jueves, 26 de septiembre de 2024

Maai: tiempo, espacio y mente.

El concepto de maai (間合い intervalo), en el contexto de las artes marciales suele referirse a la distancia que nos separa del oponente. Aunque puede parecer simple, la realidad es que no es tan sencillo. Cuando hablamos de maai, no nos referimos simplemente al espacio físico que separa a dos o más oponentes, si no también al tiempo. Maai es tanto el espacio físico que separa a los oponentes como el tiempo que ocupa a uno de ellos acortar ese espacio y alcanzar al oponente. Cuanto más rápido es uno, más largo es su maai. Lo ideal es ser capaz de mantener el maai propio y evitar que el oponente conserve el suyo, en lugar de que ambos ataquen y se alcalcen simultáneamente. Dentro del aspecto físico, podemos hablar de 3 tipos de maai:

Tōma (遠間)

Es la distancia larga. Se entiende con distancia larga aquella que requiere más de un desplazamiento simple (como kaeashi) para que nuestro golpe alcance. Claramente, será diferente si luchamos a mano vacía o si luchamos con un bastón largo. En las koryū de armas, era la distancia para hacer uso de shuriken (手裏剣 cuchillas arrojadizas), que permitían distraer al oponente para darnos la oportunidad de acortar espacio y atacarle. Descartando este matiz, es claramente la distancia más segura pero la que menos permite el ataque.

Chūma (中間)

La distancia media. Es la distancia estándar que, en el lapsus de un desplazamiento simple (kaeashi, yoriashi, ayumiashi...) nos permite acertar con un golpe a nuestro oponente. Es una distancia que nos permite alcanzar fácilmente al oponente pero también ser alcanzados, por lo que queremos usarla con precaución y cuidado y con gran nivel de atención.

Chikama (近間)

Distancia corta. No necesitamos el más mínimo desplazamiento para acertar a nuestro oponente. Un arma de doble filo en la cual prácticamente no tenemos tiempo ni espacio para defender un ataque. Es altamente peligroso y suele ser recomendable evitarla todo lo posible por la descompensación riesgo/recompensa que implica.

Kumikatama (組み方間)

Distancia de agarre. Es cuando entramos en la distancia de grappling o clinch. Es la distancia estándar para técnicas de derribos y proyecciones, como las usadas en judō, aikidō y otras escuelas especializadas o que incluyen ese tipo de técnicas. Al igual que con chikama, la realidad es que no es una distancia en la que queramos mantenernos permanentemente, pues el riesgo de recibir un golpe del oponente, de que saque un arma oculta y no la veamos, de que acuda un compañero de este o de que cualquier elemento del entorno nos afecte es muy alta, pues en esta distancia, por su naturaleza, perdemos control y atención del entorno. Debemos ser conscientes de entrar sólo en esta distancia el tiempo justamente necesario y estando seguros de lo que hacemos.

Newazama (寝技間)

Distancia de sumisión. Es la lucha en suelo. En la mayoría de sistemas, en esta distancia se busca la sumisión del oponente mediante estrangulaciones, luxaciones, etc. Pero, si hablamos de un contexto de defensa personal, suele ser más seguro y conveniente, cuando se caiga en esta distancia (por ejemplo al caerse, solo o agarrado al oponente), buscar el modo más rápido de salir y tomar distancia segura, ya que al igual que en kumikatama, se pierde la conciencia y atención del entorno, sin mencionar la de elementos cercanos que pueden dañarnos, incluido el propio suelo.

Kokoro no maai (心の間合い)

Este es el maai del espíritu, y se refiere al ritmo mental que lleva cada luchador, el nivel de atención y alerta. Implica que, en una igualdad de condiciones de maai físico (equipamiento similar, cualidades físicas similares...), lo que determinará cual de los dos saldrá victorioso será el 'intervalo mental'.

Hay que entender que, aunque en los sistemas deportivos el maai puede ser estático (como en el judō), En las luchas más permisivas o reales es algo dinámico y cambiante de forma constante. Manejar y dominar el maai, y evitar que el oponente conserve el suyo, es esencial en la práctica marcial, hasta el punto de que no se puede ser un buen luchador, sea cual sea la disciplina, si no se entrena y controla.

miércoles, 25 de septiembre de 2024

¿Nahate, Shurite, Tomarite, Shorinryū, Shoreiryū?

¿Cómo distinguimos todas estas escuelas de karate okinawense y cómo desembocan unas en otras? La clasificación es bastante más simple de lo que cabría esperar.

