestar atención a posibles acompañantes que no se hayan evidenciado, a personas que por el mero placer de hacerlo quieran o puedan meterse al conflicto, elementos inanimados (paredes, muebles, columnas, escalones, objetos varios...) que podrían servirnos como herramientas o afectarnos en nuestro intento de defendernos, posibles vías de escape y sus accesos... y un sinfín más de cosas. Todo esto es, también casi tan importante o más que todas las técnicas que practiquemos, ya que si vamos a defendernos y al dar el primer paso tropezamos con una maceta y vamos al suelo pues, seguramente, ya se acabe ahí la película. También, si el agresor va a iniciar su acción y de algún modo somos capaces de hacer que algún mobiliario le entorpezca y tropiece y, mientras, nosotros tomar una vía de escape y perdernos de su rango y vista, pues nos hemos ahorrado cualquier consecuencia del enfrentamiento. Debemos trabajar mucho la conciencia espacial y ambiental si queremos, realmente, trabajar la defensa personal efectiva, lo cual no significa vivir como un paranoico siempre pensando que nos van a agredir y siempre buscando una posición que nos facilite la huida.

El sexto punto tiene que ver con la desescalada de conflictos, que básicamente hace referencia cuando ya el posible agresor se nos ha encarado un poco y, aunque no hay un conflicto real, sí puede haber cierto enfrentamiento. El modo en que usemos el lenguaje, cómo nos comuniquemos con él y qué le digamos, puede permitirnos poco a poco realizar una desescalada que simplemente finalice con la situación de un modo natural y sencillo sin mayores consecuencias. Un ejemplo sencillo es la típica situación en la cual dos personas se cruzan por la calle y, accidentalmente, sus hombros se chocan (o, incluso, uno de ellos voluntariamente provoca el choque para generar el conflicto) y uno de ellos reacciona con comentarios como 'Eh, cap*llo, mira por donde vas'. Con respuestas y tonos sinceros como 'tienes razón, ha sido culpa mía, tendré más cuidado' puede producirse una bajada de la tensión de la situación que haga que la otra persona acabe perdiendo la actitud agresiva y el conflicto se resuelta 'por sí mismo'. Seguramente sea uno de los puntos más difíciles de trabajar, ya que nos cuesta reaccionar de forma tranquila y serena ante quien se comporta de manera hostil hacia nosotros.

El séptimo punto guarda relación con el anterior y es el lenguaje corporal. Da igual que le digamos al agresor 'tienes razón, ha sido culpa mía, tendré más cuidado' si le estamos mirando de mala manera o si adoptamos una postura corporal hostil. Debemos trabajar nuestro lenguaje corporal de modo que no sea tan solemne y pasivo como para que envalentone y crezca al agresor, pero tampoco tan activo y agresivo como para que este sienta la necesidad de enfrentarse o defenderse de nosotros. Es otro trabajo muy complicado. En ocasiones, actitudes como alzar ambas manos a los lados de nuestra cabeza suele manifestar una actitud pasiva, 'no quiero problemas, no busco conflicto'. Retroceder suele envalentonar o crecer al agresor, por lo que quizá sería más conveniente tratar de mantener nuestra posición. La idea es que el mensaje que reciba el agresor sea 'ni quiero ni busco problemas ni conflictos, pero no tengo miedo ni dudaré en defenderme si me veo obligado' sin tener que decírselo, ya que este mensaje de forma oral suele resultar provocador. Que nuestro lenguaje corporal convenza al agresor de que es mejor dejarlo estar mientras nuestra expresión oral, como he mencionado anteriormente, apoya y reafirma este mensaje y nuestro deseo de no pelear.

El octavo punto hace referencia a la asunción de que nuestro oponente no sabrá luchar, será claramente afectado por una técnica distractoria, correrá menos que nosotros, quedará incapacitado con nuestra técnica de forma evidente. Cada día es más común la gente que practica artes marciales y deportes de contacto, y es evidente que hay mucha gente que los practica, precisamente, con la intención de usarlos de forma maliciosa y para ganar ventaja en reyertas callejeras o buscando camorra. No sólo eso, si no que una persona que jamás ha recibido entrenamiento en AAMM o DDCC pero que ha dedicado buena temporada de su vida a, simplemente, pelearse en las calles y similares tendrá un rodaje, dureza y habilidad basados en la experiencia que posiblemente le harán ser todo un reto para la mayoría de artistas marciales cuya única experiencia es en el dojo o gimnasio. Basar los entrenamientos y trabajos en la premisa de que nuestro oponente no sabrá luchar, en el sentido de saber artes marciales, puede ser muy contraproducente. Del mismo modo, asumir que nuestra técnica lo dejará KO y relajarnos al acabarla es un gran error, ya que como hemos mencionado no existen las técnicas definitivas que nos garanticen el resultado, de ninguna de las maneras. Lo mismo ocurre con el pensamiento de que puedan o no llevar armas o tener o no compañeros que le ayuden. Si nos vemos en un inminente conflicto, debemos tener absolutamente siempre la mentalidad de que nuestro agresor sabrá luchar mejor que nosotros, será más fuerte que nosotros, tendrá más resistencia que nosotros, correrá más rápido que nosotros, tendrá una o varias armas escondidas y tendrá uno o varios amigos que le ayuden si tiene dificultades. Debemos actuar mentalizados de que estamos en la peor situación posible y actuar manteniendo el estado de alerta ante la peor situación posible, de modo que nada nos pille desprevenidos ni bajemos la guardia, porque la realidad es que nunca sabemos si realmente va a ser ese el caso. Y, como vamos a asumir que cualquier agresor potencial o inminente va a ser mejor en absolutamente todo que nosotros, va a tener armas y amigos para ayudarlo, va a ser también por lo que vamos a evitar el conflicto por todos los medios necesarios como se menciona en el segundo punto. Practicar artes marciales no nos hace invencibles ni nos convierte en superhéroes y cualquier persona, sepa o no luchar, puede tumbarnos con un buen golpe, o matarnos con cualquier arma.


Como cierre para este artículo, quiero hacer un breve resumen-recopilatorio-recordatorio de las cosas que debemos tener en cuenta a la hora de elegir un sistema cuando pensemos en la defensa personal y a qué debemos dar prioridad en este ámbito:

1- Las técnicas/sistemas/estilos definitivos no existen. Los puntos sensibles mágicos, las zonas que golpeas y funciona 100%, sin forma física, sin apenas entrenamiento y sin importar la fuerza de nuestro agresor, etc. no funcionan.

2- Si no somos capaces de encontrar o practicar un sistema realmente completo, es preferible un sistema puramente de striking o uno de puramente grappling a uno de puntos de presión o toques mágicos.

3- Recordemos siempre que la técnica es un medio, no un fin. Cualquier sitio que nos venda que su sistema es efectivo para la defensa personal pero luego absolutamente todo se base en la pureza e inviolabilidad de la técnica, así como el trabajo y entrenamiento de esta, sin más, entonces nos está mintiendo. Un principio vale más que mil técnicas.

4- Literalmente, cualquier sistema con un tipo de combate con contacto, aunque sea restrictivo y reglado, de striking o grappling, es preferible a cualquier sistema con un entrenamiento sin combate de ningún tipo, sólo trabajos colaborativos, situacionales y pasivos. Si no podemos permitirnos un sistema com ambas cosas, elegid aquel que os permita tener combate.

5- La parte más importante de la defensa personal es aquella sin nada que ver con las técnicas. Nuestra prevención y actitud es lo más importante y siempre que salgamos ilesos de cualquier situación, sin importar lo que hayamos rebajado nuestro orgullo o el bien material que hayamos perdido, hemos realizado una defensa personal efectiva.


Eso es todo. Espero que os haya gustado este artículo y que os resulte útil si estáis buscando o en algún momento os animáis a practicar artes marciales desde el prisma de aprender defensa personal.

domingo, 5 de julio de 2020

La realidad (y la falsedad) de la defensa personal. 4- La defensa personal y el combate.

Si quieres leer las partes anteriores del artículo:


4- La defensa personal y el combate

Se ven muchísimos maestros de muchas disciplinas esgrimir argumentos tales como 'en nuestro sistema no trabajamos combate libre y con contacto porque nuestras técnicas son Para-La-Calle™️ y son demasiado peligrosas y si las aplicamos contra un compañero lo dañaríamos o lesionaríamos' o 'no practicamos combate porque esto es una disciplina de defensa personal real™️ no pensada para la competencia y aumentar los egos, y el combate es solo ego'. Incluso existen argumentos como 'no trabajamos combate porque nuestra disciplina es el camino de la paz y la armonía y, por lo tanto, no buscamos luchar si no contener y disipar el deseo agresor del oponente, por lo tanto nosotros no debemos trabajar combate'. Estos son argumentos muy comunes en disciplinas tipo kyushojutsu, Bujinkan, aikido/hapkido, kempo americano, shorinji kenpō, karate okinawense, jujutsu japonés moderno y otros tantos sistemas... Aunque aparecen en muchos sistemas de 'nueva creación', son bastante comunes en sistemas tradicionales bajo la idea de que 'el combate es un invento moderno para subir el ego en competencias y las técnicas verdaderamente útiles para la defensa personal no pueden aplicarse en combate y en entornos no colaborativos porque buscan incapacitar y lesionar gravemente al agresor, por lo tanto no podemos hacérselas a un compañero'. Bueno, seré claro y conciso: todo esto son estupideces.

