sábado, 8 de agosto de 2026

Un día en la vida de un samurai

Mucha gente se pregunta cómo sería un día en la vida de un samurai e incluso aspiran a adoptar esa rutina a su día a día para alcanzar el mismo nivel físico y espiritual por el cual son famosos los guerreros japoneses.


Si realizamos varias búsquedas por internet y conocemos las prácticas que éstos realizaban, podemos hacernos una idea del día ideal de un samurai, que podría ser tal que así:


Mañana

-04:00 - 05:00 — Levantarse al alba. Baño matutino, afeitado de la coronilla, peinado tradicional (chonmage) y corte de uñas.


-05:00 - 06:00 — Práctica de meditación silenciosa o rezo a los antepasados y deidades.


-06:00 - 07:00 — Desayuno ligero a base de arroz, sopa de miso y encurtidos.


-07:00 - 12:00 — Asistir al castillo o residencia del daimyō para cumplir tareas de gobierno, contabilidad o vigilancia si ejercían como funcionarios.


Tarde

-12:00 - 13:00 — Comida ligera de mediodía, siguiendo el sistema de 'tres platos, una sopa".


-13:00 - 15:30 — Entrenamiento en las diferentes artes y habilidades guerreras.


-15:30 - 17:00 — Lectura de clásicos confucianos, estrategias militares, caligrafía o composición de poesía.


Noche

-17:00 - 18:30 — Interacción social con amigos y/o familiares.


-18:30 - 19:30 — Cena, el último alimento del día, acompañado ocasionalmente de una moderada porción de sake.


-19:30 - 21:00 — Revisión mental del día para evaluar errores, reflexionar sobre la mortalidad y asegurar que las acciones estuvieron guiadas por el honor.


-21:00 — Cuidado y mantenimiento del equipamiento y dormir para recuperar fuerzas.


Suena a la jornada ideal de un guerrero, perfectamente estructurada y organizada, con tiempo para todo, pero... ¿Es realista?


La realidad es que muchos samurai, en cuanto entraban al servicio de un daimyō y ocupaban cargos administrativos o incluso de contabilidad, se olvidaban directamente de la práctica de las artes marciales y de los estudios en filosofía, dedicados únicamente a su tarea laboral.


También es cierto que muchos samurai eran extremadamente pobres a pesar de cobrar un estipendio de su Señor. Algunos eran más pobres que los campesinos. Esto implicaba que muchos de ellos, al acabar sus tareas en el castillo, debían volver rápido a casa para realizar trabajos secundarios, como hacer sombreros o cajas de mimbre, jaulas para pájaros o sombrillas, para poder ganarse un sobresueldo que les permitiese alimentarse a ellos mismos y a su familia.


Tampoco cabe olvidar que muchos de los samurai de alto rango, con vida acomodada y riquezas, se acomodaban en su posición, ignorando también sus deberes marciales y espirituales y entregándose al lujo y a la lujuria.


Esto nos lleva a una conclusión, y es que la figura del samurai está altamente romantizada hoy día, así como su estilo de vida. Aún así, mientras se sea consciente de esto, pienso que no es malo aspirar a alcanzar ese equilibrio entre la vida personal, laboral, espiritual y marcial que nos permita abarcar todo y tratar de alcanzar ese ideal de guerrero que cumple con su obligación y sus deberes sin dejar de lado su desarrollo físico y espiritual.

domingo, 2 de agosto de 2026

Lecturas obligatorias para todo budōka. Parte 3.

Como ya mencioné en la primera publicación, para seguir el camino dual de lo académico y lo marcial uno debe formarse en diversos aspectos.

Para entender parte del sentido de las artes marciales y la cultura japonesa se hace necesario el estudio y comprensión de ciertos matices del budismo, confucianismo y taoísmo, pues las enseñanzas y principios morales de las artes marciales vienen derivadas de la moral y virtud de dichas enseñanzas.

Éstas enseñanzas pueden ayudarnos en nuestra vida diaria y ayudarnos a ser budōka de verdad, siguiendo un buen camino al comportarnos de forma íntegra y con rectitud.