Tomarite

Linea de karate principal de la región de Tomari, que generalmente era la escuela de lucha que aprendía la nobleza y la corona okinawense. Pocos lo práctican en comparación. Posiblemente de las ramas que más puras se mantuvieron a las luchas autóctonas de Okinawa pero irremediablemente influenciada por Shurite, pues en ocasiones los instructores de la realeza eran practicantes de éste. Aún así, los estilos reales se conservaban con bastante celo.

Shurite

Linea de karate practicada en Shuri por los encargados de asuntos bélicos y protección de personalidades. Se centraban mucho en la lucha y enfrentamiento, así como en la protección de otros, pues era escuela de soldados y guerreros. Influenciado por diversos estilos chinos, siameses y japoneses, debido al trato y viajes de los miembros de la casta bélica okinawense y quienes les acompañaban en viajes y campañas.

Nahate

Linea de karate practicada en Naha, ciudad portuaria, por los burgurses y comerciantes que allí residían. Asimilaron escuelas de kung fu desde China basadas en ejercicios internos y de fortalecimiento y flujo del ki. Al ser gente adinerada, de alta clase pero no noble, sus estilos no eran tan guerrilleros, pero cultivaban el llevar su cuerpo al límite. Era algo más centrado en el cultivo personal y la defensa propia que en la guerra y enfrentamiento propio.

Shorinryū

Tomarite y Shurite, con el paso del tiempo, acaban desembocando en una escuela llamada Shorinryū, más centrada en la movilidad y agilidad de movimientos, usando movimientos potentes. 

Shoreiryū

Nahate desembocó en esta escuela, centrada en el enraizamiento del usuario y un gran énfasis en el modo de respiración, así como el forjar el cuerpo como una gran armadura.

Al igual que muchos otros, Funakoshi Gichin estudió Shorinryū y Shoreiryū, ambas escuelas, y extrajo los kata y principios que consideró más adecuados para transmitir su visión del karate, una sin fronteras ni diferencias o enfrentamientos. Una en la que las variaciones del karate sea. Sólo diferentes medios para un fin, igual de admirables e igual de válidos.

Normalmente miramos al resto de escuelas o estilos de lucha y pensamos 'pero qué hace, eso no es así, es más efectivo de este modo, eso se lo está inventando'. Y está bien, ojo, ser crítico con los sistemas y escuelas ajenos y, sobre todo, con el propio, nos ayuda a mantener la objetividad y ser capaces de analizar cualquier elemento que nos presenten fuera del prisma de la ceguera fanática.

Pero también es importante el shoshin (初心), el espíritu de principiante que nos permite sacar información y elementos útiles que pueden ser extrapolables a nuestro sistemas. Incluso si haciendo un análisis objetivo nuestra conclusión es 'todo esto es basura, bullshido', entre todo eso hay algo, algún comentario, un principio, incluso una técnica aislada que, en un buen contexto, se le puede sacar potencial.

Por eso, en cada situación o contexto, mantened la mente abierta y buscar esa pequeña brizna que os puede dar un elemento aprovechable de cualquier situación. Eso es el Shoshin. Mantener la actitud permanente de que somos un principiante que siempre tiene algo que aprender de cualquiera, bueno o malo, pero una lección.

ShuHaRi: La tríada del aprendizaje.

El concepto de ShuHaRi (守破離 Proteger, separar y abandonar) es otra tríada de conceptos (como lo son el shingitai 心技体 o el tenchijin 天地人) que engloba el proceso de aprendizaje de las técnicas, conceptos y principios en las artes marciales. Como la mayoría de conceptos que se usan en las artes marciales, realmente es aplicable a otras actividades y destrezas, como vienen siendo el juego de go o el teatro noh. Analizados individualmente, podemos entender shuhari del siguiente modo:

- Shu 守: se le da el significado de proteger, obedecer. Hace referencia a esa fase inicial del aprendizaje en la cual te aferras a la tradición, al modo estándar de enseñanza, la forma pura y correcta de hacer algo, sin modificaciones. Es importante, pues no solo nos muestra la técnica correcta para hacer algo, si no la sensación, cómo debe actuar el cuerpo, la musculatura. La repetición de técnicas en el principio de shu nos dará la memoria muscular para poder avanzar a otras fases.

- Ha 破: Separarse, desapegarse. Hace referencia a la búsqueda de excepciones en la técnica. Una vez se han interiorizado los principios y fundamentos de las técnicas trabajados en Shu, el practicante comienza a experimentar con ellos y a hacer suya las técnicas, buscar métodos alternativos de realizarlos y de llegar al mismo destino siguiendo diferentes caminos.