Sobre todo con el reciente auge de sistemas como las MMA donde se permiten gran amplitud de técnicas se ha demostrado no solo que la mayoría de técnicas existentes pueden aplicarse en entornos combativos y no colaborativos si no que muchísimas de las técnicas e ideas que se tenían de qué cosas funcionaban o no para defenderse de verdad han quedado evidentemente desbancadas y desmentidas. No es raro que que los sistemas tradicionales critiquen muchísimo la MMA, tachándola de lucha de egos, de barbarie y, como suele pasar con los sistemas de contacto pleno deportivo, de ser inefectivo porque 'es una competencia'. Aunque en alguno de sus argumentos pueda haber parte de razón, pretender desprestigiar las competiciones deportivas con contacto como si fuesen algo nuevo para subir el ego es una absurdez, ya que ya antiguamente existían torneos de lucha tanto en China como en Japón, tanto de sistemas de grappling como de lucha con armas e incluso de golpeos. En Okinawa tienen cierta fama ciertas zonas, plazas y tal, donde los antiguos maestros de Ryukyu kenpō se encontraban para enfrentarse en combates que solían ser duros y crudos, con contacto real y sin protecciones hasta una época más avanzada.

El combate con contacto ha sido un método no solo de probar las técnicas entrenadas y practicadas para comprobar su efectividad, si no también un método de, a nivel personal, enfrentarse a la situación de estrés de tener frente a ti a alguien que quiere agredirte (aunque se usen protecciones), que cuando te golpee va a hacerlo con contundencia (aunque sea sparring light) y que va a intentar romperte y someterte mientras que va a buscar que tú no se lo hagas a él. Es un método de enfrentarse a ese miedo, al temor a ser golpeados y a aprender que los golpes duelen bastante menos de lo que pensamos, que es más el miedo que les tenemos que el daño que realmente hacen. Es un elemento necesario y obligatorio tanto para la parte física, el usar activamente las técnicas en contexto de no colaboración y oposición, como por la parte mental, buscar acostumbrarnos y acercarnos lo más posible a ese contexto en el cual alguien quiere dañarnos y nosotros debemos responder, defendernos y finalizarlo.

Prácticamente cualquier técnica se puede trabajar, desde puños, patadas y rodillas hasta cualquier tipo de proyección, luxación y control ya sea desde el pie o en el suelo, pasando por cualquier técnica tipo 'golpe a los testículos™️', porque hoy día tenemos protecciones para absolutamente todo. Tenemos guantillas (preferibles a guantes si hablamos de un entrenamiento más realista), tibiales, cascos, coquillas... En general, para buscar un trabajo lo más libre posible no es necesario mucho más. Con ese equipamiento y un suelo relativamente blando para evitar lesionarnos con caídas podemos trabajar combate a contacto light, moderado e incluso contacto duro (aunque no es necesario realmente) sin problemas, y podemos trabajar absolutamente cualquier tipo de técnicas. ¿Que no puedes trabajar el meter un dedo en el ojo? bueno, puedes trabajar absolutamente todo lo que implica ese gesto sin llegar a clavarle el dedo. Incluso, si tienes confianza con tu compañero y queréis, si estáis haciendo grappling, podéis incluso probar el hecho directo de meter el dedo en el ojo con suavidad e ir ejerciendo presión hasta que él pida que pares, igual que con luxaciones o estrangulaciones. Como poderse, se puede hacer. Y el único motivo que se me ocurre para no practicar combate y ejercicios de resistencia y no colaboración es que, en realidad, sabes que lo que entrenas sólo funciona en ese contexto en el cual la otra persona se deja hacer.

¿Significa esto que deberían dejarse los entrenamientos situaciones y contextuales y trabajos colaborativos, que como se ha dicho anteriormente no son suficientes, y limitarse a trabajar combate?

Para nada, todo lo contrario. Como ya he mencionado, las técnicas y entrenamientos situacionales son un medio para un fin, y ese fin es este. Primero aprendes el modo de hacer algo, la técnica. Luego vas trabajándola en un entorno colaborador y situacional para aprender cual es la dinámica de esa técnica con respecto al entorno (oponente, alrededores, etc.). Después se pasa a realizar el mismo trabajo situacional pero sin colaboración, con un oponente activo y que busque impedirte que realices la técnica o golpearle y realizarte cualquier otra a ti, o golpearte o lo que sea. Finalmente, se hace un trabajo de combate libre, con contacto y sin colaboración para aprender a reaccionar y usar esas técnicas cuando el contexto en el que se usan llegan sin preveerlo, teniendo que estar atento a mil cosas, no únicamente a esa técnica en particular (por ejemplo, es más fácil trabajar defensas contra derribos cuando estás mentalizado y sabes que van a hacerte un derribo que cuando estás en un contexto en el cual pueden hacerte, literalmente cualquier cosa y de repente te viene un derribo). Es un proceso que nos lleva hasta esa prueba final que es lo más parecido a una situación veraz, con su estrés y su aleatoriedad, que podemos realizar tratando de mantener el entorno seguro del dojo o escuela.

Pero, como siempre, puede darse el caso de que no encontremos un sitio donde se haga un sparring libre, o con contacto, o donde no se hagan trabajos situaciones, mil situaciones más, así que... ¿qué debo elegir o tener en cuenta si ningún sitio que pueda permitirme trabajan de ese modo tan completo?

Este punto es bastante simple. Si la elección es entre un lugar donde no se trabaja ningún tipo de sparring, sólo ejercicios pasivos y/o colaborativos/situaciones o un sitio donde se haga un sparring aunque sea restrictivo (combate deportivo al estilo boxeo, full contact, thai boxing, kyokushin karate o incluso kumite de karate tradicional, randori al estilo como se hace en judo o rodar al modo en que lo hacen en BJJ, sambo, wrestling, etc.), la elección es simple: elegir siempre el sistema donde se hace sparring. Da igual que tu única opción de practicar combate sea un gimnasio de full contact o BJJ donde no se haga ningún entrenamiento situacional ni nada enfocado a la defensa personal, únicamente para el combate deportivo, es preferible tener experiencia en la confrontación, en dar y recibir golpes reales, aunque sólo sean puñetazos y patadas o se trabajen finalizaciones de suelo, a un trabajo de mil millones de técnicas y mil millones de situaciones que sólo se prueban en contextos pasivos. Es preferible estar acostumbrado y hecho al estrés y ansiedad de la situación de que alguien quiere pegarte y dejarte KO y no va a dejarse golpear o derribar o finalizar a saberse todo lo demás pero que cuando el tipo de delante te ofrezca resistencia no te salga nada porque el estrés te puede. Es mejor saber que el acelerador mueve el coche y el freno lo para, sin saber absolutamente nada más sobre el tema de circulación, porque estás harto de coger el coche en un circuito, porque eso te va a permitir coger de forma efectiva el coche, a conocerte toda la normativa de circulación y teoría y que te suelten en la calle sin haber cogido un coche jamás. Es preferible haber entrenado únicamente boxeo y saber 'solamente' (hacen falta muchas comillas en ese 'solamente', porque en boxeo no solo se aprende a soltar puñetazos sin más) dar puñetazos a haber entrenado únicamente kyushojutsu y saberte 87 puntos dolorosos y de KO del cuerpo que jamás en tu vida has tratado de aplicar contra alguien que quiere partirte la cara. Es preferible haber entrenado únicamente BJJ y saber 'solamente' trabajar desde el suelo y con la normativa competitiva del BJJ a haber entrenado únicamente Bujinkan y que todos los trabajos de las nosecuantas ryuha samurai y ninja se hayan realizado nada más que en situación de colaboración y pasividad absoluta por parte del compañero y jamás haber hecho un sparring. Si tu prioridad es la defensa personal, esto es lo más importante. Si buscas o das importancia a otra serie de factores por encima de la defensa personal, como la espiritualidad, el desarrollo personal, la tradición o formar parte de una comunidad con ideas comunes, reales o inventadas, entonces puedes entrenar lo que quieras, pero si tu prioridad es la defensa personal no me cansaré de decirlo ni podré decirlo más claro: el sparring, sea del tipo que sea, es obligatorio.

¿Qué pasa si podemos elegir entre sparring de striking o sparring de grappling? Sencillo, al igual que en el punto 2, eso es preferencia de cada uno. Prueba ambos, obsérvalos y practícalos un poco y quédate con el que te sientas más cómodo y mejor encaje contigo, sin más.


Entonces, ¿ya sabemos todo lo que necesitamos saber sobre la defensa personal y sobre qué nos conviene o no practicar? ¿sabiendo técnicas, trabajos situacionales y haciendo combate ya tenemos todo lo necesario para ejercer la defensa personal con posibilidades de salir con vida de un altercado real? No, para nada. Después de todo eso viene la parte más importante y la que, normalmente, más se suele obviar y pasar por alto o se hace menos énfasis. El quinto y último punto de nuestro artículo:

5- La defensa más allá de las artes marciales

domingo, 28 de junio de 2020

La realidad (y la falsedad) de la defensa personal. 3- Técnica VS Principio.

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3- Técnica VS Principio

Una frase que nunca me cansaré de repetir y que todo practicante debería grabarse como un mantra es que 'un principio vale más que mil técnicas'. Una técnica te vale para un contexto específico, un principio te vale para cualquier situación. En las artes marciales tradicionales y, en particular, en las japonesas, se enfatiza tanto el trabajo en la técnica porque esta es un medio para comprender, asimilar e interiorizar el principio. Pero la técnica es solo eso, un medio, no un fin. Sobre todo en artes marciales tradicionales, como el karate, muchos instructores se pierden en el entrenamiento y enseñanza eterna de la técnica, en los puntos que la forman y en desarrollarla a la perfección y nunca salen de ahí. Luego pretenden trasladar eso, esa técnica perfecta que respeta al 200% todos los puntos que la conforman, al kumite o a la defensa personal. Si te enfrentas a alguien con la misma concepción, normalmente, no pasa nada, pero si te enfrentas con esa actitud a alguien que no solo ha trabajado la técnica sino que ha interiorizado los principios de la técnica y del combate, entonces se verá una evidente y clara diferencia de nivel y de control del enfrentamiento.