Algunos textos que pueden ayudarnos a familiarizarnos con éstas enseñanzas son los siguientes:

- The rinzai zen way, Meido Moore.

- Hidden zen, Meido Moore.

- Mente zen, mente de principiante, Suzuki Shunryu (Zen mind, beginners mind).

- Tesoro del verdadero ojo del Dharma, Eihei Dogen (Shōbōgenzō 正法眼蔵).

- Mikkyo: budismo esotérico japonés, José Manuel Collado.

- Los cuatro libros (Gran saber, Doctrina mediana, Analectas y Mencio), Zhu Xi (Shisu [Da Xue, Zhong Yong, Lun Yu, MengZi] 四書 [大學, 中庸, 論語, 孟子])

- Clásico de la Vía y la Virtud, LaoZi (Dao de jing 道德經)

Lecturas obligatorias para todo budōka. Parte 2.

 En esta segunda parte, traigo una recopilación de manuales tanto técnicos como históricos que nos permiten observar la visión del Budō desde diferentes prismas con apartados sobre la historia de los diferentes estilos y con apartados técnicos y de ejercicios para mejorar tanto nuestra técnica como nuestra fuerza y salud física y mental. La sección es un poco cajón de sastre para aportar textos que sería difícil encajar en una categoría fija por la diversidad de temas que abarcan.

- Tratado de preparación militar, anónimo (Bubishi 武备志)

- Manual maestro del Budō Tenshin Shoden Katori Shinto-ryū, Yoshio Sugino y Kikue Itō (Tenshin Shoden Katori Shinto-ryū Budō Kyōhan 天真正伝香取神道流武道教範)

- El auténtico tratado shinobi, Natori Masatake (Shōninki 正忍記)

- Diez mil ríos se unen en un océano, Fujibayashi Yasutake (Bansenshūkai 萬川集海)

- Transmisión secreta del shinobi, Hattori Hanzō (Ninpiden 忍秘伝)

- Manual maestro de Karate-dō, Funakoshi Gichin (Karate-dō kyōhan 空手道教範)

- Salón de estudio del camino del Judō, Kano Jigoro (Kodokan judō 講道館柔道)

- Manual maestro de judō, Kano Jigoro (Judō Kyohon 柔道教本)

- Budō, Morihei Ueshiba (Budō 武道)

- Trilogía de qi-gong para cultivar la vida (Introducción, Ba duan jin y Wu xing xi), Zhuang Yajun (Qi-gong yangsheng lu; Ba duan jin; Wu xing xi 氣功养生论; 八段锦; 五禽戲)

- Preparación física completa para las artes marciales, Loren Landow

Lecturas obligatorias para todo budōka

Ésta es una recopilación de varios textos clásicos, algunos bastante conocidos, otros no tanto, sobre artes marciales. Son textos con lecciones muy importantes que deben ser estudiados y analizados varias veces, no vale con una sola lectura superficial, que enseñan principios sobre las artes marciales aplicables a cualquier sistema que practiquemos y a la vida misma.

Algunos de éstos textos no están disponibles en español y, los que sí, la mayoría no tienen traducciones realmente valiosas y con buenas anotaciones para comprenderlos al completo. Debido a eso, en la mayoría de los casos lo mejor es obtener una versión en inglés de un buen traductor, como puede ser William Scott Wilson.

El estudio y comprensión de estos textos marca un antes y un después en cualquier budōka que sea capaz de entender sus lecciones y asimilar sus principios, marcando una clara diferencia de nivel entre quienes lo logran y quienes no.

Mencionar también la importancia de cultivarse uno mismo siguiendo el camino dual de lo marcial y lo académico (bunbu ryodō 文武両道) que implica el estudio de clásicos no sólo de artes marciales, si no también sobre el zen, taoísmo, confucianismo, etc. sobre los cuales añadiré textos en publicaciones posteriores también.

Sin más dilación, dejo el listado de libros.

