sábado, 31 de agosto de 2024

Kiai. ¿Qué es? ¿Para qué sirve?

Hay muchísima especulación sobre el kiai (気合), cómo se hace, para qué sirve... Y, realmente, muy, muy, poca bibliografía sobre el tema. Al menos, bibliografía sería, documentada y con datos verificados. La mayoría de información que recibe cualquier persona, incluyendo practicantes de artes marciales, es tradición oral transmitida normalmente de sus maestros y, en muchos casos, inventada por uno mismo basándose en suposiciones y asunciones. Para abordar un tema tan sombrío y poco documentado, vamos a empezar con lo más sencillo y básico:


¿Qué significa kiai (気合)?

La expresión está compuesta de dos símbolos. El primero, 気 (ki, energía, aire) y el segundo 合 (ai, unión, unificar, juntar). La traducción literal viene a ser algo así como 'juntar o unificar la energía'. En el sentido literal de la expresión, su sentido puede ser algo bastante abstracto. Diciéndolo de forma rápida y muy superficial, generalmente se representa en la forma de un grito. Aún así, la realidad es que nunca es un grito sin más, si no una serie de elementos que, unificados y focalizados en un solo momento, se materializan en la forma sonora de un grito. También hay contextos en los cuales el kiai no se concibe como algo físico, si no algo más trascendental o espiritual, haciendo referencia al aura que transmite el luchador, esa sensación de congoja y empequeñecimiento que nos inspira en ocasiones un luchador fuerte e imponente, a la vez que éste nos parece enorme y abrumador. Teniendo estos dos conceptos de kiai en mente, entonces...


¿En qué consiste el kiai?

Basandonos en la concepción más espiritual sobre el kiai, se puede afirmar que realmente la 'unificación de la energía' se da cuando alcanzamos la unificación del shin-gi-tai (心技体, espíritu-técnica-cuerpo), el equilibrio absoluto entre nuestro espíritu y actitud de batalla (donde toma gran importancia el mushin [無心] y el fudōshin [不動心]), nuestro nivel técnico (basado no simplemente en la corrección de la técnica a nivel postural, si no a nivel de principios y fundamentos) y de nuestro cuerpo (que tengamos el nivel y entendimiento del cuerpo necesarios para respetar los principios de uso y ergonomía de movimiento). El control de todo esto nos permitirá transmitir en combate un aura no solo de tranquilidad y relajación en nosotros, si no también de peligrosidad y tensión hacia nuestro oponente. Esto, en algunos contextos, se llama kiai, esa aura que acobarda y repele al oponente.

 Si nos centramos enfocamos en la parte más física del kiai, el grito, descubrimos varias cosas con un análisis un poco más exhaustivo. Aunque siempre se percibe así y, al principio, todos nos limitamos a dar un grito, la realidad es que éste es simplemente una consecuencia de toda una serie de elementos ajenos al unificarse. Es sabido que al realizar técnicas cobra gran importancia el core, el cinturón abdominal (abdominales frontales y laterales y músculos lumbares), el hara (腹, abdomen), el cual debe contraerse y descontraerse con cada técnica rápidamente. Es natural, con la contracción y descontracción rápida del cinturón abdominal, que se produzca una expulsión sonora de aire por la boca, similar a cuando tosemos. Es importante, aunque al principio se nos dice que hay que 'expulsar aire con la técnica', que esa expulsión de aire no sea simplemente 'soplar' fuerte hacia fuera, si no que la expulsión de aire sea una consecuencia de la rápida y súbita contracción del abdomen, que vacía los pulmones y nos permite relajar la musculatura para generar potencia conectados con los dorsales y el tren inferior.

¿Por qué es esto importante para el kiai? Porque cuando realizamos esta acción de contracción abdominal súbita de un modo enérgico y lo acompañamos de sonido, tenemos un kiai. En apariencia, un grito, pero que no viene de la garganta, si no desde el abdomen, producido por esa contracción del core. Utiliza una mecánica similar a la de los cantantes de ópera, que cantan desde el abdomen y proyectan la voz al frente. El kiai es exactamente igual.