Trabajar la técnica es necesario. Nos enseña mecánica corporal y los modos más efectivos de mover el cuerpo para generar potencia, ahorrar energía, ser rápidos, etc. Se aplica a absolutamente todo, desde técnicas de puño y pierna a proyecciones, controles, modos de desplazamiento... Da exactamente igual que aprendamos 3 formas de desplazarnos si luego no manejamos los principios de posicionamiento en combate, ya que seremos incapaces de usarlos. Como ejemplo claro, pensad en las técnicas como una caja de herramientas. Tenemos martillos, sierras, destornilladores, alicates... pero el fin de la caja de herramientas no es simplemente tener las herramientas. Y el fin de las herramientas no es, simplemente, conocer los movimientos necesarios para usarlas, ni conocer simplemente para qué sirven. El fin del martillo es clavar bien el clavo, el de la sierra cortar la madera y el de los destornilladores enroscar o desenroscar el tornillo. Evidentemente, debemos saber qué es cada herramienta, para qué sirve y cómo funciona, y debe buscarse el modo más efectivo de hacerlo, pero lo importante al final es que ese tornillo acabe bien puesto o quitado. La técnica y los principios son exactamente igual.

La mayoría de entrenamientos o vídeos o manuales de defensa personal se limitan a ponerte en situaciones. 'Si alguien te agarra así haces esto', 'si alguien te agarra asao haces aquello', pero en una situación real lo más probable es que ese modo concreto que trabajas de que te agarren se de 1 vez de cada 100. No podemos depender únicamente de tres contextos que hemos trabajado y que si pasa cualquier otra cosa estemos indefensos sin saber qué hacer. Por eso, aunque los entrenamientos situacionales y contextuales son útiles y tienen su importancia, no podemos limitarnos a eso ni reducir la defensa personal a 'tips que te servirán si te hacen esto'.

Como ejemplo, usaré una situación real. En una ocasión me vi arrastrado a una agresión contra dos personas. En una situación así, los pensamientos pasan a mil por hora por tu cabeza, si es que pasan. Lo primero que pasó por mi cabeza no fueron técnicas ni movimientos ni nada, fue una idea muy, muy sencilla. Son dos contra uno, necesito simplificar esto. Simplificar la situación, quiero decir, buscar que sea lo más parecido a uno contra uno. Ese es el principio, simplificar o reducir los agresores. ¿Qué hice? al que tenía inmediatamente delante lo agarré del pelo. Sin más. Podría haber hecho otras mil cosas, pero lo agarré del pelo y pensé 'necesito tenerlo muy bien sujeto, que no pueda escaparse ni hacer nada. el único modo de mantener un agarre fuerte con mínimo esfuerzo por mi parte es conectar con mis dorsales. Ese es el otro principio. La técnica del agarre me da igual. Podría haberle agarrado la ropa, una mano, el cuello... pero eso es irrelevante, lo importante era que esa persona quedase reducida de algún modo y que yo tuviese que hacer el menor esfuerzo para ello, así que simplemente la sujeté como pude y, del mismo modo que se hace un hikite, similar al movimiento del final de Heian yondan para quienes practican karate, conecté con mis dorsales y pegué su cabeza a mi abdomen. Por el modo de mi agarre, esa persona no podía hacer nada, estaba bastante reducida y yo no estaba gastando nada de energía en sujetarla. ¿Qué pasaba ahora? quedaba otra persona que, además, venía directa a agredirme. De nuevo, ni técnicas ni movimientos mágicos ni nada, una simple idea, un principio: busca obstáculos entre el agresor y tú, entorpécele. Cuanta más distancia e impedimentos tuviese el agresor para alcanzarme, mejor. ¿Qué hice? usar lo que tenía más a mano, la persona que yo estaba agarrando. Por el modo en que la agarraba me resultaba extremadamente fácil desplazarla haciendo yo un simple giro sobre mí mismo, así que cada vez que el otro agresor trataba de alcanzarme o golpearme se encontraba o bien entorpecido por su compañero o directamente golpeándole.

El resto del enfrentamiento es irrelevante para lo que estamos hablando. A lo que quiero llegar es que pude actuar así, primero, porque había trabajado técnicas como el final de Heian yondan muchas veces, pero no solo repetido la técnica una y otra vez, si no entendido sus fundamentos y principios: al tirar, hay que conectar con los dorsales, relajar los hombros, conectado con el suelo. Luego me ayudaron una serie de principios que aprendí del aikido y de ejercicios de randori que hice mientras lo entrenaba: si desplazas el centro de gravedad del oponente y lo fundes con el tuyo, te será más fácil controlarlo y manejarlo, si te enfrentas a varios, busca el modo de enfrentarte de uno en uno, que se entorpezcan. En esta época era bastante joven y ni siquiera tenía tanta experiencia en artes marciales ni había realizado entrenamientos más específicos de defensa personal o de enfrentamiento contra varios oponentes, pero fui capaz de manejar esa situación, y pude simplemente porque tenía tan interiorizados esos principios del combate y de la técnica y de la defensa personal que, en el momento de la verdad, a pesar del estrés, el miedo, la aleatoriedad y el caos, mi cuerpo fue capaz de actuar de acuerdo a estos pasando por alto que las condiciones para las técnicas no fuesen ideales ni iguales a las trabajadas. Ese famoso dicho que reza más o menos como 'si entrenas durante cien días seguirás siendo un principiante, pero si entrenas durante diez mil días puedes convertirte en maestro' no se refiere al simple hecho de realizar las técnicas una y otra vez, se refiere a realizarlas hasta interiorizar y comprender sus principios.


La siguiente pregunta lógica es ¿y cómo conseguimos interiorizar los principios y las técnicas para que, incluso en una situación de estrés, miedo y caos, nos salgan de forma automática? la respuesta a eso se da en el siguiente punto:

4- La defensa personal y el combate

domingo, 21 de junio de 2020

La realidad (y la falsedad) de la defensa personal. 2- ¿Qué implica un sistema completo?

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2- ¿Qué implica un sistema completo?

Hay mucho que mencionar en este aspecto. De entrada, un sistema completo trabajará un repertorio de técnicas muy amplio. Nunca se limitará sólo a los puños, sólo a las patadas, sólo a puños y patadas, sólo a derribos, sólo a puntos de presión, sólo a... Un sistema completo abarca todo: técnicas de puño, de mano abierta, de codo, de piernas, de rodilla, de agarre, de derribo, de clinch, de presión, de suelo, de control, de luxación y un largo etcétera. Trabajará diferentes distancias de enfrentamiento, larga, media, corta, clinch, grappling y suelo. Trabajará transición entre estas distancias. Técnicas de golpeo y ataque a diferentes zonas del cuerpo, formas de golpeo de mayor y menor velocidad, mayor y menor potencia, combinaciones largas para dominar mejor las cortas... diferentes tipos de guardias, posicionamiento tanto en pie como en suelo, trabajo de desplazamientos y juego de pies...

Todo esto mencionado anteriormente debe, además, aprenderse y usarse en trabajos contextuales y situacionales que nos permitan interiorizar dichas técnicas para realizarlas de forma automática ante ciertos estímulos. Como he mencionado anteriormente, las técnicas, al igual que los trabajos contextuales (lo que suelen mostrar estos vídeos de '10 sencillos tips de defensa personal que te salvarán la vida') por sí solos no sirven de nada, pero en conjunto con otras cosas es donde ganan su utilidad, además de que es lo que nos permite pasar de la técnica al fundamento, que es lo verdaderamente importante en todo esto. Pero, como dije antes, hablaré de ello más adelante. Por ahora lo que nos interesa es que 'el todo es más que la suma de sus partes', y eso se aplica a las técnicas y entrenamientos situacionales.

Y, por supuesto, luego deben ponerse a prueba en contextos activos, de estrés y no colaboración, en modo de combate, aunque esto también queda pendiente para tratar en su propio apartado más adelante.

La idea importante de este apartado es que si vuestro estilo se centra únicamente en una distancia, o en un tipo de técnicas, o en trabajos situacionales únicamente, etc... vuestro estilo es incompleto. Si vuestro estilo trabaja limitado por un set de reglas o normas basadas en una competición, sean del tipo que sean, es incompleto. Si vuestro sistema se limita a trabajar tal o cual cosa de forma exclusiva por "tradición", vuestro sistema es incompleto.

Y ojo, esto no sólo no es malo, si no que es normal. Hoy día es muy difícil, por no decir imposible, conseguir encontrar un lugar donde se trabaje absolutamente todo. Por eso es tan común el cross-training, el entrenar en un par de sitios de modo que uno complemente las carencias del otro. El problema es cuando alguien te enseña un sistema incompleto pero te lo vende como si se tratase del método definitivo y todos los demás son peores y más malos y no aportan nada y son irreales. Esta es una actitud muy extendida tanto en sistemas de defensa personal modernos (sistemas como krav maga, wing fight y otros tantos de ese estilo) como en artes marciales tradicionales (Bujinkan, karate, aikido...). En ambos casos están pecando de soberbia y, además, están mintiendo.

Pero ¿y si por cualquier motivo sólo puedo practicar un estilo y debo apechugar con las carencias que tenga?

Pues evidentemente hay trabajos y entrenamientos que se hacen preferible a otros si sólo podemos permitirnos entrenar en un sitio, de modo que debemos elegir muy bien con qué combinación de todo lo anterior nos quedamos. Esto se aplica a diferentes capas del todo que supone la defensa personal, así que en cada punto trataré la parte que le corresponde en este aspecto.