- El Arte de la guerra de Sun Zi (Sūn Zǐ Bīngfǎ 孫子兵法)

- Oculto en las hojas, Yamamoto Tsunetomo (Hagakure 葉隱)

- Manual del principiante en el Budō, Daidōji Yūzan (Budō Shoshin-shū 武道初心集)

- Libro de los cinco anillos, Miyamoto Musashi (Gorin no sho 五輪書)

- Texto hereditario de las artes guerreras, Munenori Yagyū (Heihō kadensho 兵法家伝書)

- El registro misterioso del conocimiento inamovible, Takuan Soho (Fudōchi shinmyōroki 不動智神妙録)

- El sermón del tengu sobre artes marciales, Issai Chozanshi (Tengu geijutsuron 天狗芸術論)

jueves, 30 de julio de 2026

Linaje completo de Shōtōkan-ryū Kase-ha

 


Reflexión sobre los Heian kata

Como sabe la mayoría de karateka que se interesa en más profundidad por la historia y trasfondo del karate, los Heian son fuente de bastante controversia en cuanto a su origen y su función.


Una teoría dice que surgen de un kata anterior bastante más largo, Channan, que se dividió en cinco partes. Otra que se crearon a raíz de Kushanku/Kanku o de Passai/Bassai. Otra que cada kata está relacionado con otro superior del cual surgió (Passai/Bassai, Kushanku/Kanku y Jion). Hay quien dice que los crea Itosu, quien dice que los crea Matsumura o incluso Sakugawa. Hay quien dice que son kata de principiantes y quien dice que, por el contrario, contienen la esencia del karate avanzado.


Independientemente de esto, es un hecho que los Heian kata se enseñan de los primeros, generalmente por la simpleza de variedad técnica y de su enbusen. También es un hecho que la mayoría de técnicas que contienen se encuentran en los 3 primeros kata superiores, Passai/Bassai, Kushanku/Kanku y Jion.


Con todo esto en mente, mucha gente afirma que no se puede/debe avanzar a estos tres kata sin previamente haber dominado adecuadamente los 5 Heian, y que se debe mejorar en los 5 Heian para mejorar en esos 3 kata superiores.


Pero mi visión es justamente la contraria. Sí, efectivamente los 5 Heian deben aprenderse primero, y bien, antes de aprender los 3 superiores, pero pienso que, precisamente, el mejorar y pulir los kata Passai/Bassai, Kushanku/Kanku y Jion debe servirnos para que, cuando realicemos posteriormente los Heian kata, estos tengan una calidad superior, y no al revés. Creo que es a través del estudio de los kata superiores que se consigue encontrar y captar la esencia de los 5 Heian y nos permite practicarlos y desarrollarlos a un nivel más allá del de simplemente kata de principiante.


Por eso es importante siempre volver atrás y revisar y entrenar los kata considerados inferiores una vez hemos dominado los superiores. Podemos encontrar matices y elementos que en la visión y mentalidad de cuando los aprendimos pudimos haber pasado por alto y perdernos así la esencia del propio kata y del karate en sí.


¿Y tú, qué opinas sobre los Heian kata?

El origen de yokogeri y mawashigeri

A raíz de una publicación de un conocido YouTuber karateka, más y más gente ha ido creyendo de forma ciega y sin una prueba real que el origen de estas patadas proviene de la fascinación de Funakoshi Gigo con el savate francés, pero la realidad es que de esto no solo no hay evidencias, si no que la naturaleza de ambas patadas es diferente, así como la zona de golpeo, puesto que el savate se practica con calzado, al contrario que el karate.


Sí, por el contrario, nos fijamos en el modo de ejecución de ambas patadas, nos damos cuenta de que su origen es más cercano y sencillo que el copiarlas de un sistema francés.


En el caso de yokogeri, si vemos el método de preparación de la rodilla, la colocación de costado, el golpeo con el canto del pie y la vuelta de la pierna por el mismo trayecto, vemos claramente que tiene una relación directa con sokutōgeri, patada que proviene directamente del karate okinawense y está presente en muchos de sus kata. La única diferencia, la altura de ejecución. Funakoshi Gigo alteró la altura de la patada, manteniendo el modo de ejecución, para usarla como ataque al cuerpo y la cara. De ahí surge la actual yokogeri.