Lo que se suele ver en las artes marciales no deportivas (dado que en las vertientes deportivas el kiai es simplemente un grito que da un aviso de un punto marcado) del grito al atacar, es una unión de ambos conceptos mencionados anteriormente, el kiai como concepto espiritual y el físico, la unificación espíritu-técnica-cuerpo junto a la contracción abdominal, de modo que la energía de nuestro cuerpo se libera en ese momento manifestándose como un intenso grito.


Ahora sí, se debe hablar también de que, según el uso que se le dé al kiai, también hay diferentes momentos para usarlo. Por esto...


¿Cuándo se suelta el kiai?

Los momentos para soltar el kiai son: en estático, antes de la técnica y durante la técnica.


En estático

En ocasiones, ya sea porque el aura de nuestro oponente nos abruma o porque nos sentimos física y/o mentalmente agotados, necesitamos un empujón, una dosis de vitalidad y energía.  No es raro, ni absurdo, recurrir al kiai para autoinfundirse esa energía que sentimos que nos falta. Se rige por los mismos principios antes mencionados, no siendo tampoco un simple grito, si no una liberación abrupta y sonora de toda nuestra tensión y energía que brota desde el hara.

Usarlo en este momento puede tener también otra intención, que es la de provocar intimidación en el oponente. Realizar un kiai poderoso y correcto puede desmoralizar a nuestro oponente e incluso borrar su deseo de hacerte frente. Se cuenta la historia de que el maestro Matsumura, en un enfrentamiento contra otro poderoso maestro, en las montañas, consiguió vencer el combate únicamente con el aura que transmitía y con un poderoso kiai que hizo a su oponente hincar la rodilla y rendirse, sin necesidad de asestar un solo golpe.

Siendo sincero, creo que la posibilidad de vencer a un oponente con un kiai, más aún en un confrontamiento real, son muy bajas, pero existen 


Antes de la técnica

Hay ocasiones en las cuales podemos soltar un kiai justo antes de lanzar nuestra técnica. Esto tiene múltiples usos. Puede ser antes de un ataque, una defensa o un contrataque. En este caso, y aunque se siguen respetando los matices técnicos mencionados anteriormente, el kiai tiene un propósito más distractorio, busca desconcertar al oponente, provocar que durante un breve instante su ataque sea menos potente o su reacción más lenta y eso nos facilite el acertar un golpe o realizar una defensa, o que nuestro ataque cause más daño al provocarle una leve distracción. Obviamente, para que funcione no sólo debemos respetar la técnica del kiai, si no también elegir el momento adecuado para hacerlo y no abusar de él, pues como con cualquier otra estrategia, pierde efectividad con su uso 


Durante la técnica

Dentro de este punto hay dos vertientes, quienes defienden que el kiai debe realizarse desde el inicio de la técnica hasta el final y quienes defienden que debe realizarse justo en el momento de contacto del ataque/defensa.

De principio a fin: El argumento a esto es que se busca imprimir potencia y energía a la técnica en sí misma, por lo que todo su recorrido debe tener kiai. En el caso de un tsuki, si sale desde la cadera, en el trayecto entre que el codo abandona la cadera y el impacto, si es un keri, desde el kakaekomiashi hasta el keri kanashi.

En el momento del impacto: El argumento en éste método es que ayuda a enfocar y concentrar la energía en un solo punto y en un momento concreto. En esta modalidad cobra gran importancia el concepto de chikara no kyōjaku (力の強弱) y el de tai no shinshuku (体の伸縮), pues requiere una gran precisión en cuando a la contracción-descontracción del cuerpo y del lugar y momento adecuado de concentrar la energía.

Entonces, dicho todo esto...


¿Cómo se pega un kiai?