En este aspecto, por ejemplo, es preferible un sistema que se centre en el golpeo o el grappling que uno que se centre en el kyusho/puntos de presión. ¿Por qué? porque los puntos de presión son un buen complemento, algo que está bien saber, pero los momentos y contextos en que se pueden aplicar de forma verdaderamente efectiva y útil son anecdóticos, además de que el estrés, miedo y caos de una agresión real hacen complicada su viabilidad. Estadísticamente hablando, nos va a ser más útil saber dar un buen puñetazo o hacer un buen derribo a un agresor que saber que inmediatamente debajo de la oreja hay un punto que si haces la presión suficiente puedes causar suficiente dolor al oponente como para distraerlo durante un microsegundo. Sobre si es preferible saber golpeo o grappling es algo más a gusto de cada uno, ya que en una situación real son necesarios ambos, al igual que el control de las distancias media, corta, clinch, grappling y suelo. Todas son necesarias, pero si sólo podemos elegir una o dos de ellas pues queda un poco a gusto y preferencia de cada uno.

Pero, ¿recordáis esa otra pregunta del punto anterior? ¿si la técnica X o la técnica Y del vídeo/maestro Fulano no funciona, qué es lo que necesitamos aprender para poder defendernos? Una respuesta es lo expuesto en este punto. La otra la tratamos a continuación:


3- Técnica VS Principio

domingo, 14 de junio de 2020

La realidad (y la falsedad) de la defensa personal. 1- El mito de la técnica definitiva.

Generalmente veo muchísimos lugares, vídeos y páginas donde se habla de estilos, sistemas, técnicas y entrenamientos enfocados a la defensa personal. Muchos sistemas de lucha que se califican de superiores, ya sea por ser súper nuevos y adaptados a las necesidades actuales de la defensa personal o por ser antiguos y tradicionales de los que se han usado en batallas y guerras de verdad. Técnicas de defensa contra cuchillo, contra pistola, contra varios oponentes, contra agarres al cuello, por la espalda, a las muñecas... La realidad sobre todo esto es que todos, absolutamente todos los que veis hablando de esto os mienten, de un modo más o menos consciente y más o menos miserable, pero todos mienten.

Son muy normales las preguntas de la gente: ¿dónde puedo aprender artes marciales? pero quiero aprender a defenderme, no a marcar puntos ni a ganar combates, quiero saber defenderme de algo que me pase en la calle y, además, quiero aprender rápido, no después de 5 años. Cuando esta gente llega a la escuela X, desde su desconocimiento, su único modo de saber si eso es lo que buscan es preguntar directamente 'Si alguien me hace esto, ¿enseñáis cómo evitarlo/anularlo?'. El instructor de turno le va a responder que por supuesto que sí y usará o a uno de sus alumnos o al mismo recién llegado para mostrarlo. Como es de esperar, hará una demostración que convencerá al sujeto y este se iniciará en ese sistema convencido de que aprenderá a ser Jason Bourne o El último samurai o Huang Fei Hung, dependiendo de en qué tipo de sistema se haya metido.

Luego también están aquellos que llevan X tiempo practicando su estilo o sistema y que han trabajado cientos de trabajos 'reality based' y 'contra técnicas de la calle'. Luego, todos esos trabajos 'reality based' y con técnicas callejeras resultan ser ejercicios en los cuales el oponente es extremadamente colaborativo, todo muy ideal, el compañero se deja hacer, tú con poco esfuerzo le das 3 hostias y lo derribas y santas pascuas. El compañero te ataca desde un metro y medio de distancia, haciéndote una serie de ataques bastante estandarizados y trabajados que, en realidad, poco se parece a cómo te atacan en la calle, sobre todo en los ataques de cuchillo. Que si ataque descendente de cuchillo, que si puñalada desde un metro de distancia... ¿habéis visto alguna puñalada así en la calle? la respuesta es no.

Voy a exponer algunos mitos y falsedades de la defensa personal, con vídeos que me ayuden a ilustrar lo que intento expresar y que sirvan de ejemplo cuando sea posible. Voy a tratar de hacerlo de modo que plasme algunos temas o concepciones típicas y similares, pero erróneas, que tengan también una respuesta o explicación veraz similar.

Sí quiero dejar bien claro desde el principio que, personalmente, me dan exactamente igual las creencias místicas, esotéricas o religiosas de cada uno, así como el modo en que cada uno decide expresarse o hacer comunidad con personas afines. No tengo nada en contra de quienes, de algún modo, tienen idealizado y romantizado, o simplemente se sienten representados y lo adoptan como forma propia de expresión, el concepto de ninja de las pelis americanas de los 80, por ejemplo, y les gusta hacer ejercicios basados en cosas vistas en esas películas y disfrazándose de negro con capucha y usando palos y espadas. Cada cual es libre de expresarse como se sienta mejor identificado y es libre de hacer comunidad con personas que coincidan con él, yo soy el primero que lo hace. Lo que sí estoy en contra es de la falsedad, de la evidente mentira aprovechándose de la necesidad, miedo o debilidad mental de unos colectivos para venderles una historia que no es cierta e incluso desprestigiando otros métodos o sistemas que sí son veraces. Me parece menos grave cuando esto lo hacen supuestas escuelas de shaolin, o supuestas escuelas ancestrales de ninjutsu o supuestas escuelas de lo que sea que únicamente venden una supuesta historia de que son reales y desde hace más de 600 años y todo se queda en una película que se montan, pero me parece especialmente grave y peligroso cuando se dedican, añadido o no a lo anterior, a vender supuestas habilidades que te van a permitir evitar una agresión ya no de un tipo con sus puños, si no en ocasiones de varios tipos armados, porque eso da una falsa sensación de seguridad a la persona que puede ser peligrosa. Estoy en contra de aprovecharse de la gente vendiéndoles una mentira, abusando de su incredulidad, de su necesidad de formar parte de un colectivo, de su miedo a ser agredidos o necesidad de defenderse, de su debilidad mental para dejarse influenciar por un 'grand master guru' con habilidades superiores al resto de los mortales. Y esa clase de cosas son las que denuncio y lo que generalmente se califican como McDojos, porque te dicen y te venden que hacen o son una cosa que luego resulta ser mentira, aprovechándose de la incredulidad, desconocimiento o necesidad de las personas.

El artículo voy a dividirlo en cinco partes diferentes que voy a citar a continuación:

1- El mito de la técnica definitiva
2- ¿Qué implica un sistema completo?
3- Técnica VS principio
4- La defensa personal y el combate
5- La defensa más allá de las artes marciales

Empezamos:

1 - EL MITO DE LA TÉCNICA DEFINITIVA

     Es uno de los mitos más extendidos. Se refiere al pensamiento de 'con esta técnica/sistema ancestral/novedosa podrás defenderte de cualquier agresión. Suele englobar diferentes 'submitos', como el mito de 'este método te permite defenderte de cualquier agresión en pocos meses' o el de 'la patada en los cojones' y el de 'los puntos de presión mágicos', entre otros tantos. Como ejemplos a esto puedo poner cientos de vídeos.

En este vídeo vemos bastantes ejemplos de 'técnica definitiva'. 'Si te agarran el brazo, haces esto y listo', 'Si te agarran por detrás, haces esto y listo', 'Si pasa tal, golpea/patea la entrepierna y listo'. Hay sistemas que un gran porcentaje de su repertorio técnico o la base sobre la que se sustenta la mayoría de la defensa es el ataque a los testículos. Mucha gente es incluso propensa a argumentar para según qué cosas cosas así como 'bueno, y si no/entonces/simplemente le doy una patada en los cojones y listo'. Ok, de entrada los testículos no es una zona tan fácilmente accesible y golpeable. Mucha gente cree que simplemente lanzar un golpe 'a la zona genital' sirve, y no. Toda la zona genital masculina no es súper sensible, sólo lo son los testículos, que están en una zona muy concreta. No solo eso, si no que incluso acertar en la zona no te garantiza ningún resultado. Puede que des en la zona pero no los pilles bien, o que el efecto sea menor al esperado, o que tarde más en hacer efecto. Mil cosas. Esto lo sé de primera mano, me han agredido en la calle entre dos personas y, mientras agarraba a una, la otra intentó golpearme en los testículos, desde atrás, con una buena patada. ¿Sabéis qué pasó? Nada, noté el golpe en la zona y de forma automática adopté una posición de piernas que protegía mis testículos, simplemente cerrando los muslos un poco. Me intentaron dar como 4 o 5 patadas más y yo estaba tan tranquilo, sujetando al otro, con mis muslos ligeramente cerrados impidiendo que cualquier golpe llegase a la zona de peligro. No me malinterpretéis, no digo que los golpes a genitales sean inútiles ni que no deban trabajarse, digo que siendo una zona de acceso, cuanto menos, medio difícil, hay que tener claro cuándo y cómo vamos a atacarlos y que todo nuestro mecanismo de defensa no puede basarse en el golpe a los genitales.

También vemos los clásicos 'Si te agarran así simplemente haz este movimiento/desplaza tu cuerpo un poco al lado y te liberarás'. ¿Alguna vez os ha agarrado alguien, ya sea el cuello, la muñeca o desde atrás? quiero decir agarraros de verdad, sin intención alguna de soltaros o, peor aún, con intención plena de golpearos tras agarraros. Bueno, pues no hace falta que sea alguien mucho más fuerte que vosotros para ver que esta clase de movimientos la mitad de las veces no funcionan. Si alguien te agarra por detrás de verdad, fuerte, no vas a poder 'desplazarte a un lado para abrir hueco para darle un codazo/puñetazo'. Si alguien te agarra fuerte la muñeca, seguramente no puedas hacer ese amplio movimiento, menos aún soltar el agarre. Lo que quizá sí consigas es colocarte a ti mismo en una posición que le resulte al agresor más fácil controlarte. Pasa igual con agarres de pelo y casi cualquier otro tipo de agarre. Quien te agarra de verdad no va a darte, tal cual, margen o libertad de que hagas la lagartija para intentar soltarte, te va a agarrar con firmeza y limitar todos tus movimientos.