Por otra parte, mawashigeri también tiene un origen muy cercano. La patada ha ido variando en ejecución con los años, por lo que hoy día puede costar un poco reconocerlo, pero si observamos las primeras imágenes de mawashigeri y pensamos en su forma de ejecución, podremos ver la relación bastante clara. El modo de elevar la rodilla, cómo la pierna estira y recoge haciendo una trayectoria circular, el golpe con el koshi, base de los dedos, y la vuelta por el mismo trayecto. Efectivamente, es un maegeri. Mawashigeri es un maegeri realizado en horizontal, para llegar a zonas de golpeo que el maegeri y el yokogeri no alcanzan. Como menciono antes, las primeras imágenes de mawashigeri muestran claramente cómo se inclinaban lateralmente, colocándose en horizontal, y lanzaban una patada con la misma trayectoria de ejecución que maegeri.


Este es el claro, lógico y natural origen de ambas patadas, una modificación de dos patadas ya existentes, alterando su altura y trayectoria, algo bastante ingenioso. A raíz de ahí, muchas escuelas readaptaron sus sistemas y añadieron ambas patadas a su repertorio técnico, que anteriormente únicamente incluía maegeri (yokogeri era un maegeri hacia los lados) y sokutōgeri, contribuyendo a la riqueza técnica del karate.





miércoles, 29 de julio de 2026

El odio hacia Funakoshi Gichin. La realidad sobre el viejo maestro.

 Desde hace un tiempo, vengo observando en diferentes medios cierta antipatía hacia la figura de Funakoshi Gichin, padre del karate moderno y fundador de Shōtōkan-ryū, uno de los estilos de karate más practicadas en la actualidad y casi el primer estilo puramente japonés. Las críticas hacia su persona son variadas y de diversa índole, a pesar de que muchas de estas críticas o bien no son ciertas o son inmerecidas. Aquí voy a recopilar y analizar algunas de estas críticas con mis argumentos sobre por qué éste maestro no merece que se sea tan duro con su memoria.

- Funakoshi Gichin llevó el karate a Japón -

Efectivamente, él fue el responsable de la expansión del karate en Japón. Nadie, antes que él, lo había hecho. Fue su proyecto de vida, el cual compartió con sus maestros Azato e Itosu y estos le apoyaron. La llegada del karate a Japón facilitó y permitió su expansión no solo por el resto de Japón, si no por todo el mundo. Posiblemente, todos los que practicamos actualmente karate, sea japonés u okinawense, debamos agradecérselo a Funakoshi Gichin, ya que es posible que, sin él, este arte marcial hubiese seguido siendo un sistema desconocido de Okinawa sin mayor acceso a gente de fuera. Por otra parte, después de él, otros maestros enseñaron karate en Japón sin recibir críticas por esto, como vienen siendo Kenwa Mabuni, Yamaguchi Gōgen, Motobu Choki u Oyama Masutatsu.

- Funakoshi Gichin descafeinó el karate para Japón y dejó de lado la defensa personal -

Esta afirmación no la creo cierta. Hay muchísimos testimonios sobre cómo eran los entrenamientos de karate en el Shōtōkan dōjō y todos son referentes a lo duros que eran. Kase Taiji cuenta que había ocasiones en las que algunos alumnos literalmente salián corriendo del dōjō, huyendo de las condiciones de entrenamiento. Pero, incluso si aceptamos esta afirmación como cierta, Funakoshi no fue el primero. Ya Itosu rebajó el karate previamente para posibilitar su aceptación en las escuelas okinawenses. Nadie critica a Itosu por hacerlo, pero Funakoshi Gichin es un paria por, supuestamente, hacer lo mismo. Más aún, no veo a nadie de ninguna escuela practicando ese supuesto karate letal que Funakoshi ocultó a los japoneses. El karate de Funakoshi estaba tan descafeinado y tan poco enfocado a la defensa personal que muchísimos de sus alumnos lo usaron en situaciones reales. Muchos de ellos lo usaron en altercados durante el Japón de la postguerra, el cual tenía un ambiente extremadamente hostil, incluido el propio Funakoshi Gichin. Kase Taiji trabajó de guardaespaldas durante una temporada.

