miércoles, 25 de septiembre de 2024

ShuHaRi: La tríada del aprendizaje.

El concepto de ShuHaRi (守破離 Proteger, separar y abandonar) es otra tríada de conceptos (como lo son el shingitai 心技体 o el tenchijin 天地人) que engloba el proceso de aprendizaje de las técnicas, conceptos y principios en las artes marciales. Como la mayoría de conceptos que se usan en las artes marciales, realmente es aplicable a otras actividades y destrezas, como vienen siendo el juego de go o el teatro noh. Analizados individualmente, podemos entender shuhari del siguiente modo:

- Shu 守: se le da el significado de proteger, obedecer. Hace referencia a esa fase inicial del aprendizaje en la cual te aferras a la tradición, al modo estándar de enseñanza, la forma pura y correcta de hacer algo, sin modificaciones. Es importante, pues no solo nos muestra la técnica correcta para hacer algo, si no la sensación, cómo debe actuar el cuerpo, la musculatura. La repetición de técnicas en el principio de shu nos dará la memoria muscular para poder avanzar a otras fases.

- Ha 破: Separarse, desapegarse. Hace referencia a la búsqueda de excepciones en la técnica. Una vez se han interiorizado los principios y fundamentos de las técnicas trabajados en Shu, el practicante comienza a experimentar con ellos y a hacer suya las técnicas, buscar métodos alternativos de realizarlos y de llegar al mismo destino siguiendo diferentes caminos.

- Ri 離: Abandonar, trascender. Si Shu podría entenderse como el apego a la forma y Ha el desapego a la forma, Ri es el romper con la forma, el desapego a esta. El trabajo constante de la forma y el entendimiento e interiorización de sus principios y mecánicas corporales nos lleva a trascender la forma, prescindir de ella, porque somos capaces de respetar los principios y fundamentos de la técnica ignorando completamente la forma de esta. Se puede lanzar o realizar una técnica, de forma correcta, desde cualquier posición o punto. El tsuki no tiene que salir necesariamente de la cadera, o del brazo adelantado en kamae estándar. Puede salir de cualquier parte. Es el culmen técnico en cualquier actividad.

ShuHaRi es el camino de la forma a la no-forma, representando la evolución del artista marcial de principiante a avanzado. Pero eso no significa que una vez se alcanza el Ri los otros puntos se abandonen, si no que están todos estrechamente entrelazados. Son tres esferas en contacto la una con la otra y debemos trabajar conscientemente en ellas constantemente, sin abandonar la forma y el estudio de esta para seguir mejorando y superando nuestra no-forma.

Este camino requiere años de entrenamiento, repetición, estudio, autocrítica y autoanálisis honestos. Si nos estancamos únicamente en repetir la técnica de la forma estrictamente correcta, nunca pasaremos de Shu y nuestro Budō estará cojo. Si buscamos alternativas y excepciones a las técnicas e interiorizamos sus principios, pero no trascendemos en su aplicación, seguiremos estancados en la forma y no pasaremos de Ha. Si una vez alcanzado el Ri únicamente trabajamos las técnicas carentes de forma y basándonos únicamente en la sensación y el interior, sin seguir entrenando y fortaleciendo las bases, puede que perdamos el Shu y nuestra técnica se resienta, perdiéndose todo lo demás como una construcción con malos cimientos. Es necesario volver siempre a la forma, trabajarla y entrenarla, cíclicamente, al tiempo que se avanza y progresa en lo interno. Esa es la forma del Budō.

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