miércoles, 25 de septiembre de 2024

¿Nahate, Shurite, Tomarite, Shorinryū, Shoreiryū?

¿Cómo distinguimos todas estas escuelas de karate okinawense y cómo desembocan unas en otras? La clasificación es bastante más simple de lo que cabría esperar.

Tomarite

Linea de karate principal de la región de Tomari, que generalmente era la escuela de lucha que aprendía la nobleza y la corona okinawense. Pocos lo práctican en comparación. Posiblemente de las ramas que más puras se mantuvieron a las luchas autóctonas de Okinawa pero irremediablemente influenciada por Shurite, pues en ocasiones los instructores de la realeza eran practicantes de éste. Aún así, los estilos reales se conservaban con bastante celo.

Shurite

Linea de karate practicada en Shuri por los encargados de asuntos bélicos y protección de personalidades. Se centraban mucho en la lucha y enfrentamiento, así como en la protección de otros, pues era escuela de soldados y guerreros. Influenciado por diversos estilos chinos, siameses y japoneses, debido al trato y viajes de los miembros de la casta bélica okinawense y quienes les acompañaban en viajes y campañas.

Nahate

Linea de karate practicada en Naha, ciudad portuaria, por los burgurses y comerciantes que allí residían. Asimilaron escuelas de kung fu desde China basadas en ejercicios internos y de fortalecimiento y flujo del ki. Al ser gente adinerada, de alta clase pero no noble, sus estilos no eran tan guerrilleros, pero cultivaban el llevar su cuerpo al límite. Era algo más centrado en el cultivo personal y la defensa propia que en la guerra y enfrentamiento propio.

Shorinryū

Tomarite y Shurite, con el paso del tiempo, acaban desembocando en una escuela llamada Shorinryū, más centrada en la movilidad y agilidad de movimientos, usando movimientos potentes. 

Shoreiryū

Nahate desembocó en esta escuela, centrada en el enraizamiento del usuario y un gran énfasis en el modo de respiración, así como el forjar el cuerpo como una gran armadura.

Al igual que muchos otros, Funakoshi Gichin estudió Shorinryū y Shoreiryū, ambas escuelas, y extrajo los kata y principios que consideró más adecuados para transmitir su visión del karate, una sin fronteras ni diferencias o enfrentamientos. Una en la que las variaciones del karate sea. Sólo diferentes medios para un fin, igual de admirables e igual de válidos.

Normalmente miramos al resto de escuelas o estilos de lucha y pensamos 'pero qué hace, eso no es así, es más efectivo de este modo, eso se lo está inventando'. Y está bien, ojo, ser crítico con los sistemas y escuelas ajenos y, sobre todo, con el propio, nos ayuda a mantener la objetividad y ser capaces de analizar cualquier elemento que nos presenten fuera del prisma de la ceguera fanática.

Pero también es importante el shoshin (初心), el espíritu de principiante que nos permite sacar información y elementos útiles que pueden ser extrapolables a nuestro sistemas. Incluso si haciendo un análisis objetivo nuestra conclusión es 'todo esto es basura, bullshido', entre todo eso hay algo, algún comentario, un principio, incluso una técnica aislada que, en un buen contexto, se le puede sacar potencial.

Por eso, en cada situación o contexto, mantened la mente abierta y buscar esa pequeña brizna que os puede dar un elemento aprovechable de cualquier situación. Eso es el Shoshin. Mantener la actitud permanente de que somos un principiante que siempre tiene algo que aprender de cualquiera, bueno o malo, pero una lección.

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