- Funakoshi Gichin deportivizó el karate -

No, Funakoshi Gichin no deportivizó el karate. Tampoco lo hizo su hijo, Funakoshi Gigo. Gigo modificó las posiciones, creó las nuevas patadas (yokogeri, mawashigeri, kaiten ushirogeri y ura mawashigeri) y también fue el que modificó algunos de los kata, pero ninguno de los dos deportivizó el karate. El responsable de esto fue Nakayama Masatoshi, quien estuvo al mando de la Nihon Karate Kyokai (JKA) y fue parte fundamental en la sistematización del primer torneo de karate en Japón en 1957.

- Funakoshi Gichin adoptó el sistema kyu-dan cuando en karate no había grados, sólo entrenamiento -

Todos los sistemas aedoptaron el sistema kyu-dan en aquella época. Kano Jigoro lo creó y aplicó al judō, lo asumió el kendō, el aikidō, absolutamente todos los sistemas de la época. No solo eso, también lo adoptaron el resto de escuelas de karate, japonesas y okinawenses. Fue un consenso al que se llegó en conjunto, junto al uso del dōgi, también instaurado por Kano, para adaptarse a la etiqueta y uniformidad japonesa y que se reconociese el karate como Budō japonés. Se hizo, entre otras cosas, porque ya muchos maestros okinawenses tenían alumnos japoneses y todo el mundo quería una parte del pastel de Japón. Nadie de los que se queja de la presencia de grados y cinturones decide abandonarlo para volver a la noble pureza del entrenamiento del karate, por el contrario, acumulan grados y títulos como cualquiera y se enorgullecen de ellos.

- Funakoshi Gichin recibió el título de renshi de un comité encabezado por su alumno -

Funakoshi Gichin movió cielo y tierra para conseguir no solo la expansión y conocimiento del karate por todo Japón, si no también su aceptación como un Budō japonés más entre todo el curriculum de sistemas reconocidos por la Dai Nippon Butokukai. Entrenó con Azato, Itosu, Matsumura y otros tantos maestros memorables y los dos primeros le apoyaban en su labor de expandir el karate. Bajo su instrucción han salido grandes karateka y es un hombre que vivió por y para el karate, tanto para la práctica como para su reconocimiento. Que un alumno suyo, que tenía un largo recorrido en las artes marciales, no sólo en karate, fuese el cabeza del comité encargado de otorgar los títulos y le diese uno a Funakoshi Gichin no es, para nada, enchufismo, y sugerirlo es ser muy estrecho de miras. Funakoshi merecía ese título tanto como cualquier otro. Sería igual que criticar a Oyama Masutatsu porque sus títulos se los otorgó la misma organización que él creó para promover el karate Kyokushin.

- Funakoshi Gichin era un mal karateka y perdió en un duelo contra Motobu Choki -

Por algún motivo, se insiste mucho en que Funakoshi no era buen karateka, que era malo combatiendo. Nadie sabe de dónde surge este rumor pero muchos lo propagan. Nadie ha visto a Funakoshi en acción, pero todos saben cual era su nivel. La única muestra que hay de su nivel en combate es ese famoso duelo con Motobu Choki, en el cual Motobu dice que le hizo 3 kotegaeshi a Funakoshi sin que éste pudiese defenderse. Pero la versión de Otsuka Hironori es bastante diferente. Sobre esto mismo hablo en otra publicación, así que no le dedicaré mucho más espacio a esta afirmación sin fundamento.

- Funakoshi Gichin no tiene un linaje ancestral de grandes maestros a sus espaldas -

Funakoshi Gichin fue alumno directo de Itosu y Azato, dos de las grandes figuras del karate de la época. También entrenó ocasionalmente con Matsumura y con otros tantos maestros, hasta el punto de aprender kata tanto de Shorin-ryū como de Shorei-ryū, de Tomari-te, Shuri-te y Naha-te, para poder practicar un sistema completo y equilibrado. Su linaje es tan lícito y veraz como el de cualquier otro maestro.