También quiero matizar que no todo en este vídeo está mal, sólo uso algunos ejemplos para ilustrar mi argumento. Hay un parte al final que la usaré posteriormente en lo referente a las realidades de la defensa personal y elementos a tener en cuenta.

El típico kyusho jutsu, pariente cercano del Ki KO, esa vertiente que afirma que es capaz de hacer perder la conciencia a otra persona mediante proyección de energía, en ocasiones, a distancia. Se han puesto a prueba estos 'puntos de presión' en mil millones de ocasiones. Sobra decir que, tal cual tienden a verse aplicados, no funcionan, sencillamente. Efectivamente, hay zonas sensibles en el cuerpo, puntos y regiones, zonas más o menos dolorosas, más o menos blandas, etc. pero no funcionan así. Jamás va a darse el caso de que des una leve torta a un agresor en 'vesícula biliar 1 y triple calentador 23' y el tío caiga al suelo mareado y casi desmayado, como se aprecia en el vídeo. Matizo, absolutamente nadie que esté mínimamente acostumbrado a recibir tortas y que no sea un quejica va a tener más efecto por un golpe así más allá de, simplemente, cabrearse más aún. El kyusho es algo que, de servir, podría servir como complemento a otras habilidades de combate, generalmente de grappling, y que podría usarse en contextos y situaciones muy específicas y ejerciendo una presión o golpe realmente fuerte sobre la zona. Si alguien intenta venderos que en mitad de una pelea real puede tocar con un golpecito a un agresor en el punto X y dejarlo KO o mareado así tal cual, os está mintiendo, sin más.

Podría poner cientos de vídeos más hablando de que si golpes a los ojos, golpes a la oreja, golpes a, golpes a, golpes a... pero el asunto es que si nos centramos o basamos un sistema en simplemente eso estamos entrenando una mentira. Entonces...

¿Cual es la realidad en este aspecto?

La realidad es que las técnicas definitivas no existen. No hay un 'movimiento de oro' para cuando te agarran 'así o asao'. No hay un punto especial en el cual si haces una pizca de presión el oponente se caerá al suelo. No existe el toque supremo que 'si le das al agresor este golpecito aquí de este modo caerá al suelo/soltará su agarre/entrará en pánico seguro. Cualquiera que intente venderte que conoce un método infalible, una técnica imparable o un punto mágico te está mintiendo. No debemos caer en este tipo de métodos que, supuestamente, nos permiten defendernos sin necesitar absolutamente nada, ni entrenamiento, ni forma física, ni clases durante meses y años... La defensa personal no va de eso, va de otra serie de factores y elementos que trataré más adelante y de forma más progresiva, pero lo primero y primordial es saber identificar la clase de sitios que quieren vendernos algo como esto y huir de ellos, porque suele ser de lo primero en lo que cae la gente que busca aprender a defenderse.

Pero, ¿si la técnica X o la técnica Y del vídeo/maestro Fulano no funciona, qué es lo que necesitamos aprender para poder defendernos? La respuesta tiene dos partes, una es que las técnicas nos sirven como herramientas para asimilar una serie de conceptos y fundamentos, que es de lo que trata la defensa personal y de lo cual hablaré más adelante en el tercer apartado de este artículo, y la otra parte es que lo que necesitamos es un sistema completo. ¿Qué es un sistema completo, os preguntáis? Pues eso nos lleva a nuestro siguiente punto:

2- ¿Qué implica un sistema completo?

viernes, 7 de febrero de 2020

Historia de los kata de Shotokan-ryu (parte 2)

Como prometí, aquí está la segunda parte (Enlace a la parte uno) de la historia de los kata de Shotokan-ryu.

Historia del kata Wankan

El kata Wankan (王冠, Corona del Rey), también pronunciado 'Ohkan', tiene una historia particularmente extraña. En algunas escuelas recibe también el nombre de Matsukaze (松風, Viento de pinos)

El nombre se cree que viene de los tres primeros movimientos del kata, que se dice que parecen una corona cuando se lleva puesta, con los dos primeros movimientos haciendo los lados de la diadema y el tercero creando la pieza central de la corona, pero muchos estudiosos dicen que esto es una coincidencia, ya que los reyes okinawenses no llevaban coronas como las de los monarcas europeos.

Algunos estilos de karate entrenan una versión de este kata con el mismo nombre pero completamente diferente al de Shotokan-ryu, lo que sugiere que quizá ambas versiones sean porciones de un kata más largo ya perdido.

Historia del kata Gankaku

Gankaku (岩鶴, La grulla sobre la roca) es un kata muy antiguo anteriormente llamado Chinto (鎮東, Guerrero/Batalla del este). Según la leyenda, fue introducido en Okinawa en el siglo XIX por un marinero chino del mismo nombre (aunque en ocasiones se le llama Annan) que fue arrastrado a la costa tras un naufragio.

Para sobrevivir, Chinto robó cultivos locales, llamando rápidamente la atención del Rey, que envió a su guardaespaldas, Matsumura Sokon, considerado el mejor artista marcial de la época y practicante de Shuri-te, pero cuando se enfrentó a Chinto estuvieron igualados y la lucha acabó en empate.

Tras esto, se volvieron amigos y tanto el kata como algunas formas y técnicas de las artes marciales chinas se introdujeron en la isla. El nombre fue posteriormente cambiado por Funakoshi Gichin pero, mientras que el resto de nombres los cambió para hacerlos más aceptables para los japoneses, el caso de Gankaku era particularmente especial porque quiso eliminar la connotación bélica que insinuaba el nombre Chinto.

Historia del kata Meikyo

Meikyo (明鏡, Espejo brillante) fue renombrado por Funakoshi Gichin del original Rohai ( ローハイ/ 鷺牌, Garza/Visión de una garza, hay discrepancias con la traducción del nombre), aunque muchos en Shotokan-ryu aún usan el nombre antiguo. Proviene de Tomari-te, donde parece ser que era un set de 3 kata, Rohai shodan, nidan y sandan.

Probablemente fueron adaptados por Itosu Anko, que sacó los movimientos de una versión mucho más larga de Rohai que, posiblemente, fue creada por Matsumora Kosaku, hecho que se apoya en que era conocido como Matsumora no Rohai. Aunque aún se enseñan los 3 Rohai en muchos estilos de karate, Meikyo es el único que se enseña en Shotokan-ryu.

Meikyo es diferente a otras versiones de Rohai, por lo que se cree que es una combinación de Rohai shodan, nidan y sandan, aunque quien y cuando los unificó se desconoce.

Historia del kata Chinte

Chinte (珍手, Manos raras/Técnicas inusuales) es uno de los kata que Funakoshi Gichin trató de renombrar sin exito (a Shoin, 手陰, Manos sombrías/Técnicas misteriosas). Se cree que es un kata muy antiguo con origen en China, aunque también se piensa que puede tener origen en un baile folclórico okinawense.

Si esto último es cierto, algunos dicen que la danza simboliza todo lo que una mujer debe saber en la vida de acuerdo a la cultura de la época, incluyendo la crianza de hijos y la servidumbre al marido.

Esto estaría respaldado por el hecho de que es un kata que parece favorecer a las karateka por los poco comunes objetivos de sus técnicas, zonas sensibles y débiles como los ojos, que requieren mucha menos fuerza para dañarlos. Al contrario que en la mayoría de kata de Shotokan-ryu, tiene muchos movimientos circulares en lugar de lineales, lo que sugiere que puede proceder del kung fu.

Aún así, muchos desbancan la teoría de que sea 'un kata para mujeres' basándose en que, siendo el karate un arte marcial para la defensa personal, al igual que el jujutsu, es natural que se enseñe a cualquier practicante a atacar a ojos, nariz y otras zonas vulnerables y que el argumento de 'kata para mujeres' porque ataca zonas sensibles es un pensamiento japonés posterior, cuando el karate comenzó a usarse en luchas regladas (considerándose sucio el atacar ojos o genitales, similar a cuando en películas del oeste dicen cosas como 'una pelea a puños, como hombres', aludiendo a que dar patadas es de mujeres) y bajo el evidente pensamiento machista de que la mujer necesita atacar esos objetivos porque tiene menos fuerza que el hombre, mientras que el hombre no lo necesita.

Los últimos tres movimientos del kata son una serie de tres saltos hacia atrás aparentemente únicos en el mundo de las artes marciales. Lo que representan está muy discutido, pero parece ser que se añadieron para que el karateka volviese exactamente al punto de partida del kata, por temas de exhibición deportiva, pues dichos saltos no aparecen en ninguna otra versión del kata ajena a la de Shotokan-ryu, aunque también es posible que existiesen anteriormente y otros estilos los hayan quitado precisamente por la dificultad para interpretarlos.

Historia de los kata Gojushiho

Gojushiho (五十四歩, 54 pasos) es un set de dos kata (dai y sho) que se cree fueron inventados por Matsumura Sokon y se consideran su mejor y última aportación de kata provenientes de Tomari-te. Funakoshi Gichi trató de renombrarlo a Hotaku (啄木鳥/鳳琢, Pájaro carpintero/Fénix picoteando, hay discrepancias con los kanji del nombre) pero, al igual que con otros kata, el nombre no cuajó.

En Shotokan-ryu, en algún momento, Gojushiho dai pasó a ser Gojushiho sho y viceversa aunque no se sabe exactamente cuándo ni por qué. De acuerdo a una leyenda, en algún punto en los 1960 o 70s, en el All Japan karate Championship, un karateka de alto rango de la JKA anunció Gojushiho dai  para después hacer el kata erroneo. Como era tan venerado, nadie se atrevió a decírselo, así que la mayoría de karateka empezaron a cambiar los nombres aunque algunos, como Kanazawa Hirokazu, mantuvieron el original.

Esta historia aún así es improbable ya que, quien quiera que sea el misterioso competidor, alguno de sus competidores rivales habría tenido, al menos, su mismo rango y habría esperado ser tratado justamente, sobre todo en una competición tan importante, y no habría consentido que se pasase por alto dicho error.