- Ri 離: Abandonar, trascender. Si Shu podría entenderse como el apego a la forma y Ha el desapego a la forma, Ri es el romper con la forma, el desapego a esta. El trabajo constante de la forma y el entendimiento e interiorización de sus principios y mecánicas corporales nos lleva a trascender la forma, prescindir de ella, porque somos capaces de respetar los principios y fundamentos de la técnica ignorando completamente la forma de esta. Se puede lanzar o realizar una técnica, de forma correcta, desde cualquier posición o punto. El tsuki no tiene que salir necesariamente de la cadera, o del brazo adelantado en kamae estándar. Puede salir de cualquier parte. Es el culmen técnico en cualquier actividad.

ShuHaRi es el camino de la forma a la no-forma, representando la evolución del artista marcial de principiante a avanzado. Pero eso no significa que una vez se alcanza el Ri los otros puntos se abandonen, si no que están todos estrechamente entrelazados. Son tres esferas en contacto la una con la otra y debemos trabajar conscientemente en ellas constantemente, sin abandonar la forma y el estudio de esta para seguir mejorando y superando nuestra no-forma.

Este camino requiere años de entrenamiento, repetición, estudio, autocrítica y autoanálisis honestos. Si nos estancamos únicamente en repetir la técnica de la forma estrictamente correcta, nunca pasaremos de Shu y nuestro Budō estará cojo. Si buscamos alternativas y excepciones a las técnicas e interiorizamos sus principios, pero no trascendemos en su aplicación, seguiremos estancados en la forma y no pasaremos de Ha. Si una vez alcanzado el Ri únicamente trabajamos las técnicas carentes de forma y basándonos únicamente en la sensación y el interior, sin seguir entrenando y fortaleciendo las bases, puede que perdamos el Shu y nuestra técnica se resienta, perdiéndose todo lo demás como una construcción con malos cimientos. Es necesario volver siempre a la forma, trabajarla y entrenarla, cíclicamente, al tiempo que se avanza y progresa en lo interno. Esa es la forma del Budō.

jueves, 12 de septiembre de 2024

Hojo undo, el pilar olvidado.

Siempre se habla de los 'tres pilares' del karate japonés/Shōtōkan-ryū, llamadas 'las 3 k' (kihon, kata y kumite) y de la importancia de estos en el desarrollo de nuestro karate, pero desde hace décadas se ha dejado de lado uno de los que en karate okinawense se considera el cuarto pilar, el hojo undo (補助運動).

Hojo undo significa 'ejercicios complementarios', los cuales complementan al junbi undo (準備運動, ejercicios de preparación) y son un conjunto de prácticas y ejercicios destinados a fortalecer y forjar nuestro cuerpo. Se conoce también como tai tanren no keiko (体鍛錬の稽古 entrenamiento de forjar el cuerpo) y hay mucha variedad: Kote kitae (小手鍛 fortalecimiento de muñeca), ude kitae (腕鍛 fortalecimiento de brazo), ashi kitae (足鍛 fortalecimiento de pierna), sune kitae (脛鍛 fortalecimiento de tibia) y un largo etcétera.

Entre los ejercicios que se incluyen encontramos el golpear tablas de madera e incluso rotas con los nudillos, bordes y palmas de las manos, brazos, punta de los dedos... Así como recibir golpes en todas estas zonas e incluso el torso, muslos y tibias por parte de un compañero. Es muy importante que se realice de forma segura, cuidadosa y progresiva para no provocar lesiones graves e incluso permanente, por lo que debe realizarse con sumo cuidado y estudio previo.

Pero todo el hojo undo no son darse golpes contra piedras. Parte de este apartado son también ejercicios tan comunes como las flexiones, las sentadillas e incluso el levantamiento de pesas. Muchísimas de las herramientas usadas en ejercicios de hojo undo son exactamente iguales a los actuales keetlebell, mancuernas y barras con discos. Cintas elásticas, balones medicinales, sacos de golpeo... El uso de todas esas herramientas forma parte del hojo undo. Son todo el conjunto de ejercicios, ajeno a la práctica técnica, que nos ayudan a tener un cuerpo más fuerte, ya sea por su resistencia al trauma (golpear respectivamente una superficie dura) o por su resistencia física y fuerza (hacer flexiones o sentadillas).

