En el mundo y estudio del kata hay una serie de conceptos de cara a la aplicación de las técnicas. Entender estos conceptos, lo que implican y aplicarlos en nuestra práctica diaria del karate es esencial si queremos una disciplina pragmática y efectiva. Estos conceptos son bunkai, omote, ura, henka y ōyō. A continuación, desarrollo cada término.
Bunkai (分解)
Es el término que todo el mundo utiliza como sinónimo de 'aplicación', pero en realidad significa 'desglosar', 'desmontar', y hace referencia a 'analizar' o 'estudiar' el kata. Engloba todo el proceso en el cual vamos conociendo los movimientos, observándolos, estudiándolos y asimilándolos. Dentro del 'bunkai' se abarcan los otros 4 conceptos, pues todos forman parte del estudio y análisis del kata.
Omote (表)
Significa 'principal', 'frontal'. Cuando se refiere a las técnicas de un kata, hace referencia a la técnica tal cual se aprecia. Por poner un ejemplo, el primer movimiento de Heian shodan, gedanbarai. La forma básica y principal de gedanbarai es que es una defensa de barrido externo con el brazo, generalmente, a una patada frontal al abdomen o un puñetazo a nivel medio o bajo. Eso es omote.
Ura (裏)
Significa 'reverso', 'oculto'. En este contexto, habla de aquello que no es obvio, que no se ve. Se refiere a elementos ocultos de la técnica. Siguiendo con el ejemplo de antes, la defensa de gedanbarai. Pensemos en el proceso completo de realizar gedanbarai, la preparación de la técnica (el cruzar los brazos, el ejecutor arriba, ukete, junto al rostro y el otro, hikite, extendido hacia abajo 'señalando' el camino que seguirá ukete). Si se realiza frente a un tsuki jōdan, podemos usar el proceso preparatorio de ukete para defender ese ataque, y el proceso preparatorio de hikite como un golpe al torso del oponente. De este modo, en el proceso preparatorio de la técnica, ambos brazos cambian los roles. Es una forma 'inusual' de realizar esa técnica del kata, pero realmente sigue el mismo patrón de movimiento y la misma mecánica corporal, por lo que es válido desde la perspectiva del análisis del kata. Esto sería ura. Antiguamente, era una parte esencial de las artes marciales, pues la idea era que en la práctica estándar pareciese que hacías algo (omote), pero en realidad trabajabas otra cosa poco evidente (ira), de modo que si alguien espiaba o trataba de robar tus técnicas le fuese más difícil.
Henka (変化)
Significa 'variación', 'cambio'. Hace referencia a una modificación o forma alternativa de aplicar la técnica. Son mecánicas de aplicar la técnica que, aunque en cuanto a mecánica corporal se mantenga igual o similar, la técnica en sí misma es diferente o incluso una técnica diferente. Usando el mismo ejemplo del gedanbarai inicial de Heian shodan, frente a tsuki chūdan, la fase preparatoria de hikite puede defender el ataque de puño, y ukete, al hacer gedanbarai, al tiempo que nos desplazamos por detrás del pie delantero del oponente (irimi 入り身), podemos empujar al oponente hacia atrás, realizando un kuzushi con kurumawaza. De este modo, lo que era ukewaza se convierte en nagewaza aunque mantiene todos los principios de mecánica corporal y siendo fiel a la dinámica de movimiento del kata. Esto, podría ser henka. Cabe decir que no hay un solo henka a una técnica, si no que puede haber varios.
Ōyō (応用)
Significa 'aplicar' o 'poner en uso. Es el último término en torno a la aplicación del kata. Es la palabra que realmente significa 'aplicación' y consiste en tomar los modos anteriores y ponerlos en práctica en contextos realistas. Ya sean ejercicios predefinidos o combate libre (yakusoku kumite y jyū kumite), deben trabajarse con resistencia del oponente y frente a ataques realistas para comprobar que nuestra técnica es adecuada y pragmática. Es el paso final de toda la práctica del kata, junto con el desarrollo personal, y debe ser honesto y sincero, siendo conscientes de cuándo un análisis o idea ha podido ser erróneo y debemos desecharlo o modificarlo.
Eso es todo sobre la concepción de las técnicas y aplicación del kata. Y recordad, aunque algunos digan lo contrario, la aplicación de los movimientos del kata no es algo fijo e inamovible. Si respeta la mecánica corporal del movimiento del kata y, sobre todo, si funciona, es válido. Del mismo modo que los tiempos y el modo y contexto en que se producen los enfrentamientos cambian, el modo de ver y aplicar un movimiento puede, y debe, cambiar también. Si un kata tiene una única forma de aplicarse sin lugar a discusión, está condenado o bien a extinguirse por quedar obsoleto o a limitarse a ser poco menos que una coreografía preservada por el mero hecho de preservarla. Los kata están vivos y ya sean estos mismos o sus interpretaciones deben adaptarse al contexto y tiempos para seguir siendo útiles y enseñarnos técnicas y métodos de defensa eficaces para la época en que vivimos, no para situaciones que se daban hace 400 años.
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