Otra versión bastante más plausible dice que originalmente sólo había un Gojushiho en el programa de Shotokan-ryu y que, posteriormente, se añadió el segundo. La mayoría decidió llamar al que estaba incluido primero en le programa Gojushiho dai y al añadido posteriormente Gojushiho sho, pero Kanazawa Hirokazu, en un artículo llamado 'Los pantalones equivocados' para la revista Traditional karate magazine, en mayo de 2003, cuenta que cuando formó la SKIF (Shotokan Karate International Federation), tras analizar los dos kata, tuvo la sensación de que el originalmente llamado dai era un kata más corto y complejo que el originalmente llamado, por lo que pensó que, aunque se unieron al programa en ese orden, al igual que con los demás kata, el más largo y sencillo era el 'hermano mayor', el que se creó primero y el más corto y complejo el 'hermano menor', motivo por el cual cambió los nombres.

Historia del kata Sochin

Sochin (壯鎭, Calma poderosa) es un kata considerado especialmente bueno para desarrollar el ki. Puede que tenga su origen en el kung fu del estilo del dragón, llegando a través de la escuela Naha-te en Okinawa donde fue enseñado por el maestro del siglo XIX Arakaki Seisho.

Se cree que le fue transmitido a Kanryo Higaonna, que se lo enseñó a Mabuni Kenwa, fundador de Shito-ryu. Funakoshi Gigo, hijo de Gichin, pasó un tiempo aprendiendo kata de Mabuni, motivo por el cual Shotokan-ryu no tiene sólo Sochin, si no también Nijushiho y Unsu.

En su libro 'Karate kata zenshu', Kanazawa dice que el kata recibe su nombre por el uso frecuente de Sochindachi, pero se dice que la posición, originalmente llamada fudoudachi, pasó a llamarse Sochindachi por el kata. Lo último parece lo más probable pues se cree que Gigo, tras aprender el kata, hizo muchísimos cambios a finales de 1930 que, posiblemente, incluyesen el uso extenso de fudoudachi, posición que le gustaba en exceso.

Este es otro ejemplo de kata que Funakoshi Gichin trató de renombrar (a Hakko, 八荒, un tipo de viento tormentoso frío), posiblemente por la conexión entre el kata y la posición, sin exito.

Historia del kata Nijushiho

Nijushiho (二十四歩, 24 pasos) era conocido con el nombre okinawense Niseishi (二十四, 24), pero fue cambiado por Funakoshi Gichin. Aunque su origen es desconocido, los estudiosos creen que, al igual que Sochin, proviene del kung fu del dragón.

Otros creen que fue creado por Arakaki Seisho, pero la teoría prevalente es que lo aprendió y desarrolló. Éste se lo enseñó a Kanryu Higaonna, el cual se lo transmitió a Mabuni Kenwa y este a su hijo Kenzo, el cual le enseñó el kata a Funakoshi Gigo, hijo de Gichin.

Historia del kata Unsu

Unsu (雲手, Manos en las nubes/Manos de nube) es considerado por muchos el kata más difícil de Shotokan-ryu y, según Nakayama Masatoshi, cualquiera que intente dominar Unsu sin haber dominado antes los 5 Heian, Kanku dai, Enpi y Jion parecerá 'un espantapájaros intentando bailar'.

Al igual que Sochin y Nijushiho, se cree que proviene del kung fu del dragón y la escuela Naha-te, aunque su origen exacto es desconocido. Como dato interesante, algunos creen que Unsu es un kata cuyos movimientos simbolizan una tormenta eléctrica.

El primer movimiento, dicen, representa un chubasco en el horizonte y la siguiente secuencia, los círculos hechos en el suelo con los pies junto con los golpes de los dedos representan remolinos agrupándose mientras relámpagos golpean la tierra.

La siguiente combinación con golpes en todas direcciones puede representar vientos soplando por doquier y el salto con patada en giro al final del kata (uno de los movimientos más difíciles de dominar en todos los kata de Shotokan-ryu) puede verse como un poderoso tornado.

En términos generales, los movimientos lentos tras los rápidos y explosivos pueden verse como la calma en la tormenta antes de que rompa de nuevo destruyendo todo a su paso.

Nakayama Masatoshi sugiere en su libro 'The best karate' que el nombre del kata se debe a la constante transformación, expansión, contracción, cambio, etc. del cuerpo al realizar el kata, como las nubes constantemente cambiando y transformándose.

Historia del Ten no kata

Ten no kata (天の型, kata del universo, forma universal, forma suprema, forma suprema, entre otros) es un kata creado por Funakoshi Gigo cuando el ejército japonés estaba buscando un sistema de lucha para sus soldados al principio de la Segunda Guerra Mundial. Entre los estilos presentados se encontraban judō y aikidō. El aikidō les pareció muy atractivo e interesante para el propósito, pero demasiado lento de aprendizaje teniendo en cuenta la prontitud de la guerra.

Funakoshi Gichin encargó a Gigo buscar un modo de poder enseñar karate a los soldados, novicios en el arte de la lucha la mayoría, en poco tiempo y de forma efectiva para usarlo si les fuese necesario, de modo que desarrolló Ten no kata y lo presentó ante el ejército. Su simpleza y utilidad se ganó la aprobación de los encargados de hacer el juicio y el karate fue elegido sistema de lucha del ejército japonés.

El kata forma, como todos, de dos formas, omote (表, principal, básico, frontal, lo que se ve a simple vista) y ura (裏 secundario, opuesto, lo que está oculto a la vista). La diferencia radica en que, al contrario que otros kata, que las formas omote y ura son simplemente la misma realizadas en direcciones diferentes (para fomentar también el buen manejo de técnicas, giros, movimientos y desplazamientos de forma ambidiestra y multidireccional), en este caso la forma omote es el kata en solitario, la secuencia de ataques primero y la secuencia de defensas con contraataque después, la forma ura es el imi (lo que generalmente llamamos 'bunkai', aplicación o significado, del kata), realizado en parejas, de forma que uno ataca y el otro realiza las defensas y contraataques del kata.

La secuencia de ataques es mae migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi oitsuki chūdan, mae hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi oitsuki chūdan, mae migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi oitsuki jōdan, mae hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi oitsuki jōdan, mae hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gyakutsuki chūdan, mae migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gyakutsuki chūdan, mae hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gyakutsuki jōdan y, finalmente, mae migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gyakutsuki jōdan. Tras cada técnica, se vuelve a posición de yoi durante un instante antes de lanzar la siguiente. Según las versiones, algunos vuelven a heikodachi yoi y luego hacen kamae con el brazo contrario al que va a atacar a modo de tate shutō uke mientras que otros en el proceso de volver a heiko dachi ya van colocando el kamae de tate shutō uke. Tras esto, se realiza ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gedanbarai gyakutsuki, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi gedanbarai gyakutsuki, ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi uchiuke gyakutsuki, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi kaeashi uchiuke gyaku tsuki, ushiro migi kokutsudachi shutōuke zenkutsudachi gyakunukite, ushiro hidari kokutsudachi shutōuke zenkutsudachi gyakunukite, ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi ageuke gyakutsuki, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi ageuke gyakutsuki, ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi jōdan shutōbarai gyakutsuki, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi jōdan shutōbarai gyakutsuki, ushiro migi zenkutsudachi/fudōdachi jōdan uchikomi/sotouke gyakutsuki y, finalmente, ushiro hidari zenkutsudachi/fudōdachi jōdan uchikomi/sotouke gyakutsuki. En este caso, todos los gyakutsuki son seguidos de vuelta a yoi en heikodachi, sin ningún tipo de kamae.

Se comenta en algunos textos que también existían el Chi no kata (地の型, kata de la tierra, forma terrenal, forma mundana) y el Jin no kata (人の型, kata del hombre, forma humana, forma del hombre), basándose en el concepto budista del ten-chi-jin, cielo y tierra unido por el hombre, pero no quedan registros escritos sobre estas dos formas, a pesar de que algunas escuelas/maestros aseguran conocerlos/haberlos reinventado, pero de forma oficial no nos queda nada sobre ellos. A nivel personal, como interpretación y teoría propia, me gusta pensar que, dado que Ten no kata se basa exclusivamente en el uso de los brazos (lo que está 'arriba', como el cielo) y que, en teoría, los 3 kata fueron creados para poder transmitir y practicar de forma sencilla el karate básico (cosa poco productiva si simplemente enseñas un kata con 6 defensas y 2 tipos de golpe), que Chi no kata se basaba en el uso de las piernas (lo que está 'abajo') y que Jin no kata se basaba en técnicas de derribo y proyección (lo más cercano a otro humano), pero esto es simplemente una teoría personal sin ningún fundamento histórico o contrastado. Y, personalmente, me gustaría algún día sistematizar dichos kata para completar la triada de 3 kata que engloben lo básico y esencial del karate que pueda practicarse en poco tiempo y en espacios pequeños con un repertorio decente de técnicas. Pero eso es otra historia.


Y aquí acaba la historia sobre el origen de los diferentes kata de Shotokan-ryu. Como se puede ver, también aporta cierta explicación a otra de las grandes discusiones sobre los kata, que básicamente es por qué algunos kata se separan por 'niveles' (shodan, nidan, sandan...) y otros por 'mayor' y 'menor', y por qué los kata 'mayor' son considerados inferiores o de menor nivel que los kata 'menor'.

Se ve relativamente claro que la mayoría de kata que se sospecha fueron un solo kata más largo y complicado (Tekki, Heian) fueron divididos y se clasificaron por niveles (shodan, nidan, sandan...). Por otra parte, los kata que ya existían e inspirándose en ese crearon otro más complejo (Bassai, Kanku, Gojushiho...) pasaron a llamarse dai y sho. El primero, aunque es el inferior y más sencillo, es el que 'nace' primero y por lo tanto es el hermano 'mayor' mientras que el segundo, aunque sea el superior y más complicado, es el hermano 'menor'. De ahí que los kata mayores sean los menos difíciles.