Obviamente, hoy día no es necesario golpear rocas hasta tener manos duras como piedras que puedan romper una cabeza de un puñetazo, pero es muy importante la práctica física en el karate y las artes marciales en general, por eso debemos realizar un mínimo de ejercicios físicos tipo flexiones, planchas abdominales, sentadillas y levantamiento ligero de pesas, en particular ejercicios que involucren el cinturón abdominal (peso muerto, dominadas, prensa de pecho, sentadilla con barra, empuje de cadera...) tanto para tener un cuerpo fuerte y sano como para poder mejorar y escalar nuestro karate.

Añado una muestra de alguno de los ejercicios que realizo para el endurecimiento de mis miembros usando el poco material del que dispongo en el dōjō.



domingo, 1 de septiembre de 2024

Kokyūhō, la respiración en el Budō

Aunque en la mayoría de prácticas actuales, ya sean modernas o herencia de tradicionales, se ha olvidado, el kokyūhō (呼吸法 método de respiración) es un elemento muy importante en la práctica marcial, sea a mano vacía o con armas. La respiración y su buen manejo es lo que nos permite movernos con agilidad, relajar la musculatura adecuadamente e imprimir potencia a las técnicas, además de ser el eje central del trabajo desde el hara (腹 abdomen). Por eso, conocer no sólo los tipos de respiración que pueden darse, si no también dominarlos, es crucial para la práctica de las artes marciales y, además, puede suponer una mejora significativa en otras actividades y en la vida diaria.

Como punto básico, hay que tener en cuenta que en las artes marciales la respiración es abdominal. Esto es que, al tomar aire, no mandamos el aire a la parte alta de los pulmones, de manera que se eleven los hombros, si no a la parte baja de estos, en el abdomen, similar a cuando vemos a alguien respirar cuando está dormido.

Aunque actual e inicialmente esto puede resultarnos complicado e infructuoso, en realidad esta es la forma natural de respirar de nuestro cuerpo, por eso cuando dormimos y todo está automatizado tendemos a respirar así. A partir de aquí, el tipo de respiración varía en función de la intensidad y profundidad de esta y la que usemos dependerá del contexto y lo que queramos trabajar. Los tipos de respiración son los siguientes:

Ibuki (息吹 aliento)

Es la respiración estándar al realizar técnicas y kata que consiste en inhalaciones por la nariz y exhalaciones por la boca de forma sonora. Sirve para contraer el hara y lanzar las técnicas con potencia. Modificar la duración tanto de la inhalación como de la expiración, de forma conjunta o alterna (corta-corta, larga-larga, corta-larta, larga-corta) permite realizar diferentes trabajos y ejercicios y ayuda a concentrarse en muchos aspectos de la técnica y de la autoconciencia corporal. Algunos kata como Sanchin, Tensho o Hangetsu utilizan este tipo de respiración, realizándose de forma lenta y extensa, pero sonora, llamado sankai ibuki (三回息吹). Sirve para trabajar la contracción dinámica, mejorar la respiración y circulación sanguínea y la concentración.

Nogare (逃れ escape, fuga)

Aunque sigue siendo abdominal, esta respiración es tranquila, relajada, sin contracción abdominal. Es adecuada para relajarnos y la práctica de ciertas disciplinas comola meditación zen. Los maestros zen recomiendan practicar esta respiración hasta conseguir automatizar la en sustitución a la respiración torácica normal, llamada dontokokyū (通常呼吸).

Gyakukokyūhō (逆呼吸法 método de respiración inversa)

Método respiratorio abdominal que consiste en encoger hacia dentro el abdomen en la inhalación y expandirlo hacia fuera en la exhalación. Se utiliza en el qigong (気功), el taijiquan (太極拳) y en algunos sistemas de yoga.

Beneficios de trabajar y dominar los tipos de respiración

- Generar mayor potencia

- Mejor manejo del estrés y el cansancio

- Reducción del tiempo de reacción

- Favorece la agilidad y el movimiento

- Mejora de la circulación sanguínea

- Ayuda al refuerzo del sistema inmunitario

- Favorece la concentración 

 - Ayuda a prevenir lesiones

- Mejora la resistencia

De omote a ōyō. Bunkai, el camino del kata.

En el mundo y estudio del kata hay una serie de conceptos de cara a la aplicación de las técnicas. Entender estos conceptos, lo que implican y aplicarlos en nuestra práctica diaria del karate es esencial si queremos una disciplina pragmática y efectiva. Estos conceptos son bunkai, omote, ura, henka y ōyō. A continuación, desarrollo cada término.