Los puntos técnicos generales ya los he mencionado. El kiai surge desde el abdomen, fruto de la contracción abdominal junto a nuestro espíritu de lucha. No debe ser simplemente un grito desde la garganta, pues no solo carecerá de efectividad, si no que restará efectividad a nuestra técnica y mermará nuestra defensa (además de dejarnos un buen dolor de garganta). Algún ejercicio para trabajarlo es, precisamente, hacer como si diésemos un kiai, con todos sus elementos (no hace falta hacer técnicas), pero sin gritar. Cuando digo 'todos sus elementos' me refiero a incluso simular el grito. La gesticulación facial necesaria para dejar escapar el grito también se realiza, pero no dejamos escapar sonido. Un kiai mudo. Puede parecernos ridículo y tonto, pero es una gran forma de trabajar toda la mecánica del kiai sin obsesionarnos con el sonido (y sin molestar a los vecinos).

Pero ¿Y qué hay que gritar en un kiai?

Hay discrepancias. Cuando somos novicios, en sistemas como el karate, solemos simplemente gritar 'kiai' porque A: nos da vergüenza y B: no sabemos bien qué sonido emitir.

Algunas tradiciones afirman que hay un kiai específico para el ataque y otro para la defensa. Algunos estudiosos afirman que el kiai debe ser una sílaba con la A (A, TA, JA, SA, etc), ya que la apertura de boca de la A permite una liberación de aire más súbita y rápida que otras vocales, ayudando en la contracción explosiva y acortando el tiempo requerido para la técnica.

Hay escuelas como la Jigen-ryū que tienen kiai característicos, únicos y propios (Enkyō 猿叫, grito de mono), que consiste en un 'EIII' alto y muy prolongado, único en el mundo de las escuelas japonesas. El kiai del Shōtōkan-ryū deriva, en buena parte, de este kiai.

Y también hay quien afirma que no debe realizarse kiai. La mayoría de sistemas modernos ignoran el kiai y sólo se practica en sistemas tradicionales o de herencia tradicional, pero incluso en el mundo de las escuelas tradicionales había detractores. Sin ir más lejos, Miyamoto Musashi dice en su Libro de los cinco anillos que bajo ningún concepto debe realizarse kiai ni antes ni durante la técnica.


Por supuesto, hay muchísimas teorías sobre que el kiai era parte de una serie de técnicas secretas para matar a oponentes con la voz, destruir sus órganos y otras muchas cosas. Hay discrepancias sobre si realmente el kiai hace que nuestras técnicas sean más fuertes o no, pero es un hecho que en nuestro sentir personal tiene un efecto positivo (tal es así, que tenistas y otros deportistas gritan al golpear la bola en ocasiones) y está estudiado y contrastado. Respecto a matar y hacer explotar órganos con gritos, siento afirmar que es fantasía. Si un ser humano pudiese alcanzar una frecuencia de grito en la cual matase o destruyese cuerpos, ¿No sería él mismo el primero en autodestruirse por ello?


Pero entonces... ¿Los kiai de los kata de karate por qué tienen un orden y un lugar específico?

Siendo sincero, llevo años buscando información sobre esto y la realidad es que no hay absolutamente nada escrito sobre ello. Nada formal y mínimamente serio al menos. Lo que sí he encontrado es que hay escuelas de karate en las que no solo no es obligatorio dar kiai en los kata, si no que se permite darlos donde quieras y las veces que quieras siempre y cuando sean reales. Esto me lleva a pensar que, en realidad, antiguamente no había puntos establecidos para los kiai en los kata pero que, a medida que se iba intentando facilitar el aprendizaje y la práctica del karate, se fueron estableciendo puntos en los que dar el kiai simplemente para que los practicantes los realizasen y se acostumbrasen, ya que muchos kiai están en puntos ligeramente aleatorios del kata, algunos muy separados uno de otro, otros muy pegados, etc. Por eso creo que, más allá de la formalidad y sistematización, no hay ningún significado especial ni trascendental a los puntos de kiai en los kata y que, si se practican para uno mismo y de corazón, es perfectamente válido el dar kiai donde a uno verdaderamente le salga de dentro, ignorando sistematizaciones.