Hay muchas teorías más sobre la relación dai-sho, como que los kata dai tienen técnicas más amplias y con más recorrido y distancia (se trabaja más en owaza) mientras que los sho hacen técnicas más cortas y a menor distancia (kowaza) y otras muchas cosas más. Personalmente, creo que los okinawenses y los japoneses son culturas que, aunque puedan ser muy místicas y trascendentales (la mayoría de kata okinawenses originales tienen como nombre números relacionados con el budismo y el 108 con una profundidad especial), también son muy prácticas y sencillas al mismo tiempo y le veo bastante más sentido a la teoría de llamar a un kata mayor y a otro menor simplemente porque uno ha 'nacido' antes y el otro después que por toda la parafernalia de técnicas amplias y cortas. Sobre todo porque en el karate okinawense original la mayoría de técnicas eran relativamente cortas y de recorridos escuetos. Pero esto es ya la interpretación personal de cada uno.

Espero que os haya resultado entretenido y educativo el artículo doble sobre los kata.

viernes, 31 de enero de 2020

Historia de los kata de Shotokan-ryu (parte 1)

Hoy voy a hablaros de la historia de los diferentes kata de karate, concretamente de los incluidos en el curriculum del Shotokan-ryu, empezando por los fukyugata como los Taikyoku hasta los kaishugata como Bassai, Gankaku o Meikyou, pasando por los heishugata Tekki. En la documentación que he encontrado se plantean, en muchos casos, diferentes tipos de orígenes y explicaciones a cómo se crean o nacen algunos kata y, aunque en algunos casos tenemos más o menos seguridad de qué versión es la correcta o la más probable, en otros no tanto. Como son muchos kata y el artículo puede ser extremadamente largo, voy a hacerlo en dos partes (Enlace a la parte dos), de modo que también me permita a mí un descanso entre uno y otro en lugar de escribir un texto tan largo de una sentada.

Voy a empezar aclarando cómo YO, personalmente, estructuro y organizo los kata, pues soy consciente de que he realizado una clasificación fuera de lo estándar.

Fukyugata (普及型): aunque en estilos como Goju y Shorin-ryu este nombre se refiere a unos kata específicos, por la naturaleza de estos y el significado de su nombre (kata de difusión), yo utilizo el término como una categoría para los kata básicos, elementales, para la enseñanza de iniciados y la mayoría de mudansha. En esta categoría introduzco los 3 Taikyoku, los 5 Heian, Heian oyo (aunque este último puede ser considerado un kata 'superior', como su objetivo es presentar a grados de sandan o superior una forma de seguir realizando los kata básicos implicando mayor dificultad, decido incluirlo en esta categoría, pues es un 'kata básico para grados avanzados') y variaciones de estos como Heian shodan keri. Aunque sean kata básicos y elementales, se pueden sacar buenas aplicaciones y técnicas de todo tipo, tanto de golpeo como de derribo y son una buena forma de acostumbrar a los mudansha a analizar y desglosar el kata para buscar técnicas y modos de aplicarlas diferentes.

Heishugata (閉手型): La traducción, literalmente, es 'kata de mano cerrada', aunque los kata de esta categoría no se realizan específicamente con la mano cerrada. Suelo referirme a ellos como 'kata fundamentales', porque creo que son kata que buscan más trabajar y enseñar un fundamento, un principio, a nivel corporal, que una seria de técnicas que desglosar y analizar para aplicar. Si hablamos de kata en general, sin centrarnos en una escuela concreta, en esta categoría incluiría Sanchin, Tensho, los 3 Tekki/Naihanchi y Tekki oyo. Los practicantes de Shotokan-ryu tienen una lista oficial bastante corta, pues de esta categoría sólo practican los 3 Tekki. Los practicantes de la Shotokan-ryu Kase-ha pueden añadir a esta categoría Tekki oyo, que al igual que Heian oyo, es una versión de Tekki creada por Sensei Kase uniendo los tres Tekki en un solo kata y, aunque muy poco conocido y practicado, también pueden añadir Kase no Sanchin, una versión de Sanchin hecha por Kase, más corta y sencilla de aprender. Personalmente opino que estos kata no tienen que tener necesaria y forzosamente (al contrario que los kaishugata, de los cuales hablaré a continuación) una aplicación a sus técnicas (aunque se les puede buscar y, de hecho, se les encuentra, bastante efectivas además), si no que su función y objetivo principal es hacernos trabajar y ejercitar ciertos elementos del cuerpo, la postura, el movimiento, etc. Por ejemplo, Sanchin nos ayuda a trabajar la respiración, la estabilidad de la posición y la contracción del cuerpo, mientras que Tekki nos ayuda a trabajar la conexión con la cadera incluso desde posiciones complicadas (cuando aprender a usar la cadera desde kibadachi, usarla en otras posiciones como zenkutsu o fudoudachi es bastante más sencillo) y, de nuevo, la estabilidad y asentamiento de la posición. Aún así, como digo, sigue siendo posible la búsqueda de aplicaciones útiles y efectivas en estos kata.

Kaishugata (開手型): 'Kata de mano abierta', aunque no todos los kata se realizan con técnicas de mano abierta. Me refiero a ellos como 'kata especializados', pues son todo el compendio de kata cuyo objetivo principal y fundamental es la presentación y aportación de técnicas para analizar y desglosar y poder aplicarlas en el ámbito de la defensa personal. Aquí dentro están todo el resto de kata del curriculum del Shotokan-ryu, los Bassai, Kanku, Hangetsu, Gankaku, Meikyo... y así hasta los 18 kata restantes (5 Heian + 3 Tekki + 18 Kaishugata = 26 kata oficiales de Shotokan-ryu).

Aclarado todo esto y volviendo a insistir en que esta categorización, así como la visión de la naturaleza de los kata, es mía, no es oficial ni nada similar, paso a decir que, la información sobre origen de los lata es información contrastada en diferentes medios y estudiada desde varios recursos. Todo lo que está verificado se indica y lo que es mera especulación también, libros físicos y digitales, artículos, entrevistas, etc. Cuando varias teorías se barajan, se comenta cuáles parecen ser las más factibles según diversos factores. Dicho esto, comienzo con la historia:

Historia de los kata Taikyoku

Los Taikyoku (太極), también conocidos como Kihon kata (基本型), son un conjunto de kata que, como su nombre indica (Taikyoku significa 'principio supremo' y kihon significa 'básico' o 'base'), son extremadamente sencillos y básicos, hasta el punto de que los dos primeros, shodan y nidan, sólo tienen como técnicas gedanbarai y oitsuki, ambas en zenkutsudachi. La diferencia entre ambos es que uno realiza los tsuki a nivel joudan y el otro a nivel chuudan. Taikyoku sandan añade una pequeña variación, pues en los momentos del kata que te desplazas a la izquierda o a la derecha, en lugar de realizar zenkutsudachi gedanbarai, realizas kokutsudachi uchiuke. El resto del kata (oitsuki tras las defensas y los zenkutsudachi gedanbarai en los pasillos hacia el frente y hacia atrás) se mantiene igual.

Funakoshi Gichin creo estos kata como una introducción al kata y al karate. En la mayoría de escuelas únicamente se practica Taikyoku shodan (llamado kihon kata la mayoría de las veces) y, en general, incluso este es raro verlo hoy día.

Historia de los kata Heian

Los kata Heian (平安, paz/calma) provienen de los kata Pinan (平安, paz/calma) de Okinawa. Funakoshi Gichin cambió el nombre a la pronunciación japonesa de Pinan cuando introdujo el karate en Japón en 1920.

Se cree que los 5 kata provienen de formas chinas más antiguas conocidas como Chiang Nan o Kushanku y que posteriormente Itosu Anko los desarrolló hacia el siglo XX.

La leyenda dice que Itosu (o quizás su maestro Tode Sokugawa) aprendió Chiang Nan de un diplomático y artista marcial chino que vivía en Okinawa llamado Kwan Shang Fu. Aunque la forma original se ha perdido, se cree que era extramadamente larga, por lo que se dividió en cinco partes para facilitar su aprendizaje.

Otra versión dice que Itosu, tras introducir las artes marciales okinawenses en las escuelas, vio que los niños tenían muchas dificultades aprendiendo los kata más avanzados, por lo que desarrolló los Heian/Pinan para facilitárselo.

Algunos creen que tomó movimientos de Bassai y Kanku y los estructuró de manera que fuesen subiendo en dificultad para que los alumnos no tuviesen dificultades en ir avanzando de formas muy básicas a otras más avanzadas.

Taiji Kase, buscando que grados altos de karate siguiesen practicando los kata Heian y mantener nivel de complejidad en el propio kata, y seguramente inspirado por la primera versión del origen de estos, fundió los 5 Heian en un solo kata, Heian oyo, que alterna partes de uno y de otro en una forma extremadamente larga (de hecho, tiene 5 kiai, pues añade un movimiento con kiai de cada Heian) y compleja, resultando un reto el entrenarla para grados superiores a pesar de que se está realizando un kata básico.

Historia de los kata Tekki

Los kata Tekki (鉄騎, Caballo de hierro) derivan de un único y prolongado kata llamado Naihanchi (ナイハンチ, Conflicto interno dividido) que formaba parte del programa de Shuri-te y Tomari-te, además de ser el kata más básico de ambos estilos hasta la introducción de los Pinan/Heian.

Se atribuye a Itosu Anko la creación de los Tekki. Aunque algunos creen que desarrolló Nidan y Sandan de forma independiente al original Naihanchi, el hecho de que sólo Tekki shodan tenga un movimiento de apertura formal sugiere que todos provienen del mismo kata okinawense.