Bunkai (分解)

Es el término que todo el mundo utiliza como sinónimo de 'aplicación', pero en realidad significa 'desglosar', 'desmontar', y hace referencia a 'analizar' o 'estudiar' el kata. Engloba todo el proceso en el cual vamos conociendo los movimientos, observándolos, estudiándolos y asimilándolos. Dentro del 'bunkai' se abarcan los otros 4 conceptos, pues todos forman parte del estudio y análisis del kata.

Omote (表)

Significa 'principal', 'frontal'. Cuando se refiere a las técnicas de un kata, hace referencia a la técnica tal cual se aprecia. Por poner un ejemplo, el primer movimiento de Heian shodan, gedanbarai. La forma básica y principal de gedanbarai es que es una defensa de barrido externo con el brazo, generalmente, a una patada frontal al abdomen o un puñetazo a nivel medio o bajo. Eso es omote.

Ura (裏)

Significa 'reverso', 'oculto'. En este contexto, habla de aquello que no es obvio, que no se ve. Se refiere a elementos ocultos de la técnica. Siguiendo con el ejemplo de antes, la defensa de gedanbarai. Pensemos en el proceso completo de realizar gedanbarai, la preparación de la técnica (el cruzar los brazos, el ejecutor arriba, ukete, junto al rostro y el otro, hikite, extendido hacia abajo 'señalando' el camino que seguirá ukete).  Si se realiza frente a un tsuki jōdan, podemos usar el proceso preparatorio de ukete para defender ese ataque, y el proceso preparatorio de hikite como un golpe al torso del oponente. De este modo, en el proceso preparatorio de la técnica, ambos brazos cambian los roles. Es una forma 'inusual' de realizar esa técnica del kata, pero realmente sigue el mismo patrón de movimiento y la misma mecánica corporal, por lo que es válido desde la perspectiva del análisis del kata. Esto sería ura. Antiguamente, era una parte esencial de las artes marciales, pues la idea era que en la práctica estándar pareciese que hacías algo (omote), pero en realidad trabajabas otra cosa poco evidente (ira), de modo que si alguien espiaba o trataba de robar tus técnicas le fuese más difícil.

Henka (変化)

Significa 'variación', 'cambio'. Hace referencia a una modificación o forma alternativa de aplicar la técnica. Son mecánicas de aplicar la técnica que, aunque en cuanto a mecánica corporal se mantenga igual o similar, la técnica en sí misma es diferente o incluso una técnica diferente. Usando el mismo ejemplo del gedanbarai inicial de Heian shodan, frente a tsuki chūdan, la fase preparatoria de hikite puede defender el ataque de puño, y ukete, al hacer gedanbarai, al tiempo que nos desplazamos por detrás del pie delantero del oponente (irimi 入り身), podemos empujar al oponente hacia atrás, realizando un kuzushi con kurumawaza. De este modo, lo que era ukewaza se convierte en nagewaza aunque mantiene todos los principios de mecánica corporal y siendo fiel a la dinámica de movimiento del kata. Esto, podría ser henka. Cabe decir que no hay un solo henka a una técnica, si no que puede haber varios.

Ōyō (応用)

Significa 'aplicar' o 'poner en uso. Es el último término en torno a la aplicación del kata. Es la palabra que realmente significa 'aplicación' y consiste en tomar los modos anteriores y ponerlos en práctica en contextos realistas. Ya sean ejercicios predefinidos o combate libre (yakusoku kumite y jyū kumite), deben trabajarse con resistencia del oponente y frente a ataques realistas para comprobar que nuestra técnica es adecuada y pragmática. Es el paso final de toda la práctica del kata, junto con el desarrollo personal, y debe ser honesto y sincero, siendo conscientes de cuándo un análisis o idea ha podido ser erróneo y debemos desecharlo o modificarlo.

Eso es todo sobre la concepción de las técnicas y aplicación del kata. Y recordad, aunque algunos digan lo contrario, la aplicación de los movimientos del kata no es algo fijo e inamovible. Si respeta la mecánica corporal del movimiento del kata y, sobre todo, si funciona, es válido. Del mismo modo que los tiempos y el modo y contexto en que se producen los enfrentamientos cambian, el modo de ver y aplicar un movimiento puede, y debe, cambiar también. Si un kata tiene una única forma de aplicarse sin lugar a discusión, está condenado o bien a extinguirse por quedar obsoleto o a limitarse a ser poco menos que una coreografía preservada por el mero hecho de preservarla. Los kata están vivos y ya sean estos mismos o sus interpretaciones deben adaptarse al contexto y tiempos para seguir siendo útiles y enseñarnos técnicas y métodos de defensa eficaces para la época en que vivimos, no para situaciones que se daban hace 400 años.