Hay mucho debate entre estudiosos de las artes marciales sobre el significado del enbusen de los kata, que es una linea recta en kibadachi. Algunos dicen que representa el luchar en un lugar acorralado de espaldas a la pared, otros que busca desarrollar técnica para luchar en un bote y otros que está pensado para luchar montado a caballo. Existen personas que incluso piensan que sirven para desarrollar técnicas de lucha en suelo, cuando estás sobre tu espalda y el oponente sobre ti, entre tus piernas.

Independientemente de esto, como la fuerza y habilidad desarrollados por la práctica de este kata puede servir para estas y otras tantas situaciones, una única explicación es innecesaria, pues la aplicación del kata debería depender de cada karateka en lugar de haber un único modo.

Funakoshi Gichin los consideraba una parte muy importante del programa de Shotokan-ryu y pasó tres años entrenando cada uno de ellos, creyendo que eran difíciles de dominar a pesar de ser bastante cortos.

Taiji Kase, seguramente inspirado de nuevo por la versión de la existencia de un único kata original que luego se dividió para facilitar su aprendizaje, creó Tekki oyo, un kata que unifica los 3 Tekki en uno solo, más largo y complejo. Actualmente existen dos formas oficiales de Tekki oyo, recogidas ambas en uno de sus libros de kata de Shotokan-ryu, pues falleció antes de que eligiese una de ellas oficialmente para su rama de karate y ambas encajan perfectamente.

Historia de los kata Bassai

Los kata Bassai (拔塞, Penetrar/capturar una fortaleza) tienen diferentes versiones, variando de un estilo de karate a otro. En Shotokan-ryu hay dos versiones, dai (大, mayor) y sho (小, menor). Conocido como Passai (拔塞, Penetrar/capturar una fortaleza) en Okinawa, se sabe poco de su historia, pero se cree que derivan de formas chinas muy antiguas y se desarrollaron posteriormente en Okinawa.

Unos dibujos de seda de hace 400 años parecen representar una versión temprana de Bassai dai, pudiéndose trazar su origen en los estilos  de kung fu del leopardo y el león o el Estilo de los cinco animales.

Cuando esta forma llegó a Okinawa, Matsumura Sokon la aprendió, probablemente, de un hombre llamado Peichin Oyadomari. Matsumura se la enseñó luego a Itosu, quien se piensa creó, a raiz de Bassai dai, Bassai sho a finales del siglo XIX.

Se cree que los Bassai practicados hoy día en Shotokan-ryu están diseñados para complementarse entre ellos, pues el primero, Bassai dai, representa el abrirte paso al interior de la fortaleza mientras que el segundo, Bassai sho, representa el abrirte paso al exterior.

Historia del kata Enpi

Hay tres versiones sobre el origen de Enpi (燕飛, Golondrina volando). La primera es que llegó a Okinawa en 1683 por un diplomático chino llamado Wang Ji, experto en el estilo Shaolin de la Grulla Blanca de Fujian.

La segunda que llegó a Okinawa a finales del siglo XIV por un grupo de inmigrantes chinos llamados 'Las 36 familias' que trajeron nuevos sistemas de artes marciales que se enseñaron a unos pocos selectos que se demostraron dignos.

La tercera es que el kata se desarrolló más recientemente en la misma isla y que su nombre anterior era Wanshu (腕秀, 汪輯 o わんしゅ, 'Muñecas excelentes' el primero, 'Formas de Wang' el segundo y 'Wanshu' el tercero, por Supppashi Wanshu), nombre que podría venir de que fuese dedicado o creado por el maestro de karate okinawense Suppashi Wanshu.

Cualquiera que sea su origen, es posible que, ajeno a la aceptación general, uno de los movimientos del kata, agetsuki, esté basado en la técnica del samurai Sasaki Kojiro, tsubame gaeshi (燕返し, vuelo/retorno de la golondrina).

Lo que sí sabemos es que en el siglo XIX Wanshu estaba siendo enseñando por Matsumura Kosaku de la escuela Tomari-te, que se lo transfirió a Matsumura Sokon y a Itosu Anko. Las versiones de cada uno difieren, por lo que se cree que cada uno desarrolló el kata aprendido a su manera. Itosu enseñó su versión a Funakoshi Gichin, que lo introdujo en Japón en 1920 y cambió el nombre de Wanshu a Enpi.

Historia del kata Hangetsu

El kata Hangetsu (半月, Media luna), viene de la escuela de Naha-te de Okinawa, donde se llamaba Seisan (十三, Trece). Cuando cambió su nombre y quién lo hizo no está claro, ya que en el libro de Funakoshi Gichin 'Ryukyu kenpo karate' aparece como Seisan, a pesar de que otros kata aparecen con los nuevos nombres que él mismo les da. Aún así, sigue siendo posible que fuese él mismo quien lo cambiase, solo que más adelante.

Se cree que antes de su introducción en Okinawa el kata ya tenía un origen extremadamente antiguo, pudiendo ser el kata más viejo de karate. Una teoría prevalente es que viene de una danza folclórica china que busca explicar la importancia de las mareas.

Si este fuese el caso, su nombre puede referirse al intervalo de 13 días en que la luna gira alrededor de la tierra y su efecto en las mareas. Aún así, una explicación más factible es que recibiese su nombre okinawense de que hay 13 movimientos en el kata si no cuentas los movimientos que se repite.

Otra teoría es que su origen está en un viejo estilo de kung fu sureño llamado 'las manos de 4 puertas' (四门手, Si Men Shou) que se practica hoy día en el estilo de la mantis del sur. Esta teoría parece más plausible, pues ambas formas son muy similares, aunque estoy podría ser porque compartan un antecesor común en lugar de que una derive de la otra.

Una explicación por la cual Hangetsu es tan diferente de las otras versiones de Seisan en otros estilos se cree que es porque Funakoshi Gichin aprendió Seisan de Matsumura Sokon (Shuri-te), Iha Kodatsu (estudiante de Matsumora Kosaku de Tomari-te) y de Aragaki Seisho (relacionado con Goju-Ryu), los cuales conocían cada uno una versión de Seisan. Se cree que Funakoshi Gichin tomó partes de cada Seisan que aprendió y las unió en un solo kata nuevo y diferente a los demás, buscando unificar los mejores elementos de cada uno.

Historia de los kata Kanku

Los kata Kanku (観空, Mirada al cielo) son un conjunto de dos kata, al igual que Bassai, que se practican en muchos estilos de karate tanto japoneses como okinawenses y koreanos. Kanku dai es el más antiguo y el favorito de Funakoshi Gichin, que lo usó en muchísimas demostraciones en sus inicios de introducir el karate en Japón, pues pensaba que contenía todos los elementos esenciales del karate.

Originalmente llamado Kushanku (公相君, nombre de un diplomático chino, Kwan Shang Fu en chino), Funakoshi Gichin lo renombró en 1930 porque, según Nakayama Masatoshi, el nuevo nombre reflejaba que el kata representaba, entre otras cosas, la modestia en el karate.

Se cree que Kushanku fue introducido en Okinawa en el siglo XVIII por el diplomático chino y experto en esgrima Kwan Shang Fu (pronunciado Ku Shan Ku en dialecto okinawense). Se cree que lo enseñó a Sakugawa Tode de la escuela Shuri-te. Otra versión es que Sakugawa inventó el kata y lo nombró en honor a Kwan Shang Fu.

La versión más joven del kata, Kanku sho, fue seguramente creada por Itosu Anko en el siglo XIX. Aunque, como pasa con la mayoría de kata de Shotokan-ryu, no hay evidencia escrita de esto, contiene movimientos típicos de kata desarrollados por Itosu, como los morotetsuki, katame waza y técnicas de desarme contra palo.

Historia del kata Jion

Jion (慈恩, Caridad) tiene sus raices en el kung fu chino y, de acuerdo con Kanazawa Hirokazu, fue creado en el Templo Jion por los monjes budistas que lo habitaban, diestros artistas marciales. Esta teoría está apoyada no sólo por el nombre del kata, si no por el hecho de que el kata empieza con la mano izquierda cubriendo el puño derecho, gesto típico en los estilos de kung fu.

Posteriormente llegó hasta Okinawa, donde se volvió parte del programa de Tomari-te. También hay quien piensa que el kata fue inventado en Okinawa por alguien con conexión con el Templo Jion.

Historia del kata Jiin

Jiin (慈陰 o 慈蔭  Piedad/Benevolencia) parece compartir origen con Jion debido a la posición inicial que comparten, aunque no hay ningún tipo de evidencia respecto a que provengan del Templo Jion, por lo que es mera especulación.

Como con otros tantos kata, Funakoshi Gichin trató de cambiarle el nombre a Shokyo (松蔭, Sombra de pinos), pero no arraigó y se acabó manteniendo el original.

Historia del kata Jitte

Según Nakayama Masatoshi, el nombre de Jitte (十手, Diez manos) hace referencia a que uno debe tener la fuerza de diez hombres, pero otra versión dice que hace referencia a la posición de las manos en cierta parte del kata que se asemeja a un tipo de sai llamado jitte que usaba la policía okinawense en el siglo XIX.

Por la posición inicial de las manos, podría tener su origen en China o también podría haberse creado en Okinawa influenciado por los que hoy día se consideran sus hermanos Jion y Jiin.

Se enseñaba como parte del programa de Tomari-te y tiene elementos de agarres en gyaku-te. Su función principal es enseñar al karateka a defenderse contra armas, especialmente el bo/bastón largo, al tiempo que ayuda a desarrollar huesos y músculos flexibles

Y aquí terminamos la primera parte de la historia de los kata de Shotokan-ryu. Pronto estará disponible la segunda con Wankan, Gankaku, Meikyo, Chinte, Sochin, Nijushiho, Unsu y los Gojushiho.